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La canción más cachonda del mundo

Sandoval
(Sandoval)

Estación Niños Héroes del Metro, todavía en la era de tres pesos por viaje. Voy en un vagón poco concurrido, sentada y con los audífonos puestos. El iPod elige para mí canciones de manera aleatoria, por lo que existe una posibilidad de entre cerca de siete mil de que aparezca un tema en particular. Ya pasé de una ranchera a una de hard rock sin problema, saltándome algunas y repitiendo otras.

Súbitamente una melodía comienza a filtrarse por el conducto auditivo externo de mi oído. Segundos después, una voz reverbera en el martillo: Luis Eduardo Aute se hace presente. Las ampollas de los conductos semicirculares se hinchan de inmediato. Ese tono lánguido y profundo, lento, intenso, me hace cerrar los ojos. “Tendida/ con los muslos como alas abiertas/ dispuestas al vuelo/ me incitas, me invitas a viajar/ por lácteas vías y negros agujeros/ levemente desvelados por tu mano/ que juega con pudores y sudores/ enjugando entre pétalos de carne el estigma de tu flor más desnuda,/ mojándolo todo/ mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

Mis pupilas, seguramente, se dilatan. Entonces abro de par en par el vestíbulo de mi oído y lo dejo llegar hasta la cúpula del caracol para empezar una cópula sónica, un entrepierne musical, un coito melódico en público, sin rubores ni sudores. Imagino: “Húmedas llamas/ los labios que con tus dedos/ delicadamente delatas, dilatas para mí,/ mostrándome, obscena, la cueva del milagro/ por donde mana el líquido rayo de la vida, incandescente fuente, lechosa lava, salpicaduras de agua profunda que inunda/ mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

Me parece que es la primera vez que la escucho, aunque cada vez que la oigo pienso lo mismo. Luego la olvido, me la vuelvo a topar y se me vuelve a antojar: “Miboca/ besando tus labios incendiados/ se dispone a beber/ en tu cáliz de polen y licor/ y, entre zumos y zumbidos/ de olas y alas,/ libidinosamente libar el néctar de la flor de tus mareas, lamiendo la miel salada que te fluye y que mami lengua que vibra, lasciva, entre savia y saliva/ mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

El estribo auricular se hincha, la ventana oval se convierte en triángulo y el nervio estatoacústico se estira y se relaja, se estira y se relaja. Quisieraque la canción durara el trayecto completo, todo el camino a la redacción, toda la tarde, la noche, el mediodía siguiente. Luis Eduardo me canta a mí solita. No hay vendedores ambulantes ni bocinotas estridentes, no huele mal ni hace calor. Lo veo ahí: “Mis alas/ de cera batiendo combatiendo/ tu fuego en oleadas/ de ardientes espumas y plumas/ e Ícaro volando/ tan alto, tan alto/que a punto de entrar en el jardín del Edén, fundido su vuelo por tu derramado sol, cae como el ángel exterminado, al mar de los naufragios,/mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

La canción termina. Me quedo unos instantes con los ojos cerrados. Los abro cuando siento que el convoy disminuyela velocidad. He llegado a la estación de mi destino. Ha sido un rapidín sin besos, un faje virtual sin final feliz, aunque estoy sonriendo tan ampliamente que la gente me voltea a ver. Me levanto y bajo casi corriendo, no vayan a descubrir que mis Trompas de Eustaquio lo mojaron todo.

Al llegar a mi escritorio en este diario, decido compartir la canción con mis amigos de Facebook y Tuiter, através de YouTube. Algunos la aplauden, coincidiendo conmigo en que es, quizá, la canción en español más cachonda del mundo. Otr@s, que no la conocen,agradecen la entrada en mis redes sociales.

Pero quiero más. Necesito esa sensación de abandono que a veces genera en mí la música. Así que le pido a mis contactos que me compartan los temas en nuestro idioma cuya letra consideran esla más sensual de su catálogo. Una larga lista se va formando. Escucho una poruna. Algunas me parecen maravillosas, me hacen volar en mi vieja y destartalada silla. Otras me provocan risas. Unas más no me dicen nada. Elijo fragmentos de algunas de ellas para compartirlas con ustedes.

