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Lunes , 18.06.2018 / 06:29 Hoy

Reír de la discapacidad

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EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Arturo J. Flores

“No los veo aplaudiendo”, dice Alexis Arroyo apenas sube al escenario. El público estalla en carcajadas. Efectivamente el comediante no puede ver a nadie batiendo palmas delante de él. Es ciego desde que nació.

Durante los siguientes minutos descargará una retahíla de chistes sobre su invidencia. Cada vez más crueles. Cada vez más efectivos. Cuando baje del entarimado, tampoco habrá visto a nadie aplaudir, pero podrá escuchar una ovación que inunda todo el Beer Hall, uno de los bares de la Condesa donde tienen lugar los tradicionales open mic, sesiones en las que los comediantes acuden a probar material nuevo delante del público.

El stand up comedy está de moda en nuestro país. Además de una explosión de practicantes, entre los que me cuento, también crece la cantidad de asiduos a esta comedia de autor en la que sin más recursos que un texto a prueba de balas, un micrófono y la simpatía que cada uno tenga para ejercer el delivery, una persona intenta desternillar de risa a una multitud.

Desde que me metí en esta aventura, me sorprendió encontrar que aunque aún pocos, cada vez son más las personas con discapacidad —o “discapacitados”, como dicen ellos mismos en sus rutinas— que prueban suerte haciendo reír a los “normales”, escrita la palabra con unas comillas que ya de por sí lucen absurdas.

Para ellos, esa misma característica que en su vida diaria pudiera ser un dolor de cabeza, un causal de bullying o el pretexto para que la sociedad los discrimine, cuando cogen un micrófono se convierte en un superpoder.

“De entrada, por verte discapacitado, la gente te pone más atención”, dice Alexis, que se hace llamar Ojitos de huevo. “Pero además te compra más cosas. Yo cuento un chiste sobre personas con Síndrome de Down y aunque no lo tengo, el hecho de ser ciego me brinda una especie de licencia poética para hacerlo. Digamos que tengo más autoridad que alguien normal que haga una broma similar”.

Una de las personas que más apoyó a Alexis para iniciarse como standopero fue Hugo Alberto Pérez Acevedo, el Cojo feliz. El cáncer le destrozó una pierna cuando tenía 21 años y desde entonces anda con bastón, lo que además de inspirarle muchos chistes se ha vuelto su distintivo.

“Cuando hay un show con muchos comediantes es más fácil acordarte que hubo un cojito con un bastón”, indica.

Lejos de fomentar la discriminación hacia ese llamado sector vulnerable de la sociedad, el Cojo feliz afirma que el hecho de que los comediantes discapacitados hagan mofa de sus características físicas favorece la inclusión.

“Es mucho más políticamente incorrecto no hacer chistes de alguien con discapacidad porque está malito, que ser incluyente y reírse de su realidad como nos reímos de la realidades de todos”, indica. El Cojo feliz no tiene empacho en afirmar que en los momentos más terribles de su enfermedad “el humor aliviaba mucho la tensión”.

El Teletón se equivoca

A Enrique Vázquez Kike bien parado, el stand up le ha servido como terapia, por mucho que él sea psicólogo de profesión.

“Leí algo de Oscar Wilde acerca de que el trabajo del comediante era decir cosas que en boca de cualquier otra persona haría que terminara muerta, por eso quise hacer comedia”, dice el joven que sufre de parálisis cerebral. Aunque puede subir al escenario sin ayuda de un bastón, es notoria la dificultad que le ocasiona. “Para mí, es mucho más fácil despertar acciones emocionales gracias a mi profesión. Yo me burlo mucho de los estereotipos que hay acerca de quienes tenemos una discapacidad, como que vendemos dulces en la calle porque es imposible que tengamos una carrera universitaria. Aunque tú no me lo hayas dicho, seguro lo has pensado y eso hace que te rías. El prejuicio ayuda a que se perciba gracioso”.

Una vez que toma el micrófono, el tono pausado que posee para expresarse, se transforma en una metralleta que dispara chistes.

“A mis papás sí les alcanzó para la rehabilitación.”

“Yo sí vendí todos mis mazapanes.”

Comentarios así dichos en su boca desatan una incontenible hilaridad.

Caso distinto al de Ojitos de huevo o al de Kike, quienes nacieron con una capacidad, es el de Katya Vega. La joven perdió la vista hace cuatro años a causa de una enfermedad autoinmune. Luego de encerrarse durante unos meses para lidiar con la idea de que nunca más podría ver, se animó a ir a un show de stand up comedy, para distraerse. Al final, se animó a pedir informes acerca del curso que se impartiría.

“Tenía miedo de que me discriminaran y me dijeran que no podría tomarlo por ser ciega”, reconoce, “porque en la escuela ya me habían negado hacer el examen profesional. Cursé toda la carrera normal pero al final perdí la vista, me dijeron que me titularía sin examen pero no podrían darme la cédula”.

El humor de Katya es muy negro. Contrasta con la dulzura de su voz y lo frágil que parece. Sólo lo aparenta definitivamente, porque apenas abre la boca no hay quien pueda permanecer indiferente.

“¿Han visto una serie que se llame Los caballeros las prefieren ciegas? ¡Obvio no!”

Para ella, la comedia “fue lo primero que me devolvió mi vida después de perder la vista”.

Sin embargo, ha sucedido que alguien le reclame que haga chistes de su ceguera. “Esta comedia no es para todos y sé que burlarme no quita el dolor, pero sí ayuda a mitigarlo”.

Alexis Arroyo y Enrique Vázquez son además de comediantes, activistas a favor de la inclusión de personas con discapacidades. Tienen planes de integrar un colectivo de comediantes con ellas, porque afirman, pocas son las campañas en las que se hace hincapié en el éxito profesional de estas personas.

Ojitos de huevo concluye: “Una vez cuando me bajé del escenario me dijo alguien: ‘No sé si llorar o reír’. Yo le respondí: ‘Mejor ríete. Para llorar está La rosa de Guadalupe’. La gente es muy azotada y el Teletón es la gran prueba, tratan de vendernos la compasión y decir ‘pobrecitos discapacitados’. ¿Por qué no es mejor la historia de alguien que tiene una discapacidad y está haciendo algo chido?”.

Fechas y shows
FB/Alexis Ojitos de Huevo
www.cojofeliz.com
Twitter @kikebienparado
www.katyavega.com

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