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Viernes , 25.05.2018 / 09:25 Hoy

Bridget Jones. 20 años metiendo la pata

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EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Miriam Canales

Quizá algunos ya han visto la saga completa y siguen igual de enamorados, o hastiados de ella y de su flemático y cautivador Mark Darcy. Otros tal vez solo continúen al morboso pendiente de las cirugías faciales de Renee Zellwegger (que no es para menos), pero más allá de su versión fílmica y renovada para un público millennial, Bridget Jones cumple veinte años de debutar en el mundo literario.

Helen Fielding, su pluma autora, originaria de la provincia de Yorkshire y egresada de la carrera de lengua inglesa en Oxford, buscaba ser una periodista en temas “serios”. Como una baby boomer inmersa en la década de los noventa, tenía inquietudes profesionales a mediados de sus treintas que incluyeron andanzas por África para el programa Comic Relief, de trabajar para The Sunday Times y escribir un fallido piloto para la BBC llamado 30s Panic de donde nacería la idea de un personaje femenino intimidado de su incipiente treintena. El diario The Independent sería su salto definitivo en una carrera repleta de vaivenes.

Por esos años, según un testimonio suyo incluido en la última edición impresa de este tabloide publicado el 23 de marzo de 2016, explica que había estado intentando lograr una columna para dicho personaje. Eran los tiempos en que se encontraban en su apogeo las columnas autobiográficas (en México esto no pasa de moda). Mientras que, dentro de su contexto, la redacción solía ser una caterva de reporteros fumadores, bebedores y borrachos, incluso después de la hora de la comida, y de romances furtivos. “Una vida Godínez muy divertida”, confiesa. Fue ahí donde corría el rumor de un amorío entre dos de las máximas estrellas, por lo que alguien tuvo la ocurrencia de imprimir sus mensajes enviados mediante el servidor interno que se utilizaba como pre-correo electrónico y evidenciarlos en el tablero de avisos (¡ai’ te hablan, Daniel Cleaver!).

“Yo trabajaba junto a muchos periodistas inteligentes que hablaban sobre la guerra de Chechenia y el Partido Laborista y me sentía estúpida escribiendo sobre las calorías y el alcohol que consumía Bridget”. Menciona Fielding. El mismo periódico le había solicitado que escribiera una columna sobre sí misma, acerca de la soltería londinense, a lo que ella se negó alegando que le parecía exhibicionista y avergonzante. Su editor Charlie Leadbeater le sugirió que mejor disimulara con un álter ego, por lo que cambio de opinión. De esa manera nació la historia de la gordita ilusa, publicada de 1995 a 1997. Helen, dominada por el mismo pudor, nunca reveló su autoría entre sus colegas y no sentía expectativas a largo plazo hasta que llegaron cartas masivas elogiando su trabajo —incluso de Nick Hornby— y entonces su alarde personal fluyó. La bola de nieve comenzó a rodar.

La editorial Picador publicó la primera edición de su novela en 1996; un año muy girlie si consideramos el debut simultaneo de otro fenómeno femenil británico llamado Spice Girls. Fielding nunca ha negado el gran peso que tiene en su trabajo Jane Austen (esa pionera en chick flicks literarios) como y Orgullo y Prejuicio con las vicisitudes de Elizabeth Bennett y su homónimo galán Fitzwilliam Darcy de las que se basó. Tres años después vendría Al borde de la razón y hasta 2013: Mad about the boy, que a decir de comentarios en internet, ha causado más desconcierto que complacencia. Aunque ahora no puede quejarse que sus narraciones rosas le han ensanchado más los bolsillos que a muchos otros escritores modernos que buscan sentirse “malditos”. Según una encuesta realizada por The Guardian en junio de 2007, los lectores votaron por las aventuras de la treintañera obesa como uno de los libros que definían al siglo XX junto a El guardián en el centeno, 1984 o Un mundo feliz. Quizá sería una sobrevaloración, pero también habla de lo lejos que llegaron las ocurrencias de su creadora.

A dos décadas de distancia, la versión en papel de su cuna periodística ha sido tragada por la red; a nadie le molesta ya si la protagonista del filme es una texana. La actual Bridget Jones se desenvuelve con una nueva cara (¡vaya que sí!) dentro de una Gran Bretaña P.B. (post Brexit y post Bowie) rodeada de hipsters, tecnología y hasta del cameo de una estrella millennial llamada Ed Sheeran.

Hace un año, quien escribe estas líneas y sin haber visto nunca ninguna de las cintas, vivió un hallazgo durante una visita familiar a un pequeño pueblo al oeste de este país llamado Tavistock. En un local de libros de segunda mano encontró sendas reliquias: una compilación de historias clásicas de terror británicas (como Drácula, Doctor Jekyll y Mister Hyde, etcétera) y el libro en cuestión surgido de The Independent. Sin rubor alguno, decidió adquirir ambos y mostrárselos al padre de su pareja, un inglés veterano y conservador, quien no pudo disimular su carcajada sin entender ella el motivo, pero que terminó engolosinándola en la historia de esta “Elizabeth Bennet del siglo XXI”. Un nuevo “gusto culposo” se había revelado.

@Miricaiba

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