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“El alma del punk está dentro de mí”

Punk
(Ilustración: Blumpi)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Jorge Flores-Oliver, 'Blumpi'

El punk cumple 40 años de haberse gestado e irrumpir tanto en la escena musical como en la cultura popular y cambiar ambos ámbitos para siempre. El Museo del Chopo ha estado activo en este sentido, montando la exposición Punk. Sus rastros en el arte contemporáneo y editando Caos urbano. México Punk. Este  libro es una nueva versión de México Punk. 33 años de rebelión juvenil, que Álvaro Detor El Toluco coescribió con Pablo C. Hernández en 2011. Este nuevo libro se centra en la escena capitalina y hablamos con él al respecto.

Tres bandas son las que más suenan como génesis del movimiento en México: Dangerous Rhythm, formada por Piro Piromaniac Pendas; Size, de Illy Bleeding y Rebel’d Punk, de Arturo Beristáin El Soldado, Roberto Ortiz Betoxerox y Javier Baviera El Rebelde, así que este libro se sirve de testimonios, memorias y publicaciones para reconstruir el sendero de la escena punk de la Ciudad de México.

“Es difícil ubicar el lugar y la fecha de nacimiento del punk en México. Conecte, Sonido y México Canta ubican la aparición del punk mexicano entre la clase alta, y la Zona Rosa y San Ángel como los puntos de reunión. Y sí, puede que quienes formaron los primeros grupos de New Wave con sonidos punks, como Dangerous Rhythm, The Casuals, Plastic Clocks o The Wats fueran de ese círculo social, pero en la periferia existía la banda que se reunía en las esquinas del barrio, como Santa Fe, Jalalpa, Barrio Norte y Tacubaya en la zona poniente, así como en Neza e Iztapalapa de la oriente. Zonas donde muchos jóvenes ya también escuchaban punk rock”.

El libro de Detor se ha topado con detractores. Ex miembros de los Nenes Punk, banda némesis de los emblemáticos Sex Panchitos Punk, en la era en que las pandillas tomaron las calles de la Ciudad de México, Álvaro es representante sindical dentro del Sindicato Único de Trabajadores del Distrito Federal desde 1985. Tanto su versión de la historia como su trabajo como sindicalista han sido cuestionados.

“Los que se decían mis amigos pasaron a formar parte de mis enemigos. Hasta cierto punto estoy acostumbrado, cuando decidí participar en el sindicato la gente me miraba con desprecio. Recuerdo comentarios que la gente hacía de mí como ‘cómo un panchito me va a representar, cómo un punk va a ser mi representante sindical, mira, ni se baña’. Algo importante es que el libro está basado en bibliografía fidedigna que fue escrita en su momento por diferentes personas y que fueron plasmadas en las propagandas de tocadas, fanzines, libros, revistas y en los testimonios de personas que estuvieron en el momento de los hechos”.

Esos hechos que dieron paso a la formación de las primeras bandas de punk tienen que ver con la migración hacia Estados Unidos de jóvenes que regresaban durante el mes de diciembre a México con LP bajo el brazo.

“Traían discos de Ramones, Sex Pistols, Generation X, Patti Smith, New York Dolls, así como grupos de rock en otras vertientes y los presumían ante la broza. Aquí en Jalalpa a principios de los 80 existía el grupo Catarsis que tocaba rolas de Sex Pistols y Ramones y los grupos con sonido punk de esos barrios comenzaron a emerger. En Tepito aparece Rebel’D Punk, en San Bartolo Ameyalco, Caterpillar, que después serían los Yaps, en Portales el grupo Nemrod, que después sería Energía. Pero lo cierto es que los que le dieron sentido y mantuvieron con vida al punk fueron los mal llamados “chavos banda”, que sin saber qué significaba la palabra “punk” la pintaban en las paredes como un grito de guerra y marcaje de terreno. La palabra empezó a tomar sentido y varios tomamos el punk como una forma de vida”.

Fue en 24 Horas, el noticiero de Jacobo Zabludowsky, que sus reporteros acuñaron el término “chavo banda” al consignar la nota de una riña entre los Sex Panchitos y la BUK, las dos de la delegación Miguel Hidalgo.

“Ser punk en el Distrito Federal a finales y principios de los ochenta era muy riesgoso. Cuando caminabas por la calle y te llegaba apañar la policía, se bajaban de su perrera (panel) cual perros tras la presa y te gritaban ‘párese ahí’. Se bajaban e inmediatamente te pegaban a la pared con las piernas abiertas a fuerza de puntapiés en los tobillos, basculeaban tus bolsillos y te quitaban todo el dinero que traías. Te subían a la panel y en el camino iban recolectando a banda. Ya con la perrera llena, te llevaban a lugares desolados, ahí te daban una madriza y te dejaban abandonado, en ocasiones hasta descalzo, y tú ya tenías que ver cómo te las arreglabas para irte para tu casa. Estaba cabrón en esa época ser joven y más si tenías pinta de rocker punk”.

En 1978 a Detor lo conocían como El Bavaria, y chambeaba boleando zapatos en el Parque Lira, frente al Mercado Cartagena, y fue ahí donde comenzó a codearse con cuates mayores que él que le mostraron el camino del rock.

“Yo asistía con ellos a ver a Ataúd Blindado, Mayita Campos, Javier Bátiz, Árbol, Paco Gruexxo, Ciruela, Toncho Pilatos, Rock Moviloy, Vox Populi, Enigma, Guillermo Briseño, y un chingo de grupos que ya ni recuerdo sus nombres. En una ocasión fuimos al Hip 70 y ahí vi a Dangerous Rhythm y a Size. Musicalmente eso me atrapó, así como su forma de vestir, aunque en el barrio escuchábamos a Ramones, Sex Pistols, The Damned, The Clash, Dead Boys, Sham 69”.

¿En qué estado se encuentra el punk en México en la actualidad?

Si bien es cierto que el punk es, hoy en día, algo establecido y comúnmente reconocido por la mayoría de la población, también es una escena heterogénea como para abarcarla en un solo sentido. Punk puede ser un imbécil con mohawk tirado en la calle hasta un cuadro pintado con la imagen de un punky. Y, ¿por qué no? También puede ser un producto comercial exhibido en un aparador. Ha logrado consolidarse en una forma de consciencia social donde confluyen ideologías como el anarquismo, el anticapitalismo, el antimilitarismo y el antifascismo. También se da una crítica a los que son aficionados al punk por cuestiones estéticas o musicales y dejan a un lado el enfoque social o político.

¿Es destructivo o constructivo?

Para mí fue constructivo, me dio herramientas para tomar conciencia de que todo es un circo montado donde cada personaje desarrolla su papel.

¿Cómo se puede mantener la actitud en un sistema que te engulle y te alinea?

En la vida solo existen dos caminos: quedarte eternamente lamentándote del sistema y buscando culpables o levantarte y buscar soluciones, mirando siempre positivamente. El sistema te somete y te engulle si eres débil y manipulable.

¿Cómo ves, sientes que el punk ha muerto?

Yo no siento que el punk esté muerto, lo veo pataleando, caminando en las calles en cada uno de los personajes que lo asumen como su alma y se identifican con su ideología: veme, ¿acaso no estoy vivo? Su alma está dentro de mí.

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