“Juegosde seducción”. Soda Stereo: Estamos solos en la selva/ nadie puede venir a rescatarnos/ estoy muriéndome de sed/ y es tu propia piel/ la que me hace sentir este infierno./ Voy a ser tu mayordomo/ y gozarás el rol de señora bien/ o puedo ser tu violador/ la imaginación esta noche todo lo puede./ Te llevaré hasta el extremo/ te llevaré, abrázame,/ este es el juego de seducción.

“Burbujasde amor”. Juan Luis Guerra: Quisiera ser un pez/para tocar mi nariz en tu pecera/ y hacer burbujas de amor por donde quiera,/pasar la noche entera/ mojado en ti./ Un pez para bordar de corales tu cintura/y hacer siluetas de amor bajo la luna/ saciar esta locura,/ mojado en ti.

“Bésamemucho”. Consuelo Velázquez: Bésame, bésame mucho,/ como si fuera esta noche la última vez…/ Bésame, bésame mucho,/ que tengo miedo a tenerte y perderte después./ Quiero tenerte muy cerca,/ mirarme en tus ojos/ y tenerte junto a mí.

“Mehaces tanto bien”. Amistades Peligrosas: Me quemas con la punta de tus dedos/ tus manos hacen llagas en mi piel/ me abraso con tu lengua que es de fuego/ la sangre hierve, ¿o no lo ves?/ Que tú ya sabes que me tienes cuando quieras/ ya sabes cómo soy/ ya sabes que me entra a la primera/ ahora ya sale algo mejor./ ¡Qué calor! Me gusta tu infierno/ ¡Oh, qué calor! Echa mas leña al fuego, que es abrasador/ ahora está dentro de mí/ me hace sudar/ me hace volver a ti.

“Salamandra”. Miguel Bosé: En el reino de la salamandra/ se murmura de un tal ruiseñor/ que devora semilla de hombre/ que sola se queda/ y se consume en pasión./ Vertical, voluptuosa sonrisa/ que se ofrece al placer, al dolor,/ y en espuma desborda su fuerza/ recibe la lanza/ de su supremo señor.

“CatalinaBahía”. Pedro y Pablo: Labio sobre labio, sobre labio/ y la península mía,/ beso contra beso, contra beso/ y tu bahía./ Cuando se hacen las dos de la mañana/ cuando se hacen las cuatro del amor/ sus pupilas se hamacan, porcelana,/ en ojeras de rímel y carbón.

Desnuda y con sombrilla”. Silvio Rodríguez: Yo a punto del delirio/ extraigo un solo cirio/ que poso ante tu flor./ Tú susurrando un misterio/ de un no sé qué venéreo/ me das un protector.

“Canciónanimal”. Soda Stereo: No me sirven las palabras/gemir es mejor/ cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor,/ más se pide y se vive/ canción animal.

“Caracol”. José Manuel Aguilera: Cuántos kilómetros viajé para recorrer despacio/ cada milímetro de tu piel en la madrugada/ y ni el cielo más azul, ni la mayor tormenta/ son capaces de borrar lo que hay en mis moléculas./Déjame oír el rumor de mar que llevas dentro/ el caracol donde se enredó mi vida.

“Pervertidamente”. San Pascualito Rey: No sé cuántos años han de pasar/ para dejar la humedad de la noche/ en mi soledad./ No sé cómo alejarme de ti/ cuando mi mente te encuentra/ blanca, abierta y ardiente./Te extraño pervertidamente.

“Canciónde amor”. Susana San José y el Arraigo Domiciliario: Desnúdate/ mientras te canto esta canción/ amor caliente, húmedo, sucio/ indecente./ La luna está sudando y palidece con espasmos/ temblorosa.

Y para ustedes, queridos lectores, ¿cuál es la canción más cachonda del mundo? Quizá todos estamos equivocados y—romanticismos o calenturas aparte— ésta sea, como bien dice Blanchet Valadez, el Himno Nacional, “que pone firmes a un regimiento completo”.


