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De niñas astronautas

Astronautas
(Fotoarte: Karina Vargas)

PREGÚNTALE AL PROFESOR SABELOTONA
Rafael Tonatiuh


El profesor Sabelotona es un vetusto catedrático de la Universidad de la Barra. Contesta todo tipo de preguntas a cambio de un trago.

 

Querido profesor Sabelotona, tengo 13 años y la NASA me ha elegido para mandarme a Marte, lo cual es un gran honor, pues ninguna niña ha estado allí antes. Mi pregunta es cómo me regreso.
Alyssa Carson. Louisiana, USA.

 

Astronauta precoz:

Antes de regresar, preocúpate de qué vas a hacer allí. No es lo mismo que te den dos semanas de vacaciones pagadas en Cancún a que te manden a un planeta más inhóspito y solitario que un pueblo guerrerense. Por algo ninguna niña, ni siquiera la bisnieta de Romero Deschamps, con todo y su varo, quiere viajar a Marte, duele, pero es verdad.

Ni el mejor astronauta de la NASA, ni mi capitán Neri Vela ni Sandra Bullock piden como premio que los lleven a Marte, está más lejos que Ciudad Azteca, y no hay hoteles de cinco estrellas con alberca ni barra libre ni extranjeros que ligar, allá no hay comodidades ni Oxxo ni Wi-Fi.

Date de santos que encuentres una cosa comestible entre tanta piedra caliza, y eso sí, te recomiendo que te lleves una botellita de salsa habanera, porque si encuentras un bocado, sabrá Dios a qué demonios sepa, y también llévate una botellita de tequila, que nunca está por demás.

La cuestión es que ya firmaste contrato con la NASA, ya equiparon la nave y ya no te puedes echar para atrás. Mi consejo es que le agarres cariño al nuevo mundo extraterrestre. Ya estando hasta allá, ¿para qué te quieres regresar? El camino no es cualquier cosa, son un friego de kilómetros espacio-temporales. Te vas a echar las obras completas de Ben Stiller, Adam Sandler y Jennifer Aniston 400 veces y aún no llegarás a la caseta de la Luna. El regreso va a estar pior, toda bajoneada y con Síndrome del Jamaicón. Te va a agarrar la menopausia en el camino. Cuando aterrices lo único que vas a ver igual es al PRI, los concheros y a Chabelo.

Mi consejo final es que ya que viajaste millones de años luz, aproveches para explorar a tu gusto el terreno, sin que nadie te moleste; ora que si te entra la nostalgia, manda un mensaje diciendo que encontraste petróleo y te regresas en la primera nave excavadora. Salucita.

 

Honorable profesor Sabelotona, gané el reconocimiento como mejor empleado de la prestigiosa compañía china Qihoo 360 y como premio me pagaron una noche con Julia, afamada actriz porno del lejano oriente. Es una gran responsabilidad mi desempeño ante la compañía, el consejo seguramente espera una narración detallada. ¿Y si no se me para?
Tecnócrata angustiado.

 

Honorable Mejor Empleado:

La pornstar te la va a invitar la compañía ¿no? ¿A ti qué te importa si se te para o no, si de todos modos no es tu dinero? Si la quieres pa’l disfrute erótico, pa’ comentar la novela o nomás pa’ verla estéticamente, cual performance-instalación-body painting de la Zona MACO, es muy tu onda.

Todo va a salir bien, no te preocupes. Ora bien, si “no levantas carpa”, la Compañía Qihoo 360 no tiene por qué enterarse de que no se te paró, son asuntos privados. Haz lo que todos los hombres hacen: miente, diles que estuviste genial y la morra te suplicó que no te fueras. Todos, como buena fraternidad de mentirosos, te aplaudirán satisfechos.

Ahora bien, si tienes la honorabilidad de un Shaolín y no puedes mentir, cuéntales la verdad. Lo que no puede hacer la compañía Qihoo 360, en nombre de su clientela, es negarse a pagarle a la pornstar por sus servicios profesionales, que no salgan con que se puso dura la cosa porque no se puso dura la cosa. Es más, ponte digno y dile a la compañía Qihoo 360 que no se te paró por su culpa: “¿Cómo se atreven a iniciarme en el sagrado rito de las artes amatorias de gran nivel, acostándome con semejante manatí? ¡Yo quiero una morra que esté chula de verdad! ¡Es más, quiero dos!” Vas a ver que te las van a pagar y hasta te van a ascender a subdirector.

Mi máximo consejo es que no te aburras. Si de plano no se te paró, ni modo, ai’ será para la otra, pero piensa que allí tienes contigo una pornstar, aprovéchala, te puede dar tips para ser el más galán de la oficina.

En estos casos siempre ayuda un pomo de por medio, y si tienen la gentileza de invitarme a departir con ustedes, seguro se arma una sesión de enseñanza-aprendizaje de agasajo. Por lo pronto te dejo uno de mis aforismos de cortesía:

“Más vale pájaro en mano, pero vale más mano en el pomo”. ¡Salud!  

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