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Premio Ariel 2016. ¿Regresó la 'Época de Oro' del cine nacional?

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Rafael Tonatiuh

Este 28 de mayo, en el Auditorio Nacional, la 58 entrega del premio Ariel a lo más destacado del cine, que celebra los 70 años de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, fue diferente: politizada, polémica, divertida y llena de nostalgia.

* * *

‘Sombrerudos’

La alfombra roja comenzó a las 16:45 horas, el evento se convocó a las 19:00 horas en el Auditorio Nacional (antes se realizaba en el Palacio de Bellas Artes). La invitación decía: “Código de vestimenta: etiqueta / formal”. La tendencia: los sombreros (en hombres y mujeres) no sé si por homenajear al cine de la Revolución o por influencia hipster. Yo me puse un traje negro y camisa azul (nomás que tuve que sustituir el pantalón, por uno de mezclilla, pues el del traje nomás no me cerró).

‘Selfies’ y consignas

Rafael Tovar y de Teresa, secretario de Cultura, dijo muy canchero: “El año pasado se produjeron 140 películas, cifra que no se había alcanzado desde 1957, en los años gloriosos del cine mexicano”. Muchos de los asistentes nos preguntamos “¿y dónde están esas películas?”. Más Tarde, el cineasta Paul Leduc, al recibir su Ariel de Oro, aclaró que se tratan de “películas fantasmas”, leyendo un mamotreto con cifras, para argumentar que en la Época de Oro nuestro cine tenía un mercado (en la actualidad, casi todas las películas no llegan a cartelera, las sacan cuando no dan el tope en taquilla y las enlatan, para eso, mejor no produzcan y regalen el dinero al Cirque Du Soleil). La Academia premia, Imcine apoya a las producciones, ¿y quién se encarga de que las películas mexicanas tengan una buena distribución y exhibición? Debería ser la Secretaría de Cultura la que resuelva el asunto (si no tuviera más recortes que una película erótica por tele).

Paul Leduc solicitó a la Academia intervenir en la correcta distribución y exhibición y participar en un debate para definir el tipo de cine que se quiere para la gente. Muchos le aplaudimos de pie (no todos, pues había algunos asistentes más interesados en tomarse la selfie y subirla a las redes sociales; uno de estos especímenes aplaudió rabiosa y sorpresivamente cuando nominaron Un gallo con muchos huevos como Mejor Largometraje de Animación, aclarando a su acompañante: “Desde que comenzó es la única que conozco”).

Muchas galardonadas y galardonados aprovecharon su speech para homenajear a los maestros, a los 43 desaparecidos, a las mujeres vejadas; los ganadores a mejor Diseño de Arte, Bárbara Enríquez y Alejandro García, pidieron un minuto de silencio; bueno, hasta Gloria Trevi (Sofía Espinosa) pidió paz.

El retorno de ‘la China’ Mendoza

Lo mejor de esta edición fue la incorporación del Teatro Benshi, tradición japonesa que consiste en un narrador que, en tiempos del cine mudo, le ponía voces a los personajes y comentaba las situaciones; un oficio tan privilegiado en Japón que los nombres de los narradores estaban por encima de las estrellas en las marquesinas.

Narraron Akkiko Ida y Hernán del Riego, del teatro benshi japonés y mexicano, acompañados por el magnífico Ensamble del Cine Mudo, bajo la dirección del maestro Claudio Valdés Kuri.

Nos hicieron reír con Tin Tán cantándose a sí mismo frente al espejo, con una guitarra; hicieron que Gutierritos se enfrentara a los productores y lograron delirios surrealistas como hacer que la China Mendoza anunciara a los siguientes nominados.

Muy interesante el material documental y de ficción que se usó para contar la historia de nuestra industria fílmica y la Academia, que ahora preside Dolores Heredia, pero sobre todo estuvo supersensible observar elevarse los aros olímpicos de México 68, en blanco y negro, entre magueyes desgarrados de Eisenstein e irrumpir con música funky y un striptease en technicolor. Estupendo ese Ensamble del Cine Mudo, se la rifa como orquesta de película de Chatanooga (que Dios tenga en su santa gloria, como al buen Andre Krassoievitch).

Rosita Quintana

Héctor Bonilla, a Rosita Quintana en silla de ruedas: “Rosita, por favor, sostén tan solo un segundo este Ariel de Oro en tus manos”.

El ‘dislate’ de Jeremías

El niño actor de 10 años Martín Castro dijo al recibir su Ariel como Mejor Revelación Masculina “…y gracias a todos los que creyeron en este… progreso”. Yo también me equivocaría ¿Por qué se le dice proyecto, en vez de película? Proyecto es palabra de tecnócratas, no de artistas.

‘Chelas’, mezcales y bocadillos

En la parte lateral izquierda del Auditorio se instaló el servicio de cerveza Stella Artois y mezcal Los Danzantes, coctelería y aguas, entre silloncitos y barras, por donde transitaban meseros con charolas de bebidas y bocadillos como tostaditas con guacamole y chapulines; palillos con queso con salsa de hierbas y chocolates (llené mis bolsillos). Me encontré con grandes amigos: Tatiana del Huezo, Lupita Alvarado, Roberto Fiesco, Marcela Couturier, Mario Luna, Luna Balvanera, Vanessa Bauche, Humberto Busto, Nora Huerta, Alisarine Ducolomb, Juan Carlos Carrasco y muchos que se me escapan, pero sobre todo al gran Oso Tapia, que puso sus gramos reglamentarios en su pipa de la PAX.

Mi presea

Llegué a mi casa con una bonita copa cortesía de Stella Artois. Ya la puse con mis premios.

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