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Saber dibujar no significa saber contar historias: 'Beli'

(Beli)
(Beli)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Karina Vargas

Es la conclusión a la que llega Thalía de la Torre, ilustradora mejor conocida como Beli, al cuestionarla sobre el panorama del cómic nacional, su trayectoria en este ámbito y su formación como dibujante.

Actualmente alojada en la Ciudad de México, ha participado en la creación de antologías y proyectos de difusión gráfica tanto personales como colectivos, así como en la exposición de cómic mexicano que se presentó en el Festival de BulleBerry en Francia a principios de octubre de 2014. Ganadora de la beca de Jóvenes Creadores 2014-2015 otorgada por el FONCA en la disciplina de Narrativa Gráfica, asegura que ésta representa entre otras cosas una oportunidad de aprendizaje y autoconocimiento, motivaciones que han sido clave a lo largo de su construcción como creadora autodidacta.

 


¿Cuándo comienza tu incursión al dibujo y a los cómics?

A dibujar desde que tengo memoria, pero de manera más constante e incluso ya haciendo cómics desde la secundaria, como a los doce o trece, aunque eran trabajos solo para mí. Empecé a hacer webcómic más adelante, entre los 17 y 18 años y en ese tiempo había un boom de éste, al  menos en los países angloparlantes en general, por eso dije “voy a hacer uno” porque es lo que me gusta y es lo que se puede hacer.

Crear personajes era parte de mi terapia, consistía en hacer algo que me mantuviera en contacto con la realidad porque me costaba relacionarme con la demás gente, para entonces mi único medio de comunicación era dibujar. Mi doctor sugería mucho de esto: “dibuja todo lo que veas y, lo que se te ocurra, también dibújalo”, así ocupaba la mayor parte de mi tiempo.


¿Te has encontrado a más gente involucrada de esta manera con el dibujo?

Exactamente como yo, no, pero en general a la mayoría de la gente le resulta terapéutico dibujar. Es una manera de desenvolverse, te ayuda a no sentir tanto estrés a la interacción directa, también es como un puente porque si saben qué dibujas y les interesa es una vía más fácil para explicar cosas sobre ti o lo que piensas.


¿Qué hay de tu formación autodidacta?

Dibujaba todo el tiempo y después comencé a pensar en cómo dibujar una cosa o cómo hacer otra, con Internet fue mucho más fácil porque estaban los tutoriales, si no sabía usar Photoshop o pintar en acuarela buscaba tutoriales, aprendía a usarlo y seguía. Todo lo fui aprendiendo así y a base de practicar mucho y experimentar bastante.

¿Cómo y por qué surge la firma Beli?

Surge como el apodo de “Belicosa” que un amigo me dio en la preparatoria. de ahí mutó a “Belivac”, en alusión a las supercomputadoras (ENIAC, UNIVAC, etc.) y terminó siendo “Beli”, que es como firmo actualmente. También puede escribirse бели (blanco) en serbio, cosa que me parece muy agradable, me gusta que mi firma tenga diversas interpretaciones.




¿Cuál fue el proceso para la publicación de tu trabajo?

Durante mucho tiempo no tuve intención de publicar nada de manera profesional o en alguna editorial, hasta mucho después. Un amigo me invitó a participar en un fanzine y les gustó mi trabajo. Pasaron varias situaciones familiares y me fui a vivir a Morelia, en ese tiempo empecé a hacer una antología llamada Womanthology con Renae De Liz en Estados Unidos http://womanthology.blogspot.mx/, ella convocó en Internet a dibujantes e ilustradoras mujeres que les interesara el cómic para armar una antología y se hizo una fondeadora para publicarla, obteniendo el trabajo de 52 autoras más o menos y salió en 2012. Después participé en un proyecto de ilustración para la Lotería Nacional  y cuando regresé al DF me invitaron a participar en el 4x4 de Editorial Resistencia en la Feria del libro del Zócalo y después la editora me buscó para que publicara una compilación de mi trabajo que posiblemente salga en estos meses. Luego junto con Alejandra Espino, Jorge F. Muñoz (Yorko) y Richard Zela, creamos el colectivo de Internauta Cómics.


