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‘Nerdconomy’

EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Guillermo Guerrero

@guillermo_ga

 

Del 5 al 7 de mayo se llevó a cabo, en la ciudad de Querétaro, la Conque 2017, convención de cómics que paralizó la ciudad. ¿Y usted sigue pensando que son reuniones de chicos que se disfrazan e intercambian historietas?

 

La puerta de entrada al Centro de Congresos de Querétaro se encuentra a un kilómetro y medio de la carretera que va a la Ciudad de México. Este camino consiste en una cuesta de pavimento, sin sombra alguna, que en auto se recorre en menos de cinco minutos en un día normal. Los días de la Conque 2017, esta pendiente estuvo abarrotada de autos con niños desesperados, personal de vigilancia que trataba de poner orden, vehículos descompuestos que chorreaban anticongelante y un peregrinar de personas que prefirieron subir ese camino a pie, a 31 grados centígrados. Llegando a la cúspide la situación no mejoraba: filas interminables de personas –muchas de ellas vestidas de su superhéroe favorito– y que, cuando lograban ingresar, se encontraban con más filas y el apretujamiento de cosplayers y amantes del cómic que abarrotaron todos los espacios del lugar. El gobierno de la ciudad tuvo que implementar un operativo especial de transporte con tres rutas temporales al lugar ante la cantidad de autos que, por algunas horas, bloquearon la carretera.

El lugar, literalmente, estaba desbordado. Aún así, en opinión de un asistente queretano, fue “el mejor día de mi vida y la mejor convención que se ha realizado en la ciudad”.

La primera expectativa de los organizadores de la Conque fue de 30 mil visitantes los tres días del evento, más una actividad especial de Star Wars. Al final, la cifra oficial de Luis Gantús, fundador de la Conque y director de contenido, fue de 57 mil 689 asistentes, casi el doble de lo esperado (llegó un momento que protección civil tuvo que detener el paso a las personas que se acercaban con la esperanza de conseguir boleto). Ante tal éxito, el gobierno del estado afianzó el evento durante tres años más, esperando igualar la derrama económica que trajo a la ciudad: se calcula que fueron más de 70 millones de pesos en la industria de servicio.

Políticamente también resultó atractiva la visita de personalidades como Tom Holland, actor de Spider-Man o Sergio Aragonés, dibujante de la revista MAD: el cinco de mayo se suspendió la reunión del cabildo queretano para entregarle las llaves de la ciudad a Stan Lee, aunque no pudo llevarse a cabo debido a un retraso en el vuelo del cocreador del universo Marvel. Eso nos lleva a pensar, ¿podría convertirse Querétaro en el epicentro de la historieta latinoamericana o quedará en buenas intenciones?

MÁS QUE SOLO COMPRAR REVISTAS

René Franco, director de la Conque, declaró que esta convención perfila para convertirse en la “Comic Con de México”, refiriéndose a la convención de cómics más grande de EU. Esta afirmación, que podría tomarse como un exabrupto de entusiasmo, tendría cierta lógica. Las cifras preliminares dan como resultado una ocupación hotelera de más de 85 por ciento, superior a la registrada en Semana Santa de este mismo año. Para poner en contexto, la ciudad ofrece poco más de 7 mil 200 habitaciones de hotel disponibles, apenas suficientes para los más de 14 mil 600 turistas que asistieron.

¿Sería raro aumentar la infraestructura de servicio del municipio para este tipo de eventos? No necesariamente: guardando las debidas proporciones, el Festival de Angouleme en Francia, creció con el apoyo de la municipalidad que se comprometió, desde 1974, a aumentar el equipamiento urbano para atender a los más de 200 mil visitantes que llegan cada año al festival mundial más importante de la historieta, aunque la localidad tiene apenas 102 mil habitantes. La nombrada Comic Con comenzó en 1970 como una reunión de 300 personas, pero que en 2016 reunió a más de 130 mil, y está amarrada con un contrato a la ciudad de San Diego hasta 2018 (aunque difícilmente la dejarán ir con un impacto directo de 150 millones de dólares a la ciudad). Por lo pronto, la directora de Promoción turística de Qro., Halina Gama, declaró que trabajarán en conjunto con la sociedad queretana para hacer de la Conque el evento más importante de cómics en Latinoamérica.

