QrR

Un robot ataca a los “gourmet”.

Un robot ataca a los “gourmet”.
Un robot ataca a los “gourmet”. (Karina Vargas)

Ya nadie quiere ser princesa o bombero, rockstar o estrella de telenovelas; lo de hoy es llegar es ser reconocido como un gourmet de altos vuelos, cuyo paladar y sentido del gusto dicten caminos y destinos. Tristemente, la robotización del oficio pone en peligro a los bon vivants.


Muchas personan sueñan con ser un gourmet profesional para ir a un restaurante y destrozarlo con su crítica flamígera, o bien, ser bienvenidos en la puerta como auténticos aristócratas:

—¡Señor Godínez! ¿Otra vez por NY? Su mesa está lista…

—Diga usted de mi parte al chef Pierre que su queso huele a pies.

Un gourmet es considerado un conocedor de los platillos, de sus recetas e ingredientes, por lo tanto es alguien con la capacidad para valorar los vinos y alimentos por medio de un paladar experto, es un catador.

La palabra es de origen francés y probablemente derive de gourmet, o sirviente, el encargado de servir la mesa y escanciar los vinos; término que a su vez procede del inglés groom, mozo, muchacho, peón… Es probable que el oficio se origine en aquella persona que debía probar los alimentos antes que el príncipe, no solo para advertir algún veneno, también para determinar si las viandas correspondían a su paladar.

En castellano podría considerarse como un gastrónomo, pues se entiende que es alguien queaprecia, conoce y disfruta la comida, la bebida y su entorno. De hecho existe una disciplina dedicada al estudio del apetito y el gusto, la gastrosofía, toda unaciencia estructurada en torno a los placeres de la mesa.

El fundador de este movimiento, Eugen von Vaerst (fallecido en 1855) o Chevalier de Lelly, fue el primero en definir esta corriente filosófica en el tratado: Gastrosophie, oder Lehre von den Freuden der Tafel, el estudiode los placeres de la mesa, un libro en el que se distinguen tres tipos de comensales:

1. Los gourmet: aquellos que saben distinguir los platillos. 

2. Los gourmand: verdaderos apasionados por la comida.

3. Los gastrósofos: quienes siempre eligen los platillos más sanos y virtuosos.

Estos últimos no solo eligen lo mejor, su comida también debe ser sana y apegada a las buenas costumbres, exigen lo “moral” y lo “decente”. Aquí se ubican los vegetarianos, los veganos, macrobióticos y demás sectas: son aquellos que, a sus tacos de aguacate, le agregan una buena cucharada de ética.

Por su parte, se reconoce como gourmand al glotón o tragaldabas, a la persona de apetito insaciable y a uno que otro borrachín; aunque en realidad la palabra designa a aquellos que en verdad disfrutan su comida: los foodies de la actualidad…

De manera que un verdadero gourmet no solo se regocija con la comida, también la entiende y reconoce su contexto original, su historia, procedimientos, ingredientes, variantes, etc. Por ello es que puede descifrar su categoría y ejercer una crítica.

Sin embargo, todo ello llegó a su fin en este año 2014, porque se ha presentado en Tailandia un robot con el nombre de E-Delicious el cual analiza los sabores y los aromas de la cocina tradicional de aquél país y en pocos segundos ejecuta un dictamen acerca de la ortodoxia y autenticidad de cualquier platillo, juzgando las cantidades y cualidades de los condimentos e ingredientes que se han empleado para su elaboración.

Este juicio se realiza introduciendo una cucharadita en un compartimento especial donde de inmediato se analiza el contenido de cada platillo comparándolo con la memoria del robot, en donde existe una tabla realizada previamente por un comité de expertos, allí es donde reposan las proporciones de aromas y sabores aprobadas por el gobierno de ese país, de manera que el veredicto del robot es infalible e inapelable: o es auténtico, o tan solo una vulgar imitación.

Este aparato ha sido desarrollado debido a la gran cantidad de restaurantes de cocina tailandesa que existen por el mundo, donde muchos son de calidad incierta por no decir que malos; por ello es que el Gobierno de aquel país financió esta comisión de ingenieros y conocedores, quienes después de años de estudio finalmente han presentado a este robot gourmet durante una cena de gala en un Hotel de Bangkok.

Se espera que este artilugio salga al mercado internacional y, con un precio estimado de 18 mil dólares, pueda adaptarse a los estilos de cualquier cultura y así podrá catarse de manera certera la categoría y la ortodoxia de un buen adobo, un mole de olla, o el clásico manchamantel.

Losplatillos y productos gourmet que se asocian a una forma de preparación o a ingredientes que han sido seleccionados y apegados a las tradiciones, ahora ya podrán ser cotejados para tener una seguridad absoluta con respecto a su categoría, pues el robot podrá emitir una garantía automática para satisfacción de los consumidores.

Hay por el mundo muchas personas adictas a los placeres de la buena mesa y todos sueñan con ser un crítico Gourmet, habrá que dejar de lado esa vana ambición porque a partir de ahora, ese ya será un trabajo para máquinas.

¿Porqué presionarse? Si en verdad quiere saber la categoría de su comida consulte al robot E-Delicious y si lo que busca es vivir sano, jamás olvide la máxima de Hipócrates: “Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina.”

Alejandro Escalante

< Anterior | Siguiente >