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El cómic no es literatura, es una disciplina: Alejandra Espino

(Alejandra Espino)
(Alejandra Espino)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Karina Vargas

Originaria de la Ciudad de México, Alejandra Espino es una creadora que combina la historia del arte, la narrativa gráfica y la ilustración como medio introspectivo y de protesta. Este es un acercamiento a ella y a su actividad artística

“En todo el país, no hay peor lugar para ser mujer que Ecatepec”, resalta un artículo de la BBC fechado el 21 de septiembre pasado, en el que se reporta la violencia de género que impera en la zona norte del Distrito Federal, el cual entra en otra descripción que incluye el texto y en la que encierro a Guerrero y Ciudad Juárez, por ser de las entidades con mayor índice de mortandad femenina en los últimos años dentro de la República: “Es un lugar donde se combina el horror de la muerte fácil, el desprecio hacia la mujer, la inseguridad generalizada y la impunidad”. Y retomo un extracto de “Guías de viaje a lapicero” de la edición 2.035 de El País Semanal, escrito por Luisgé Martín: “Los novelistas gráficos son dibujantes, pero son también periodistas, historiadores y escritores”. 

   “A mí sí me interesan mucho las cuestiones de género, siguen matando mujeres nada más por ser mujeres…Probablemente mi trabajo no es tan importante como el de una trabajadora social o de un doctor o de alguien que puede estar ahí en la línea del horror, pero creo que es responsabilidad desde mi trabajo, ofrecer conscientemente posibilidades de ser mujer, eso nos falta muchísimo”, declara Alejandra al cuestionarla sobre su interés en abordar temas que la han encasillado en el feminismo.





   “Para estar en el año 2015 es muy fuerte que haya tan pequeños ejemplos, todavía, de otro tipo de mujeres, me parece fundamental que haya más historias a las que se ven siempre”. Como ejemplo, refiere la personificación de “Imperator Furiosa” que hizo  Charlize Theron en la cinta Mad Max: Fury Road, “ese personaje no lo ves nunca o muy rara vez y eso te lo puedo decir del cine de acción, de una comedia romántica o de un drama; ésta es una película en la que ‘Max’ se vuelve un asistente de lo que necesitan las mujeres y eso no la hace una película aburrida, no la hace lenta, ni cursi”.

    “Tengo muchos años de buscar, a propósito, películas hechas por mujeres, me gusta muchísimo esta francesa Agnes Varda, tiene una película que se llama Cléo de 5 á 7 (1961), es una maravilla de la nueva ola francesa, es interesante ver esto a través de una mujer, porque siempre piensas en (Jean-Luc) Godard o en (François) Truffaut”…“Me gusta Jane Campion, que tiene todas estas películas históricas con mujeres protagonistas, esta serie increíble que se llama Top of the lake que es una de las mejores series que he visto en mucho tiempo, me encanta ir a ver a Melissa McCarthy al cine, estoy esperando como loca Los Cazafantasmas”.

    “Creo que desde hace muchos años mi punto de partida al hacer una historia es preguntarme ¿Cómo se vería desde el punto de vista femenino? ¿Qué va a pasar si tengo más personajes femeninos que masculinos?... no quiero que todos sean buenos, yo quiero que haya personajes imperfectos”.

   ¿Y qué dice el público de tu producción?, pregunto, “a las mujeres les gusta mucho mi trabajo… no sé, tal vez está mal y debería ser universal, pero a mí me da mucho gusto cuando llega alguien a quien le gustan los personajes que hago, que dibuje gente gordita, por ejemplo”. “Yo ya sé que en la industria del cómic dicen ‘esa vieja y sus rollos feministas’, ya estoy tipificada así y ya no me van a sacar de ahí, pero si les molesta ni modo, porque es más importante lo que estoy haciendo que caerle bien a no sé quiénes”.

 


MIS LIBROS ME RESPALDAN

   La poca confianza de aventarse a los terrenos inciertos del dibujo, encaminó a Alejandra Espino en la carrera de Historia del Arte, la cual le ha servido a la hora de hacer cómics para “poder agarrar de muchos lados y entender para qué funciona cada técnica al expresar cosas y saber aterrizarlas”. Ella se define como “una lectora voraz que igual lee la saga de Harry Potter como teoría del arte muy pesado” y a la que desde niña le interesó hojear las historias del Pato Donald, Mafalda, MAD, Snoopy, Garfield y otros títulos.

   Durante su etapa como aprendiz de historiadora sus trabajos los dirigía hacia el cómic o cuestiones vinculadas con éste, como el Manga. Al concluir esta primera etapa decidió que no quería ser una investigadora académica para siempre y tomó un taller de cómic, tras hacer sus primeros ejemplares, emprendió un segundo paso: inscribirse a la escuela de Artes Plásticas de La Esmeralda.

