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El destino del Doctor

Doctor Who
(Especial)

 EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Guillermo Guerrero

Tome usted una serie como Breaking Bad y encontrará personajes bien definidos: Bryan Cranston siempre será Walter White. O piense en House of Cards: Kevin Spacey siempre será Frank Underwood. A menos que le pase un accidente al buen Kevin en la vida real y tengan que sustituirlo con otro, el actor mantiene al personaje. Eso pasa en la gran mayoría de las series, pero no con Doctor Who, serie británica que lleva más de 50 años al aire: aquí no solo sustituyen al personaje principal después de unos años, sino que además le cambian por completo la personalidad. A veces es serio, a veces más bromista. Algunas temporadas es más analítico y en otras resulta ser más aguerrido. Es más: ni siquiera sus acompañantes se mantienen. Todo se renueva.

La trama de Doctor Who pide estos cambios, y es lo que la distingue del resto: el espectador acepta esta situación porque en el fondo sabe que es el mismo alienígena de dos corazones que pilotea una nave por el tiempo y el espacio tratando de arreglar el universo. Tal vez su única constante son los enemigos a los que se enfrenta (cada temporada aparecen nuevos antagonistas) y aún así —con todo lo complicado que es llevar una historia tan compleja— los seguidores del Doctor (conocidos como whovians) se cuentan por millones en todo el mundo. Y en México va en aumento.

¿Pero qué es exactamente lo que vuelve locos a los seguidores del Doctor? ¿Por qué les encanta sufrir con cada una de sus dramáticas transformaciones? Tenemos una teoría. Por un lado, aprendimos a creer en los monstruos de papel maché. Desde que éramos chiquitos, los héroes del cine kitch nos enseñaron a ver con sentido del humor las consolas con lucecitas que se prenden y apagan, las arañas patonas del tamaño de una casa, las naves que flotan en el espacio con hilo de naylon y que por dentro se adivina la conmoción solamente viendo que se zangolotean los personajes, aunque eso es solo una buena predisposición. La serie de Doctor Who depende mucho más de la buena narrativa, del constante dramatismo de los arcos de tensión, de los diálogos y los gestos, que de los efectos especiales; lo que realmente importa es lo de adentro, lo que nos hace llorar o mordernos las uñas; la razón para admirar las peripecias de este atípico héroe, es su valor para resolver las amenazas de los monstruos sin violencia, con pura inteligencia. Ni siquiera tiene un arma para aventar bala a la menor provocación: lo más cercano a eso es un desarmador sónico que sirve para abrir puertas (¿habrá algo más pacifista?). Pero por si las virtudes anteriores fueran poca cosa, el Doctor es el único héroe moderno que realmente ha llevado a la práctica la filosofía every one is important, todo el mundo es importante, en donde hasta la persona más pequeña es valiosa para la trama. Los verdaderos héroes somos los demás, la gente común y corriente.

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Ayer se estrenó en México la nueva temporada con un nuevo actor al frente: Peter Capaldi. Continua Jenna Coleman en su papel de acompañante (la adorable Clara Oswald) aunque no sabemos por cuántas temporadas más. Como parte de la promoción, la BBC organizó un evento en el que los protagonistas recorrieron seis países en diez días, llevando la experiencia whovian a los fans de todo el mundo, al lado de Steven Moffat, productor y guionista de la serie. La semana pasada tuvimos la oportunidad de platicar con ellos para saber cual es el futuro del doctor.

“¡Amarán a este doctor por sus cejas!” nos dijo Capaldi “Pero sobre todo porque este Doctor puede ser impaciente, feroz y está en una lucha constante consigo mismo: él quiere ser un hombre bueno, pero su pasado lo persigue. Detrás de él hay un código moral estricto y tiene que lidiar con eso. No siempre va a estar en control de si mismo y no siempre es lo que quiere ser: al final lo que busca es ser un buen amigo, así que en ese sentido es más como el resto de la gente. Esta lucha es muy humana, lo cual es muy inusual para un héroe como él”. Capaldi, actor y director escocés, ganador del Oscar, sabe el peso que tiene encarnar al personaje más querido de la televisión británica: “¡Lo mejor de Doctor Who es ser el Doctor! Hace un tiempo participé en un episodio de la serie (Los fuegos de Pompeya) y pensé que ese había sido mi mayor aporte. Fue asombroso que me llamaran para protagonizar la serie. Estoy muy agradecido por eso”.

Por su parte, Moffat nos habló del mito que se ha hecho alrededor del programa: “Siempre habrá un Doctor, nunca va a terminar. Creo que se hablará de él en las leyendas, como ahora hablamos del Rey Arturo o de Robin Hood. Y agradezco el apoyo de todos por lograr que esto suceda”. Moffat también es el creador de la galardonada serie Sherlock, aunque descartó que algún día se junten ambos programas “Lo que yo les pueda ofrecer va a ser inferior a lo que ustedes ya han imaginado. Así que definitivamente no habrá un encuentro entre ambos personajes”.

Si todavía no ha visto la serie, le sugerimos con mucho entusiasmo que le dé una oportunidad. Al principio tal vez le resulte chocante ver personas metidas en botargas, extraterrestres que parecen saleros o rayos que salen de las manos; existe un raro prejuicio por ver series de fantasía pero su gran valor reside en sus guiones cuidados al mínimo detalle. El último capítulo de la temporada pasada dejó muy en claro el espíritu de la serie: un Doctor que se renueva por completo, en su aspecto y en la manera de pensar, es como usted o como yo. No somos los mismos que cuando éramos adolescentes y ni siquiera nos comportamos igual que hace cinco años, pero seguimos siendo la misma persona. ¿Puede haber algo más humano que eso?


GUÍA PARA ENTRARLE A LA SERIE DE ‘WHO’

¿Tiene ganas de entrarle a la serie pero no le entiende nada? No se preocupe, aquí le va el contexto para ver la nueva temporada:

1) La serie tiene una época clásica (algunos capítulos se transmitían en México bajo el nombre de Doctor Misterio) y una época moderna que comenzó hace algunos años. No necesita aventarse 50 años de transmisiones para entenderle, pero es buena idea ver en Netflix toda la época moderna, que está completa.

2) El Doctor (cuyo verdadero nombre no se conoce y de ahí el nombre de la serie) pertenece a una raza de alienígenas que cuidan el universo. Es el único que conocemos. La razón de esto es dramática y es parte de su conflicto personal: busque el capítulo “El día del Doctor” —que fue el de su 50 aniversario— y con eso tendrá.

3) El Doctor es puro ingenio: en cada capítulo resuelve los problemas analizando lo que sucede. No espere que saque su rifle para matar villanos como en Star Wars.

4) La serie tiene grandes arcos argumentales (lo que sucede en el primer capítulo de la temporada se resuelve en el capítulo 10, por ejemplo), pero también va resolviendo cosas programa tras programa. Si siente que algo le faltó, vea las repeticiones. Los guionistas son tan buenos que meten pequeños guiños a lo largo de la serie que no se ven en un primer vistazo.

5) Si se pregunta por qué viaja en una cabina policiaca londinense es porque su nave se descompuso hace mucho y le falla el camuflaje. Si se pregunta qué es ese aparatito que hace sonidos raros, es un desarmador. Si de repente saca un pedazo de papel, es su credencial psíquica, en la gente ve lo que quiere ver. Elementos fantásticos tan ingenuos que hasta da risa que funcionen.

@guillermo_ga


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