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El Museo del Juguete Antiguo, en problemas

Para quien desee apoyar al Mujam pueden hacerlo de diferentes formas.
Para quien desee apoyar al Mujam pueden hacerlo de diferentes formas. (Especial)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR


Miriam Canales

@miricaiba


El Mujam sufre una crisis económica debido a un recorte presupuestal de la Secretaria de Cultura. Sus fundadores, la familia de origen nipón Shimizu, intenta evitar su cierre.


Cuando Conaculta se transformó en una secretaría implicó una reducción de miles de millones de pesos en programas culturales. Roberto Shimizu, alias El Shimi, director creativo del Museo del Juguete Antiguo (Mujam), pugna junto con su padre desde noviembre pasado para que la baja en el presupuesto no los lleve a cerrarlo. Esta familia, descendiente de migrantes japoneses asentados en México, se ha dedicado desde años atrás a forjar su propio mundo de fantasías y vivencias mediante juguetes y cachivaches que remiten a una época distante de México. En 2008 decidieron compartir su vasto acervo con el público en un inmueble ubicado en la calle Doctor Olvera, de la colonia capitalina Doctores, donde su fundador, Roberto Shimizu padre, residió junto a su familia.

Desde la infancia acumuló los objetos que lo hicieron feliz, desde boletos de cine, envolturas de golosina, objetos decorativos de parques de diversiones, libros, juegos de mesa y muñecos que han definido otro ángulo de la cronología de este país. Piezas menos lúdicas como documentos de Francisco González Bocanegra, El Santo, Cantinflas, Kiko, y trofeos de los hermanos Rodríguez también conforman su patrimonio. No conforme con ello, su afición lo hace viajar y buscar todavía más en recovecos de la provincia o incluso el extranjero. El resultado es un cúmulo de millones de elementos que otros desechan pero él logra recuperar para convertirlos en cultura pop mexicana más allá de la arqueología o de la historia tradicional. La libertad que ofrece el Mujam al visitante de interpretar y disfrutar las piezas sin la presión de un curador, fichas técnicas o museógrafos es única. Como unos rebeldes también podrían definírseles.

Por otro lado, El Shimi alega que sin ningún tipo de justificación, los apoyos económicos fueron interrumpidos de manera súbita y que los diputados los han desairado: “Nadie de la delegación Cuauhtémoc se ha parado aquí. Solo ha venido una diputada llamada Cristina Gaytán y Antonio Hernández de la Piedra. En cambio, hemos visto a universidades interesadas en nosotros, de invitarnos a otros museos en Estados Unidos o incluso de Europa”. Manifiesta que están evaluando la posibilidad de mudar su colección a otras entidades más prósperas de donde han recibido propuestas, pero en caso de acceder quien perdería más sería el pueblo mexicano.

Pese a que el Mujam recibe constantes visitas (insuficientes para mantener los gastos operativos), el problema se agravó cuando fue excluido de una lista de subsidios gubernamentales, lo que los forzó a tomar medidas inmediatas y drásticas: “Antes dependíamos de la Comisión de Cultura, pero en noviembre del año pasado no nos vimos etiquetados en la lista de proyectos. Entramos en shock. Tuvimos que cancelar talleres, actividades de fin de semana y no queremos empezar ahora a cerrar salas”. Sus costos no abarcan únicamente al museo en sí sino sus bodegas, el mantenimiento de éstas y de las piezas, las pólizas de seguros y su personal, que también ha sido recortado.

“Hemos tenido reuniones con gente de Conaculta que menosprecia colonias como la nuestra y que cree que traer jóvenes artistas sin currículum no es válido. Cuando tuvimos estas diferencias les decíamos que justo por eso es importante. Yo no voy a traerte a Luis Miguel o Juan Gabriel. Muchos de los talleristas que tenemos son chavos que antes estuvieron ensayando en su casa y esta es la primera vez que reciben la oportunidad. Esa es una discusión de toda la vida con las autoridades”.

Aún con estas circunstancias, El Shimi no pierde la fe y cree que la cultura es uno de los pocos salvavidas para la sociedad local: “Yo sí creo que la cultura es lo único que va a salvar a México. Pienso que es un motor de cambio; mucho de lo que se recortó se invirtió en policía y milicia”.

Para quien desee apoyar al Mujam pueden hacerlo de diferentes formas: una es en la parte económica visitándolo directamente en Doctor Olvera No. 15 y pagando su entrada u otorgando una donación; otra es adquiriendo membresías corporativas. También ayudan las viralizaciones mediante redes sociales como Facebook y Twitter, @museodeljuguete, y de museodeljuguete.mx, su página oficial. Otra es realizando un voluntariado o servicio social si se es estudiante o persona de la tercera edad.

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