   En esa época las observaciones hacia sus creaciones apuntaban a “un dibujo muy narrativo”, mala señal para alguien que debía hacer obras conceptuales, exigencia que, en contraste a la actualidad, se ha modificado hasta incorporar una materia optativa de cómic en la que “tienen a un montón de chicos haciendo fanzine”.

   De esta doble preparación, Alejandra concluye: “Creo que si no hubiera estudiado Artes Visuales no hubiera importado, pero Historia del Arte si fue una cosa que me amuebló la cabeza para saber investigar y ver diferentes cosas”.“Obviamente no hay un lugar para aprender a hacer cómics, no hay una carrera de cómics… tú ves gente que viene de todos lados, por ejemplo, yo con estas carreras, creo que Juanele es físico, cualquiera puede hacer cómics si tiene ganas de hacerlo, porque no hay una formación, hay gente que estudió diseño, otra que estudió arte, o quien no terminó una carrera…Todos pueden hacer cómics si quieren hacer cómics



EL ESTILO SOLO SE CONSIGUE TRABAJANDO

   “Voy a ser muy sincera, a mí me da mucho miedo dibujar también, porque yo sé que no dibujo ‘como se debe dibujar’. Sí existe una idea, que a mí me parece fatal, de pensar que el único buen dibujo es un dibujo figurativo o naturalista, y creo que traemos eso asimilado por la permanencia que tienen los cómics de súper héroes… Piensas en cómics y piensas en súper héroes, (entonces) resuelves que tienes que hacer un hombre de nueve o diez cabezas de alto, con ciertas proporciones corporales, con estos músculos. Cuando y sin menospreciar la necesidad de una formación académica a la hora de dibujar y esta cuestión de aprender a ver, si nos logramos desprender de la idea de que solo ese dibujo vale, nos podremos liberar de muchas cosas”.

   “Es una realidad que he visto conmigo y con mis demás conocidas ilustradoras, hay esta cuestión de que no crees que estés haciendo bien las cosas hasta que una valoración externa te lo diga. Para mí, sí fue importante para despegar y decir ‘bueno, ni modo, le puede gustar o no a la gente, pero yo hago cómics’, como dice Yorko ‘te tienes que sentar y hacerlo’. Lo importante de los cómics es la constancia”.

 



LA NUEVA OLA  DEL CÓMIC

    En los últimos años se ha podido percibir un ‘boom’ del cómic y la novela gráfica, o al menos, los estantes de este género tanto en librerías no especializadas como en tiendas de autoservicio y cafeterías han tomado una mayor presencia, al punto de crear entre los coleccionistas y consumistas regulares un debate por los pros y contras que una ‘moda’ de este tipo de lectura puedan generar. Cuestiono sobre esto a la autora: “muchas veces soy muy optimista, feliz de que pasen cosas, pero mi parte cínica piensa que las editoriales en esta crisis de la industria editorial en la que no venden libros, la novela gráfica es una buena apuesta a ese público fiel que compra libros ilustrados o cómics y que compran el objeto”.

   “Creo que es un poco lo que pasa con la explosión del fanzine pero a otra escala, ahorita está de ‘moda’ la novela gráfica, por una serie de cuestiones se han hecho cada vez más populares, hay novelas gráficas para lo que quieras”… “Mi parte optimista apoya el hecho de que no vaya a ser una moda, aunque no creo, porque gracias a las becas, a la escena de los fanzines, cada vez hay más gente que está tomando en serio la cuestión de trabajar en el medio del cómic y usarlo como una manera de expresión”.

   “Me cae muy gordo cuando la gente dice, es que el cómic es literatura y entonces digo “no, no señores, el cómic es una disciplina en si misma que tiene elementos literarios y visuales, pero no dicen el cine también es literatura porque tiene guión y es una situación más o menos parecida, el cómic necesita una historia que tenga un componente interesante, inteligente. Ese guión que te va a llevar por esa historia o una secuencia que es más o menos lógica y más o menos legible”.

   “Por otro lado, siento que todavía no hay un sentido de profesionalización del cómic, es algo que haces porque está padre, pero aun no existen editores de cómic, no hay teoría de cómic en México. Creo que como disciplina necesita poder…Faltan un montón de cosas para que los autores no hagan pendejadillas de pelearse, tenemos que seguir aportando a esta escena, porque si queremos que haya una industria, una apuesta fuerte de diferentes géneros y propuestas narrativas, no podemos seguir en este tren de me enojo y ya no quiero trabajar contigo, eso implica que ha dejado de haber proyecto, libros y antologías”.

   “Somos muy poquitos, si yo tengo un proyecto y me peleo y no se hace, no es que haya doscientos proyectos ahí y no se note”…“No podemos dejar que lo que está pasando se desmorone, es la responsabilidad que tenemos”.


Para conocer más sobre el trabajo de Alejandra Espino, visita https://alejandraespino.wordpress.com/


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