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‘Highway to hell’

EL ÁNGEL EXTERMINADOR

Carlos Velázquez

 

Cargos por posesión de armas, por tráfico de narcóticos, secuestro, intento de asesinato, crimen organizado: la vida de Sonny Barger, líder de los Hell Angel’s. El hombre que puso a temblar a Estados Unidos montado en una Harley Davidson.

 

El amor por la motocicleta, y el estilo de vida que de ella se desprende, conformó una de las peores pesadillas del siglo xx: Los Ángeles del Infierno. Una asociación criminal con un gusto endemoniado por las drogas y la vida al margen de la ley. ¿Qué orilla a alguien a despertar un día con la intención de unirse a una pandilla motorizada dedicada a delinquir y aterrorizar? El primero en responder a tal incógnita fue Hunter S. Thompson, quien se infiltró en la organización para crear uno de los mejores reportajes de nuestros tiempos: Los Ángeles del Infierno. Una extraña y terrible saga. Pero Los Angeles jamás estuvieron contentos con la visión que Thompson ofreció sobre la horda. Desmintieron información contenida en el libro, le propinaron una golpiza al reportero y lo expulsaron del círculo.  

Tuvieron que pasar décadas para que finalmente Sonny Barger se decidiera a contar su propia versión. Ángel del Infierno (Pepitas de calabaza, 2015) es una especie de autobiografía que cuenta la vida de Sonny, el ángel mayor, y a la par la de la organización misma. La historia de Sonny sirvió como base para la creación de la serie Sons of Anarchy. Pero en este caso la ficción no supera a la realidad. La serie no le llega ni a los talones al testimonio de su inspiración. Un tipo duro como ninguno. Al final del libro, como una especie de epílogo, se incluye una tabla pormenorizada con las detenciones que ha sufrido Sonny en su vida. Pocos pueden disputarle el récord de ser el Rey de los Malditos Norteamericanos. No solo él fue acusado tráfico de cocaína, también a su esposa Sharon, que estaba en la mira de las autoridades por ser la mujer de un ángel. Pero fueron absueltos en 1980. 

Durante la década de los sesentas Los Ángeles eran famosos en toda la nación. Enloquecidos de LSD, alcohol y anfetaminas, salían de excursión y destruían pueblos enteros a su paso. Pero saltaron a la fama mundial en 1969, cuando fueron contratados por los Rolling Stones para que se encargaran de la seguridad de un festival de música en Altamont, California. Durante el evento Los Ángeles mataron a Meredith Hunter, un negro de 18 años que portaba un arma. Sonny remarca que siempre se ha insistido en ver a Los Ángeles como bestias, pero se defiende: a quién se le ocurre portar un arma en un concierto. El tumultuoso asesinato recayó en Alan Passaro, quien fue exonerado en 1972 alegando defensa propia, apuñaló a Hunter cuando el chico mostró el revólver.

Pero la mala fama de Los Ángeles es kilométrica. Y Sonny va relatando los detalles de cada una de las acusaciones que pesan en su contra. Como la violación colectiva que le propiciaron a una novia de Neal Cassady durante una juerga de LSD. Para el Ángel Mayor no existió tal, fue un acto consensuado ocurrido en el transcurso fiesta multitudinaria entre los Merry Pranksters (la banda de Ken Kesey) y Los Ángeles. Ken pensaba que el LSD domesticaría a Los Ángeles, pero nunca fueron alcanzados por el verano del amor. Por el contrario: fueron utilizados como granaderos contra los manifestantes de la guerra de Vietnam. Hecho que descorazonó a Allen Ginsberg, quien también pensaba que Los Ángeles podrían ser utilizados como una fuerza benéfica.

En un principio organizados en capítulos, distribuidos por zonas, Los Ángeles eran una estructura netamente gringa, pero su fama trascendió fronteras y se extendieron por Europa. Y Sonny cuenta cómo conoció el mundo montado en su Harley autenticando cada uno de los capítulos del otro lado del charco. La pandilla ha inspirado películas, pero para el gobierno gringo no son ningunas estrellas de cine. Puso detrás de ellos a la CIA y al FBI y los elevaron al nivel de la mafia italiana al obsequiarles el rango de organización criminal y aplicarles la ley RICO.

La historia personal de Sonny (entradas y salidas de prisión, líos con otros ángeles, drogas y alcohol) es la declaración del amor incondicional que siente un hombre por la motocicleta. Y Ángel del Infierno es una guía para el motociclista. Contiene muchos tips y secretos referentes al mundo de la moto. No todo es destrucción.   

En la actualidad Sonny se gana la vida al frente de un taller de reparaciones de motos. Ya no es el cabecilla. Y pese a las presiones que ha sufrido por parte del gobierno, no ha renunciado a su condición de Ángel del Infierno. Se va a morir encima de su Harley.  

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