Verónica Maza Bustamante

Estación Niños Héroes delMetro, todavía en la era de tres pesos por viaje. Voy en un vagón pococoncurrido, sentada y con los audífonos puestos. El iPod elige para mícanciones de manera aleatoria, por lo que existe una posibilidad de entre cercade siete mil de que aparezca un tema en particular. Ya pasé de una ranchera auna de hard rock sin problema, saltándome algunas y repitiendo otras.

Súbitamente una melodía comienza afiltrarse por el conducto auditivo externo de mi oído. Segundos después, unavoz reverbera en el martillo: Luis Eduardo Aute se hace presente. Las ampollasde los conductos semicirculares se hinchan de inmediato. Ese tono lánguido yprofundo, lento, intenso, me hace cerrar los ojos. “Tendida/ con los musloscomo alas abiertas/ dispuestas al vuelo/ me incitas, me invitas a viajar/ porlácteas vías y negros agujeros/ levemente desvelados por tu mano/ que juega conpudores y sudores/ enjugando entre pétalos de carne el estigma de tu flormás desnuda,/ mojándolo todo/ mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

Mis pupilas, seguramente, se dilatan.Entonces abro de par en par el vestíbulo de mi oído y lo dejo llegar hasta lacúpula del caracol para empezar una cópula sónica, un entrepierne musical, uncoito melódico en público, sin rubores ni sudores. Imagino: “Húmedas llamas/los labios que con tus dedos/ delicadamente delatas, dilatas para mí,/mostrándome, obscena, la cueva del milagro/ por donde mana el líquido rayo dela vida, incandescente fuente, lechosa lava, salpicaduras de agua profunda queinunda/ mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

Me pareceque es la primera vez que la escucho, aunque cada vez que la oigo pienso lomismo. Luego la olvido, me la vuelvo a topar y se me vuelve a antojar: “Miboca/ besando tus labios incendiados/ se dispone a beber/ en tu cáliz de poleny licor/ y, entre zumos y zumbidos/ de olas y alas,/ libidinosamente libar elnéctar de la flor de tus mareas, lamiendo la miel salada que te fluye y quemami lengua que vibra, lasciva, entre savia y saliva/ mojándolo todo/ volando poruniversos de licor”.

Elestribo auricular se hincha, la ventana oval se convierte en triángulo y elnervio estatoacústico se estira y se relaja, se estira y se relaja. Quisieraque la canción durara el trayecto completo, todo el camino a la redacción, todala tarde, la noche, el mediodía siguiente. Luis Eduardo me canta a mí solita.No hay vendedores ambulantes ni bocinotas estridentes, no huele mal ni hacecalor. Lo veo ahí: “Mis alas/ de cera batiendo combatiendo/ tu fuego enoleadas/ de ardientes espumas y plumas/ e Ícaro volando/ tan alto, tan alto/que a punto de entrar en el jardín del Edén, fundido su vuelo por tuderramado sol, cae como el ángel exterminado, al mar de los naufragios,/mojándolo todo/ volando por universos de licor”.

La canción termina. Me quedo unosinstantes con los ojos cerrados. Los abro cuando siento que el convoy disminuyela velocidad. He llegado a la estación de mi destino. Ha sido un rapidín sinbesos, un faje virtual sin final feliz, aunque estoy sonriendo tan ampliamenteque la gente me voltea a ver. Me levanto y bajo casi corriendo, no vayan adescubrir que mis Trompas de Eustaquio lo mojaron todo.

Al llegar a mi escritorio en estediario, decido compartir la canción con mis amigos de Facebook y Tuiter, através de YouTube. Algunos la aplauden, coincidiendo conmigo en que es, quizá,la canción en español más cachonda del mundo. Otr@s, que no la conocen,agradecen la entrada en mis redes sociales.

Pero quiero más. Necesito esasensación de abandono que a veces genera en mí la música. Así que le pido a miscontactos que me compartan los temas en nuestro idioma cuya letra consideran esla más sensual de su catálogo. Una larga lista se va formando. Escucho una poruna. Algunas me parecen maravillosas, me hacen volar en mi vieja y destartaladasilla. Otras me provocan risas. Unas más no me dicen nada. Elijo fragmentos dealgunas de ellas para compartirlas con ustedes.

