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Martes , 17.07.2018 / 12:55 Hoy

Sensual año nuevo

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Vaya que 2014 fue un año complejo, intenso, amoroso, emocionante y difícil. Para mí y creo que para muchos más. Espero que el aprendizaje de estos 12 meses prevalezca toda la vida y que el año que comienza siga igual de interesante pero menos complicado. Estamos a punto de superar una vez más el Guadalupe-Reyes, de sobrevivir a las vacaciones familiares, a las celebraciones, las pachangas, los excesos. Es tiempo de detenernos unos momentos para pensar lo mejor y lo peor de lo que vivimos en el lapso de tiempo que termina, pero también para planear qué queremos hacer en el próximo, hacia dónde vamos a dirigir nuestros pasos, nuestro espíritu, nuestro corazón y, también, nuestro cuerpecito del deseo.

Ya, lo sé, lo sé, es un poco aburrido e, incluso, pasado de moda eso de hacerse propósitos de año nuevo, básicamente porque no solemos tener la fuerza de voluntad para llevarlos a cabo más allá de un par de semanas después de que haya comenzado enero. Sin embargo, nuestro primer objetivo puede ser tener fuerza de voluntad. Después, contar con el impulso suficiente para llevar a cabo aquello que deseamos. Y, muy importante, ¡hacer primero lo más divertido de nuestra larga lista de anhelos por realizar!

En esta columna no podríamos dejar a un lado aquellos propósitos relacionados con asuntitos cercanos al hedonismo, el erotismo y a la sexualidad humana en su conjunto. Pensar en ellos en esos días en que tenemos el entusiasmo a flor de piel y sentimos que estamos en un nuevo comienzo puede ser muy excitante, porque hasta en las cuestiones de las relaciones de pareja, del disfrute, de las transgresiones y las seguridades, de los vínculos afectivos y el deseo bruto, uno puede elegir. Buscar aquello que no se tiene. Tratar de integrar elementos nuevos dentro de la larga lista de posibilidades cotidianas que desarrollamos.

Si nunca se han dejado llevar por un impulso o por la curiosidad, deberían hacerlo una vez en la vida. Recuerden que mientras sea sano, seguro y consensuado, pueden llevar a cabo aquello que siempre han deseado pero no se atreven a concretarlo. A veces son cosas muy sencillas, como animarse a entrar en un hotel de paso (y créanme que hoy en día están muy lejos de esa idea que se tenía antes de lugares oscuros, sucios, donde las mujeres entraban escondiéndose en el asiento trasero del auto; ahora son lugares hasta más lindos que los de turismo e increíbles amenidades para que los adultos hagan de las suyas) o entrar en un table dance en pareja para vivir ahí una noche de complicidad o desmitificar ideas que teníamos establecidas sobre ese entorno sin haber ido nunca a uno. Ambas actividades alebrestarán el espíritu por un buen rato.

¿Y si ponen fecha para pasar una tarde visitando todos los privados de la ciudad, de esos que hay dentro de algunas sex shops? Con las tiendas de juguetes sexuales pasa lo mismo que con los moteles: ahora ya son muy lindas, con personal amable, una gran gama de productos y esas cabinas en donde se pueden meter a ver películas para adultos, siendo posible acceder a ellas en parejita. ¿Les da cosita sentarse en donde han estado otros antes? Carguen consigo un gel desinfectante en toallitas, pásenlas por el asiento y listo, aprópiense del espacio por unos minutos que se harán deliciosamente eternos.

Traten de evitar tener encuentros eróticos durante una semana y pónganse a leer sobre sexualidad sagrada, tantra, espiritualidad y deseo. Busquen olvidarse de la inmediatez de la carnalidad para entrar a un campo nuevo de comprensión del ser. Ojo: no tiene nada que ver con volverse monjes ni morder las sábanas por aguantarse o ponerse de malas. Si es así, procedan a darle rienda suelta al deseo, pero no olviden que erotizarse va relacionado con el verbo “transgredir”, y al hacer algo diferente a lo cotidiano (en este caso, dejar de gozar cuando nos apetezca) sentiremos que estamos brincándonos una barda; eso nos llenará de anhelo. Si después de esos días aplican lo aprendido en sus lecturas, entonces posiblemente notarán una diferencia en sus relaciones apasionadas, comenzando un nuevo proceso que los llevará a explorar el deseo de una manera diferente, más lúdica, más relajada, calmada, intensa. Será una comunión entre sus cuerpos que los llevará a tener rounds cachondos sin límite de tiempo. Verán que los disfrutarán muchísimo.

Aquellas mujeres que jamás se han masturbado frente a sus compañeros deberían proponerse ser capaces de hacerlo aunque fuera una vez. Estoy segura que esos tortolitos que se ven muy seriecillos podrían enloquecer por el deseo si un día sus mujercitas se atreven a estimularse frente a ellos. Y más aún si ellas se animan a estimular a sus compañeros manualmente, poniéndose un poco de lubricante en las manos y utilizando algunas cosas de uso cotidiano, como collares de cuentas, telas, pasando el pene por debajo de su blusa o colocándolo entre los senos o las piernas sin permitir la penetración.

Un propósito interesante sería tratar de recuperar (si la hemos perdido) o alimentar nuestra individualidad. Esa característica personal que todos deberíamos procurar en su justa medida pues, lejos de volvernos unos egoístas o de tener como resultado el alejamiento de los demás, consigue que nos amemos, nos deseemos a nosotros mismos. Que la contraparte nos vea como seres sexuales capaces de generar nuestros propios espacios eróticos, aquellos en donde el misterio prevalece, pues hay que recordar que sin nada de misterio, la intimidad se convierte en algo cruel porque no admite la posibilidad de descubrir cosas nuevas; cuando ya no hay nada qué esconder, no hay ya nada qué buscar. Entonces, la vida en general, más la que experimentamos en pareja, se vuelve un asunto monótono, aburrido, que tiende a hacernos infelices.

No tienen que vivenciar asuntos complejos ni llegar a sentirse Tom Cruise en la película Ojos bien cerrados. ¿Han fantaseado con la figura de una o un tercero en su relación? ¿Han hablado del antojo o no de tener un encuentro con alguien de su mismo sexo? ¿Han encontrado el punto G, propio y ajeno? ¿Han ido a ver algún show erótico? ¿Han tenido cybersex? ¿Acaso han buscado en la red algunas páginas que los exciten, ya sea porque son divertidas, curiosas, sorprendentes o nunca se hubieran imaginado que existían ¿Han practicado la lluvia dorada o el sexo anal? ¿Han intensificado su práctica oral? ¿Han usado velas especiales cuya cera no quema para lubricar todo el cuerpo ajeno? ¿Se han dado nalgadas o latigazos? ¿Han compartido fantasías? ¿Han hablado de qué pasaría si van a un club swinger o se vuelven nudistas o visitan un espacio de sexo en vivo o aprenden a hacer amarres para practicar el bondage? ¿Han explotado todos sus sentidos una misma noche? ¿Se han dicho lo que más les gusta de su cuerpo y del de su compañer@? ¿Se han puesto románticos y han dedicado una canción o regalado flores?

Las opciones son numerosas. La imaginación tendría que estar en función de nuestros anhelos cuando nos lo propongamos. Lo importante es que cada quién elija los suyos de acuerdo a su forma de ser, de cómo es la pareja, para que no haya malos entendidos sino puro disfrute.

¡Bienvenido, 2015 del amor y el deseo extraordinarios!

VERÓNICA MAZA BUSTAMANTE

@draverotika

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