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Hello Kitty musulmana

Hello Kitty
(Fotoarte: Karina Vargas)

MUNDOS PARA-LELOS
Rafael Tonatiuh


“DESATA BURLAS LIBRETA DE HELLO KITTY DE REBELDE SIRIO
Zahran Alloush, cuyas tropas operan en Damasco, Duma y Guta Oriental, aparece hablando ante decenas de rebeldes sirios, quienes le prestan su completa atención, mientras el líder continúa con su discurso sin prestarle atención a la libreta con decorado femenino e infantil.”
MILENIO Digital. 14/07/14.


Bajo la noche estrellada, en la inmensidad del desierto, una tienda de campaña rodeada de fogatas y árabes armados alberga a dos fieros guerrilleros: Abu Mohamed Al-Golani, líder de Al-Nusra (Frente de la victoria para el Pueblo de la Gran Siria), y Zahran Alloush, fundador de Jaysh Al-Islam (Estandarte del Islam).

Mohamen Al-Golani introdujo un dátil en su boca, miró fijamente los ojos de Zahran Alloush, escupió la semilla, sacó una libreta con la portada decorada con el dibujo de Hello Kitty, la dulce gatita de caricatura, y golpeándola con el dorso de la mano, espetó:

—¿Qué es esto?

—Es mi plan para ingresar al campamento alauita y apropiarnos de dos sistemas 9K## Osa SAM con 15 misiles.

—¡No me refiero al contenido de la libreta, estúpido, sino a su portada! ¡Hello Kitty! ¡La gatita infiel creada por los americanos para corromper nuestro espíritu!

—El Sheij Muhammad Nasiruddin al-Albani, cuando era muy pequeño, me contó el hadiz del felino, donde Mahoma nos refiere que en la batalla uno debe ser como el gato: ágil, astuto y silencioso.

—¡Pero este personaje no es un gato sino una gata! ¡Y no solo no cubre su rostro con una burka, sino que exhibe un moñito rosa!

—El Sheij Muhammad Nasiruddin al-Albani me enseñó que la verdadera palabra de Alá se capta por revelación, no por la aprehensión literal de ciertos símbolos que no comunican nada al creyente. La Fiqh profunda se capta emocionalmente, como las enseñanzas de los cuentos de Las mil y una noches.

—¡A la mierda el Sheij Muhammad Nasiruddin al-Albani y la Fiqh y Las mil un estupideces! ¡Éste es un dibujo del gusto de las niñas y un líder guerrillero sencillamente no puede traer una libreta así! Hace unas horas se comunicó conmigo Aymán Al Zawahiri, jefe del Yihad Islámico de Egipto. ¿Sabes qué me dijo?

—Por Alá lo desconozco.

—Me dijo: “Vi el video dónde el camarada Zahran Alloush exhorta a su pueblo para luchar contra el cerdo Bashar al Asad. Sobre la mesa había una libreta rosa con Hello Kitty. ¿Acaso ahora nuestro hermano siente atracción hacia las personas de su mismo sexo?”.

—¡Por supuesto que no! ¡Yo no siento atracción hacia los hombres ni hacia las mujeres ni hacía nada sensual! ¡Mi corazón pertenece a Dios y tú bien lo sabes! ¿Acaso no pongo en práctica la yihad, el sexto pilar del islam?

—Sayyed Qutub, en su manual para la Guerra Santa, claramente estableció: “Usarás insignias que en el enemigo hagan efecto de los tormentos que le esperan a los enemigos de Dios”. ¿Acaso Hello Kitty se corresponde a ese precepto?

—¿Qué importan las insignias cuando mis acciones hablan por mí? Yo planeé el atentado en Damasco, donde murieron el ministro de Defensa, Dawoud Rajiha; el viceministro de Defensa, Asef Shawkat, y el asistente del vicepresidente, Hassan Turkmani.

—¡Joder! ¡Y ahora usas parábolas cristianas! “Por sus frutos os conoceréis” ¿Qué te está pasando, Alloush? ¿Acaso también meneas tus palmas en Domingo de Ramos? ¡Voy a quemar públicamente esta libreta!

—¡No, eso jamás! ¡Esa libreta me ha acompañado toda mi vida! ¡Allí tengo mis primeros apuntes del Sheij Muhammad Nasiruddin al Albani, poemas persas, los croquis de mis mejores atentados! ¡Estoy dispuesto a defender mi libreta con mi propia sangre!

—¡Entonces saca tu sable, porque me enfrentaré a ti, y Alá bien sabe que no te odio, sino que esta lucha es un acto necesario por la defensa del islam!

—¡Un momento! ¿Qué es esa calcomanía que adorna tu sable? ¿Acaso no es Pikachu, el tierno Pokemón?

—Ejem… Es un personaje asiático, como nosotros.

—¿Cómo nosotros? Nosotros no comemos arroz ni maquilamos mercancías y, aparte, ¡sí tenemos un Dios! Ellos ni siquiera tienen un profeta, como Mahoma, Jesús, Buda…

—¡Está bien, me pillaste! ¡A veces también soy tierno! ¡Bua, bua! Por las noches, cuando el ejército descansa, juego con mi Barbie.

—¡Por las barbas de Baldor! ¿Una Barbie? ¡Qué ridiculez! ¡Es mejor mi Monster High!

—¡La Barbie!

—¡La Monster High!

—Gran Zahran Alloush, se me ocurre una idea, ¿Por qué no sacas tu Barbie, yo mi Monster, y jugamos a que nos vamos de shoopin’ a Amman? ¡Nunca tengo con quien jugar!

—¡Sale!

—“Hola Barbie, querida? ¿Te gusta mi pashmina?”.

—“¡Es encantadora, Monster! ¡Eres mi mejor amiga! ¡Te quiero mucho!”.

Los dos fieros guerrilleros habitaron el Paraíso unos instantes, luego mandaron a traer un soldado rebelde con una buena cámara fotográfica para que eternizara el momento, posando con sus muñequitas, y luego lo decapitaron, no fuera a llevar el chisme con las tropas y compartiera la foto con Aymán Al Zawahiri, jefe del Yihad Islámico de Egipto, notoriamente malpensado.


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