 

“Juegosde seducción”. Soda Stereo: Estamos solos en laselva/ nadie puede venir a rescatarnos/ estoy muriéndome de sed/ y es tu propiapiel/ la que me hace sentir este infierno./ Voy a ser tu mayordomo/ y gozarásel rol de señora bien/ o puedo ser tu violador/ la imaginación esta noche todolo puede./ Te llevaré hasta el extremo/ te llevaré, abrázame,/ este es el juegode seducción.

“Burbujasde amor”. Juan Luis Guerra: Quisiera ser un pez/para tocar mi nariz en tu pecera/ y hacer burbujas de amor por donde quiera,/pasar la noche entera/ mojado en ti./ Un pez para bordar de corales tu cintura/y hacer siluetas de amor bajo la luna/ saciar esta locura,/ mojado en ti.

 

“Bésamemucho”. Consuelo Velázquez: Bésame, bésamemucho,/ como si fuera esta noche la última vez…/ Bésame, bésame mucho,/ quetengo miedo a tenerte y perderte después./ Quiero tenerte muy cerca,/ mirarmeen tus ojos/ y tenerte junto a mí.

 

“Mehaces tanto bien”. Amistades Peligrosas: Mequemas con la punta de tus dedos/ tus manos hacen llagas en mi piel/ me abrasocon tu lengua que es de fuego/ la sangre hierve, ¿o no lo ves?/ Que tú ya sabesque me tienes cuando quieras/ ya sabes cómo soy/ ya sabes que me entra a laprimera/ ahora ya sale algo mejor./ ¡Qué calor! Me gusta tu infierno/ ¡Oh, quécalor! Echa mas leña al fuego, que es abrasador/ ahora está dentro de mí/ mehace sudar/ me hace volver a ti.

 

“Salamandra”. Miguel Bosé: En el reino de la salamandra/ se murmura de untal ruiseñor/ que devora semilla de hombre/ que sola se queda/ y se consume enpasión./ Vertical, voluptuosa sonrisa/ que se ofrece al placer, al dolor,/ y enespuma desborda su fuerza/ recibe la lanza/ de su supremo señor.

 

“CatalinaBahía”. Pedro y Pablo: Labio sobre labio, sobrelabio/ y la península mía,/ beso contra beso, contra beso/ y tu bahía./ Cuandose hacen las dos de la mañana/ cuando se hacen las cuatro del amor/ sus pupilasse hamacan, porcelana,/ en ojeras de rímel y carbón.

 

Desnuda y con sombrilla”. Silvio Rodríguez: Yo a punto del delirio/ extraigo un solo cirio/ que poso ante tuflor./ Tú susurrando un misterio/ de un no sé qué venéreo/ me das un protector.

 

“Canciónanimal”. Soda Stereo: No me sirven las palabras/gemir es mejor/ cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor,/ más se pide yse vive/ canción animal.

 

“Caracol”. José Manuel Aguilera: Cuántos kilómetros viajé pararecorrer despacio/ cada milímetro de tu piel en la madrugada/ y ni el cielo másazul, ni la mayor tormenta/ son capaces de borrar lo que hay en mis moléculas./Déjame oír el rumor de mar que llevas dentro/ el caracol donde se enredó mivida.

 

“Pervertidamente”. San Pascualito Rey: No sé cuántos años han de pasar/ paradejar la humedad de la noche/ en mi soledad./ No sé cómo alejarme de ti/ cuandomi mente te encuentra/ blanca, abierta y ardiente./Te extraño pervertidamente.

 

“Canciónde amor”. Susana San José y el Arraigo Domiciliario: Desnúdate/ mientras te canto esta canción/ amor caliente, húmedo,sucio/ indecente./ La luna está sudando ypalidece con espasmos/ temblorosa.

 

Y paraustedes, queridos lectores, ¿cuál es la canción más cachonda del mundo? Quizátodos estamos equivocados y—romanticismos o calenturas aparte— ésta sea, como bien dice Blanchet Valadez, el Himno Nacional, “quepone firmes a un regimiento completo”.

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