Aunque pareciera un evento único, lo cierto es que las convenciones de entretenimiento ligado al cómic van en aumento y llevan muchos años celebrándose en nuestro país, aunque sus epicentros más fuertes siguen siendo la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, con muchas ferias pequeñas en casi todos los estados. La Mole Comic Con de la CdMx registró una asistencia promedio de 35 mil visitantes en sus últimas ediciones. Esta convención ha diversificado su público a otras áreas (como videojuegos y películas) con un crecimiento sostenido y creando alianzas con empresas como Disney o Netflix, que aprovechan este espacio para promocionar sus nuevos lanzamientos, con visitas de actores y convivencias con los fans.

México resulta un lugar atractivo para promocionar y vender. Lejos queda ese cliché nerd, en donde los chicos van con sus cómics arrugados a conseguir gratis el autógrafo de sus ídolos. Durante la Conque, en Querétaro, una firma de Stan Lee tenía un costo de 2 mil 500 pesos (ya ni diga una fotografía). ¿Le resulta exagerado? En el caso de La Mole los mismos dibujantes de cómic ponen a la venta sus propios dibujos originales con precios que oscilan entre los mil 500 y los 25 mil pesos, aunque también es posible conseguir bocetos realizados ahí mismo desembolsando desde mil hasta 8 mil pesos. Y créame: las filas para conseguir estos artículos pueden llegar a ser de varias horas.

Para Juanele, dibujante de cómic mexicano, el éxito de la Conque en Querétaro se debe a la novedad y porque mucha gente iba “literalmente a ver de qué se trataba esa convención”. Para él, la venta de productos en este evento fue un éxito con cerca de 90% del material que llevaba, entre libros, revistas y publicaciones propias. Cifras similares reportan otros autores que asistieron; pero sobre todo, la ganancia fue dar a conocer su trabajo narrativo a un nuevo público.

¿UNA CONVENCIÓN QUE REÚNA A TODOS?

El sueño de tener una gran convención que una a todas tribus nerds resulta lejana y, hasta cierto punto, inútil. La especialización en el mercado ha hecho que en nuestro país haya exposiciones para todos los gustos: desde los amantes de la cultura japonesa o coreana, hasta cosas muy específicas como la Doki Doki City, evento que en noviembre reunirá a los amantes del género Yaoi en México (si usted no sabe qué es eso, le recomiendo que lo googlee). ¿Cree que no hay público para ello? Los boletos VIP para esta exposición se agotaron en pocas horas. Un fenómeno poco comprensible para los que se encuentran fuera de la escena.

Otro rubro para atacar es el mercado de juguetes de colección en México. Según cifras de la Asociación Mexicana del Juguete, el sector juguetero creció 29 por ciento de enero a enero de 2016 a 2017 (este rubro le deja a nuestro país 240 millones de dólares anuales). Pensando en ello, La Mole presentará en septiembre su primer spin-off como expo: la UTC, Unboxing Toy Convention, con conferencias y presentaciones especiales de juguetes. Sí, señor: de juguetes.

Así, más allá de los convenios con los gobiernos locales (que no se caracterizan precisamente por darle continuidad a los proyectos culturales), el punto a vencer será evitar que se acabe el factor sorpresa y ofrecer nuevas cosas en cada edición. Toca el turno para que los organizadores e inversionistas mantengan el ritmo, realicen alianzas comerciales y sobre todo impulsen el talento nacional, cuyo trabajo hará que no se dependa solamente de la importación de invitados: no siempre se puede tener de visita a un Stan Lee. Parece una oportunidad perfecta para hacer crecer el medio.

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