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Los retardantes… del placer

EL SEXÓDROMO

 

Verónica Maza Bustamante

elsexodromo@hotmail.com

@draverotika

FB: La Doctora Verótika


Me han preguntado muchas veces, a lo largo de todos estos años, si funcionan los retardantes de la eyaculación. Pensaba que ya ni siquiera se manejaban, pero resulta que aún están en el mercado y algunos hombres tienen la curiosidad de probar su efectividad. Es posible que en algunos casos funcione, pero no creo que por mucho más tiempo. La benzocaína suele ser el componente principal y funciona como un anestésico local. Sus concentraciones son bastante bajas, del 7.5 por ciento, pero aún así pueden ser de poca ayuda para el hombre y hacer que la mujer sienta de pronto que su vulva y su vagina están a punto de dormirse, como cuando el dentista te pone anestesia (lo sé porque he vivido ambas situaciones): al principio parece que no pasa nada, pero después de unos segundos comienzas a sentir que tienes un cachete enorme pero no sientes ningún dolor o cosquilleo. Nada de na. Pues así, pero en otra parte.

Antes se vendían en sex shops, ya fuera en gel, crema, loción o espray, algunos con lidocaína, que también es un anestésico, y su función es evitar que haya sensibilidad en el pene, el cual está lleno de terminaciones nerviosas. Al emplear el producto en esta zona, es posible que disminuya la sensación de placer; con esto se busca retrasar el momento de la eyaculación, bajo la premisa de que, al no sentir tan rico, no existirá el impulso de llegar al clímax. Pero no sé qué es peor, si no sentir nada pero continuar en la fiesta, o sentir mucho e irte a descansar temprano.

De las sex shops brincaron a tiendas de autoservicio y farmacias, en buena medida debido al auge de los llamados “productos milagro”, esos que vendían a destajo y hasta anunciaban en televisión como la panacea para conseguir un encuentro erótico espectacular. Así surgieron marcas y marcas con nombres relacionados con el poderío masculino, la fuerza y el ímpetu, que se quedaban en eso: apelativos para artículos que no lograban saciar las expectativas del consumidor.

En todo caso, es necesario lavar el pene con jabón suave o PH neutro 5.5, secar bien y aplicar el producto sobre todo el miembro, enfocándose en el glande, a través de un masaje hasta que se haya absorbido. Después, es muy importante esperar entre diez y 15 minutos y luego volver a lavarse para retirar todo el producto del pene.

Si lo haces antes de comenzar con el escarceo, corres el riesgo de que el coito se dé más tarde de lo planeado y se pierda el efecto de la lidocaína, por lo que no dudo que un amplio número de caballeros se olvide de todo para ir luego luego a la penetración, dejando a un lado el placer de su compañera o compañero debido a su angustia por hacerlos llegar rápidamente al orgasmo.

En los últimos años han surgido otros productos que afirman tener una base natural y no ser tan invasivos (desde el espray Peineili y el Maxaman hasta la “brocha china” o el cuerno de rinoceronte), pero me siguen pareciendo “productos milagro” que no consideran que el problema no siempre está en el pene, sino en el cerebro, el cual se puede reeducar para postergar la eyaculación. Si en lugar de angustiarse por penetrar a su pareja un número determinado de minutos la llevan al orgasmo con las manos, la lengua, los juguetes sexuales, el cotorreo, una plática picante, un baño compartido, un masaje erótico, una buena sobada cachonda, una larga sesión de besos, el coito será la cereza que coronará un par de pasteles que ya están horneados y en su punto. Verán que sí.

 

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El problema con la palabra “vagina” es que las vaginas siempre parecen traer problemas. Las vaginas se desgarran. Las vaginas “se examinan”. Se encuentran pruebas en ellas…

Yo, personalmente, tengo un coño. A veces es un “chocho” o una “vulva”, pero casi siempre es mi coño. Es una palabra correcta, antigua, histórica y fuerte. Me encanta que mi escalera de incendios sea, con mucho, la palabrota más usada en la lengua inglesa. Sí. Así de poderosa es, chicos. Si os cuento lo que tengo ahí abajo, puede que las damas ancianas y los clérigos se desmayen. Me encanta cómo se escandaliza la gente cuando dices “coño”. Es como tener una bomba atómica en las bragas, o un tigre enloquecido, o un arma.

En una cultura donde casi todo lo femenino se sigue viendo como algo remilgado y/o débil —la menstruación, la menopausia, el mero hecho de llamar a alguien “niña”—, me encanta que “coño” se mantenga ahí, por sí sola, como la palabra suprema e invencible. Tiene casi una resonancia mística…

Hay una colección de palabras de argot que, de un modo u otro, son tan horribles como “vagina”. La verdad es que, una vez que empiezas a poner nombres estúpidos a tu vestíbulo principal, no hay ningún motivo para parar.

“Se está yendo todo por el West Midlands Safari Park y Zoo”, diré, tristemente, sentada en el váter en pleno ataque de cistitis.

 

‘Cómo ser mujer’
Caitlin Moran

(Fragmento)

Editorial Anagrama

 

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“AJUSTE DE NETAS”

Desde hace un mes presento una sección en Milenio Televisión, dentro de Ajuste de notas, en la que respondo las curiosas e incisivas preguntas del periodista Roberto López, conductor del programa.

Al cierre de cada emisión, él me suelta una interrogante que yo respondo basada en los conocimientos que he adquirido a lo largo de los 15 años que llevo estudiando la sexualidad humana, de una manera sencilla, práctica y divertida. Se trata de resolver las inquietudes comunes en hombres y mujeres, de dar bibliografía, ejercicios, terapias o técnicas relacionadas con el caso de la semana.

Por ejemplo, esta noche hablaremos del famoso “perrito” que algunas mujeres pueden practicar durante la penetración. ¿De qué se trata? ¿Lograrlo es fácil o difícil? ¿Todas lo pueden hacer? ¿Eso les genera placer a los dos o solo a los hombres?

Si quieren conocer las respuestas, los esperamos en punto de las 11 de la noche en el canal 120 de diversos sistemas de cable o en www.milenio.tv. Este espacio, que hemos llamado “Ajuste de netas”, está abierto para que nos envíen sus dudas a las redes sociales. Así que, sin pudor, compartan con nosotros esas inquietudes que les alebrestan la razón y otras cositas, lo que les preocupa o los hace felices, sus miedos, curiosidades o conocimientos. ¡A compartir netas para disfrutar mejor de nuestra sexualidad!

@draverotika

FB: La Doctora Verótika


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EL MOTEL DE LOS ANTOJOS PROHIBIDOS’ EN MÉRIDA

Mañana domingo 13 de marzo presento mi libro en la Feria Internacional del Libro de Yucatán 2016, la famosa FILEY, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones y Exposiciones Yucatán Siglo XXI, en la ciudad de Mérida.

 Los espero a las 18 horas en el salón Uxmal 6. Me presenta Jimena de los Santos Alamilla. Habrá firma de ejemplares, buen cotorreo y echaremos unas cuantas “bombas” en honor a esos placeres que ya no están prohibidos y, por ello, es necesario que exploremos con singular alegría.   


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