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El peltre como lienzo artístico

(Raúl Campos)
(Raúl Campos)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Karina Vargas

Legado generacional y de la cultura popular, el peltre se posiciona nuevamente en las mesas mexicanas. El artista visual Luis Moor lo considera una opción más de representación artística y lo utiliza como medio para plasmar su arte.


¿Cuándo se involucra el peltre en la creación artística?

El peltre es una lámina metálica recubierta de cristal que lo protege para que no se oxide; por eso se usa mucho en utensilios de cocina. Muchos mexicanos lo conocemos porque lleva años en nuestra cultura; sin embargo, nadie en realidad sabe lo que implica manejarlo ni qué es exactamente. La utilización de esta lámina como una opción más de representación artística tiene muy poco tiempo de haberse descubierto y se usa como si fuera un lienzo. Los pigmentos son como los compuestos del vidrio, son sílices o silicatos, que al momento de meterlos al horno a una temperatura no menor a 800 grados se cristalizan.

Es una técnica que requiere saber bien cómo se comporta el material por ser vidrio fundido. No todos los pigmentos que se usan funcionan igual al pasar por el horno, hay unos que se hunden y otros que se elevan. Tienes que cuidar el tiempo de horneado para que no se queme y cuidar que la pieza no se caiga. Debes de conocer muy bien los materiales para que el resultado valga la pena y no se eche a perder.



¿Cuál es el proceso para elaborar una pieza?

Primero sumerges la lámina en ácido muriático para limpiarla, porque tiene suciedades. Después le colocas un fundente base, tipo prymer, para que se cristalice. Sobre esa base comienzas a pintar con los esmaltes. Muchos de ellos tienen una propiedad muy especial: al ser horneados cambian de color. Es en estos casos cuando debes hacer guías previas. Algunos al final dan texturas y otros son más lisos, si los ves con una lupa puedes ver formas de valles. Para las formas, hay que tallar (esgrafiado), y lo que va quedando al descubierto es tu dibujo. Hay casos en los que también puedes pintar con un pincel, pero es más difícil porque el pigmento es muy aguado.

¿Cómo supiste de esta técnica?

Siempre he creído que el aprender es enriquecedor. Buscando en Facebook descubrí a la que ahora es mi maestra, Maritza Morillas, gran artista plástica que recién participó en la serie de Milenio visto por el arte y vi que tenía productos para vender, como tazas, teteras y más obras de arte-objeto. Me interesé en ver más de su trabajo, fui a su taller y quedé tan fascinado que me propuso ser su alumno, así comencé a utilizar el esmalte en sí.



¿Qué accesibilidad hay para conseguir los materiales?

Esos materiales no se consiguen en México, los importamos de países como Estados Unidos o Colombia, y no contienen plomo. Hubo un tiempo en el que eran muy tóxicos, pero ahora no hay ningún problema.

¿Crees que esto sea una dificultad para que esta técnica no se haya popularizado aún?

Me parece que es porque apenas está surgiendo. Ahorita hay un boom por el regreso del peltre, pero como onda industrial. Hay piezas que se imprimen con alguna imagen hecha con serigrafía, pero al volverse un objeto cotidiano pierde el valor artístico.

¿Qué es el arte-objeto?

Son objetos que trascienden lo cotidiano, se vuelven en pieza artística cuando tú le das un sello más específico, lo sacas de su entorno utilitario para hacerlo contemplativo.



¿Qué opinas de estos objetos que a primera vista no tienen ningún valor artístico, pero que son presentados en galerías como obras de arte?

Para mí el arte es algo que debe de mover las neuronas de la gente, mover la imaginación y los sueños, que la gente se plante frente a una obra y empiece a sentir y a interpretar, porque ¿qué haces si llegas y ves una cuerda ahí colgada con un gancho de ropa? A mí no me motiva más que risa o repulsión por ver cómo se atreven a colgar algo así y nombrarlo arte.

¿Qué respondes a la premisa que dicta “si eres artista no tendrás dinero”?

Sí es difícil vivir al cien por ciento del arte, sobre todo en este país y en estos tiempos, porque la gente no compra arte, no lo ve como inversión. Para lograrlo tienes que tener mucho renombre y estar en galerías “prestigiadas” o tener una beca del Fonca o algo así, porque hay mucha competencia de artistas emergentes y de arte alternativo. La pintura la tomo como un hobby, pero en realidad vivo de la ilustración. Conozco a mucha gente que tiene que hacer varias cosas además de sus pinturas para poder subsistir, y también conozco a algunos que están en condiciones completamente diferentes, como aquel artista que tiene el apoyo y financiamiento de sus padres y no tiene que preocuparse por qué comer o pagar renta, entonces se convierte en un gran pintor y expone en todas partes y hay galerías que tienen la primicia de su obra y le va bien.




¿Cuál es tu visión del arte en México?

Veo mucho talento, del cual gran parte no se ha descubierto por la falta de oportunidades. Muchos jóvenes talentosos tienen que irse del país o acaban haciendo otras cosas alejadas del arte, pero también pasa lo contrario, hay gente que no tiene talento pero tiene los medios o los contactos y terminan siendo las grandes estrellas; tienes que tener un poco de las dos para poder posicionarte en lugares estratégicos para avanzar. Hay talento, pero faltan lugares y espacios. Hay muchas galerías que se tildan de famosas o con prestigio pero su premisa es que si tú no eres un artista que vende no puedes ser parte de su catálogo, hay galerías a las que no les importa vender un Tamayo junto a una riata y que se dedican a vender y no a promocionar el arte. Son mercenarios.




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Para ver más de la obra del autor, visita:

www.luismoor.com
Facebook: Luis Moor
Instagram: @luismoor


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