QrR

Vaya con Dios, Chelsea Lately

"No elijas al mejor chico, escoge al que te haga mejor mujer" Chelsea Handler
"No elijas al mejor chico, escoge al que te haga mejor mujer" Chelsea Handler

Rafael Tonatiuh


Chelsea Handler ya estaba harta de E! Entertainment, y se notaba, por lo que sale del aire en agosto; lamentablemente, con su renuncia desaparece uno de los programas de televisión más inteligentes, cómicos e imaginativos: Chelsea lately, mismo que descubrí gracias a mi ahijada Mayita Mazariegos.

Chelsea es una guapa mujer rubia, judía, malhablada, arisca y con una asombrosa agilidad mental, oriunda de Nueva Jersey, inició su carrera como comediante cuando fue arrestada por conducir ebria en Los Angeles y obligada a llevar una terapia de rehabilitación; en la tribuna del grupo, compartiendo su drama, hizo reír a todos los adictos y así decidió explotar su gracia.

El hecho de ser pareja de Ted Harbert, supervisor de E! Entertainment, le permitió hacer lo que quisiera, al grado que parecía que ponía a prueba su propio show, una especie de late-night con un bizarro bricolaje de sketches, stand-up, noticias comentadas, entrevistas y performance nonsense, dentro de un canal especializado en chismes de la farándula y cultura fashion.

Su estructura es muy sencilla: Comienza con un monólogo unipersonal y una llamativa grabación (el racista Donald Sterling despotricando contra Magic Johnson, un sacerdote católico haciendo un acto circence, el rapero 50 Cent lanzando una pésima bola de besbol), después un presentador anuncia el contenido del show, cerrando con una reflexión de Chelsea (extrañamente leída por una voz varonil). Sigue un panel de standuperos (cuates suyos), hombres y mujeres, comentando noticias excéntricas, sin dejar de mencionar a su ayudante-mascota-patiño: Chuy Bravo, un mexicano chaparrísimo y gordo, de contenida comicidad y gran ternura, disfrazado de alguna cosa graciosa o vestido con su típica gorrita inglesa y sweater ajustado con rombos de colores; Chuy también participa en sketches lascivos.

Chelsea comenta, apoya y se pelea con el panel, virtiendo observaciones con el severo sentido común de una señora de edad avanzada, intolerante y despiadada, siempre haciendo referencias a sus gustos y personalidad, por lo que los televidentes sabemos de sus fiestas, sus intromisiones en la vida privada de los demás, que odia Miami, que comparte casa con una lesbiana, que su padre es un anciano ligador sin erecciones, que adora a la gente gorda y enana, que los negros la aman y que odia a James Franco (este último trauma lo hemos analizado Mayita y un servidor, y hemos llegado a la conclusión que Chelsea discrimina a los hombres guapos, y tanto peor si son encantadores, pues ella tiene el prejuicio de considerar que sólo los freaks merecen el honor de ser cool, salvo que le gusten, pues cuando tiene un invitado así, Chelsea se súper-arregla y raya en el acoso sexual).

Durante este segmento puede haber una puesta en escena (generalmente relativa a la persona invitada a la entrevista o sobre algún tópico que trate el show, a veces notoria y deliberadamente improvisada), o un perfomance irritante, como un grupo de hombres vestidos de negro recitando un artículo de sexo sacado de la revista Cosmopolitan, estilo shakesperiano, o un espantoso desfile de modas con los peores Drag Queens del mundo.

Después de un corte a comercial (donde la cámara atrapa a Chelsea firmando su libro a gente del público), viene la entrevista, básicamente con actores o gente de televisión (Cameron Diaz, Adam Sandler, Guiuliana Rancic, Chris Rock, Melissa Mc Carthy, etc.) en la que Chelsea conversa con la agresividad de una persona chismosa, metiche e incapaz de aguantar las ganas de confesar intimidades si salen a la conversación; lo mejor de este segmento es que ninguna persona entrevistada (al menos durante las veces que he visto el programa) puede contener una expresión de sorpresa o soltar una genuina carcajada cuando Chelsea dice alguna barbaridad desconcertante.

El programa finaliza con un gag pendejo en colaboración con Chuy, quien arroja pelotas al público (con un premio o un descuento para ver el espectáculo Uganda Be Kidding Me, que mi amigo Wencesalo Bruciaga tuvo el privilegio de ver en Las Vegas, por lo que le tengo una grandísima envidia de la peor).

Esperamos que esta despedida en agosto tan sólo signifique una pausa para retornar al set de televisión, del canal que Chelsea quiera, pues Chelsea Lately es de los pocos programas televisivos que hacen de la caja idiota, una caja idiota inteligente.

Mientras tanto, disfrutemos por E! Entertainment, de martes a viernes, pasando las once de la noche, las últimas emisiones que nos quedan.


< Anterior | Siguiente >