A partir de esta experiencia ¿crees que exista un “lado femenino” del cómic?

Creo que hay muy pocas autoras mujeres, pero no tan pocas como la mayoría cree, solo que tienen mucho menos presencia. A veces tiene que ver con los temas, aquí y en más partes del mundo, aunque hay historias muy interesantes y estilos que deberían ser igual de populares que otros. Al menos a nivel nacional hay varias autoras que me interesan mucho como Inechi, que hace cosas muy impresionantes en cuanto a estilo y la forma en que maneja su trabajo, todo desde una manera muy independiente, muy “hazlo tú mismo”.


¿Cuál es tu perspectiva del cómic en México?

Muy difícil, creo que faltan muchas cosas pero hay muchos artistas muy buenos y con propuestas gráficas muy interesantes. En cuanto a narrativa no siempre estoy tan convencida en general, porque me parece que el mayor error de los dibujantes mexicanos es creer que saben narrar historias.

Saber dibujar no significa saber contar historias, es solamente la mitad. La mayoría de la gente suele tener este problema, cuando leen un cómic solo se fijan en lo visual y sí, si copian el orden de las viñetas y la manera en la que presentan a los personajes aunque no lo analicen en algún momento se les va a pegar, pero si realmente lo estudias te darás cuenta que por ejemplo un cuerpo completo se hace solo en algunas ocasiones y entenderás el por qué se hace y después podrás romper con esa forma y hacerlo a tu modo. En general hay mucha disonancia en la narrativa.


¿Cómo solucionar ese problema?

Puede ser creando duplas entre escritores y dibujantes, que los dibujantes acepten que no saben contar historias y encontrar a un escritor con el que se sientan a gusto. He trabajado con un par de escritores y si puede resultar un poco difícil, pero creo que también aprendes mucho de esa manera, si uno se niega totalmente a trabajar con escritores se pierde de aprender otra perspectiva.


 

¿Qué le dirías a aquellos que tienen intención de hacer cómic?

Que dibujen mucho y que no solo lean cómics, porque sólo leer cómics no ayuda a dibujarlos. Tienes que ver películas, leer, ir a museos o salir por un café, es totalmente global. Si tu fuente de conocimiento solo son los cómics se refleja en tu trabajo y tiende a ser mediocre.


¿Cuál es la repercusión del cómic en las personas?

Lo más importante de éste es comunicar, independientemente de lo que transmita. Básicamente es contar una historia. A mí me gusta pensar que hay otras personas a las que les pueda interesar lo mismo que a mí, lo que yo les cuento. Trato de dibujar cómics que me gustaría leer, por eso lo escribo y lo dibujo yo. Lo que más me interesa del cómic es poder contar algo.


¿En qué estás trabajando ahora?

En mi proyecto del FONCA, el cual es una novela gráfica adaptación de la novela literaria El estruendo del silencio de Bernardo Fernández, Bef. Es una novela de ciencia ficción, sobre una nave en forma de medusa que viaja a través del espacio hacia la estrella Epsilón Eridani, como una botella en el mar futurista, pero siendo esta capricho del empresario más rico del mundo, C. Koji Kobayashi, amo y señor de HumaCorp la empresa que posee la mayor parte del mundo. También espero retomar mi webcómic Tous les temps http://touslestemps.com/?p=299, el cual ha estado en “descanso” por un buen rato.

¿Qué títulos de cómic o novela gráfica crees imprescindibles para cualquier lector?

Depende de muchas cosas, pero un par de mis títulos básicos serian Akira de Katsuhiro Otomo, Arzak de Moebius, Maus de Spiegelman y Pluto de Naoki Urasawa. La obra de Osamu Tezuka es esencial, por ello no sabría en específico cuál escoger para recomendar.


Para conocer más sobre el trabajo de la autora, visita: 

http://kamtchaguska.tumblr.com/

http://belivac.flavors.me/#la-chanson-de-la-chair



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