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Troker: una década de paso firme

Troker
Troker (Especial)

Las bocinas expulsan un sonido poderoso, energético. Sobre una base rockera, el sexteto despliega una mezcla de jazz y funk; el DJ vierte sonoridades de hip hop mientras la trompeta guiña el ojo, de forma muy mimetizada, al paso doble y al mariachi, alquimia que da vida al tema “Príncipe charro”.

Ante unos 50 o más privilegiados fanáticos, Troker, la banda tapatía, graba una sesión en las instalaciones del IMER para dos de sus emisoras y entrega una primicia de Crimen sonoro, su tercer álbum, una placa en la cual lo primero en resaltar es la progresión de un que este año cumple diez de vida.

Minutos después de finalizada la presentación, el bajista Samo cuenta el porqué esa composición y no otra fue el detonante de la más reciente producción: “Fue la primera rola que compusimos para este disco, la que terminamos completa, la primera que empezamos a tocar en vivo, y con la que sentimos que nos fue mejor en Europa en la gira del año pasado. Fue una canción que vibró mucho y se convirtió en un himno para nosotros”.

Es imposible no advertir la enjundia y la calidad de un tema como “Príncipe charro”. Lo  mismo sucedió a  Steve Symons, programador del Festival de Glastonbury, lugar a donde este año regresan. En una entrevista publicada en Bristol Magazine en noviembre del año pasado, al preguntarle por sus diez canciones favoritas, Symons comentó lo siguiente: “Todavía tengo una necesidad visceral por alimentar mi alma con música nueva y uno de mis descubrimientos más emocionantes en años recientes es el grupo mexicano Troker. Me crucé con ellos por primera vez en un club de hip hop en el centro de Medellín, Colombia; este verano (2013) tuve la oportunidad de llevarlos a Glastonbury para varios conciertos y otro más en Bristol, los vi deleitar repetidamente a cada audiencia. Acabo de regresar de México, donde tuve la suerte de pasar unos días con ellos. Esta canción de su próximo álbum es una muestra de su poder explosivo y sorprendente musicalidad”.

Esa explosividad en directo, tan cara al grupo y que, cual si fuera anzuelo, engancha a quienes los escuchan, fue la que llevó al Festival de Glastonbury a romper uno de sus preceptos (el 17 de julio de 2013, en la página de Facebook  del West Holts Stage, se posteó lo siguiente: “Tenemos una regla ultraestricta de no traer a la misma banda en años consecutivos. Vamos a romper esa regla con Troker”) y volver a invitarlos a la edición 2014 del festival.

Sin duda, en esa fuerza expansiva un papel importante lo juega el rock. Tal vez muchos no lo recuerden, pero antes de decantarse por el jazz, la simiente de Troker creció en el rock, de ahí que Crimen sonoro muestre un sonido más duro. Habla el baterista Frankie Mares: “Nuestro sonido tiene una evolución orgánica porque venimos de influencias realmente rockeras, crecimos escuchando rock, después fue cuando nos  involucramos más en el jazz. Lo teneos en las venas, entonces no podemos negarlo y de hecho hay momentos que a nosotros se nos hace complicado hacer rock sin una guitarra, pero lo suplimos con otros instrumentos y eso nos da mucho orgullo”.

En esa revitalización del sonido Troker se advierte el arribo de DJ Zero, el integrante más reciente quien junto a Gil Cervantes, trompeta; Cristian Jiménez, teclados,  y El Tiburón Santillanes, saxofón, completa la alineación del colectivo. “Este es el primer disco que DJ Zero graba con nosotros —dice Samo— y viene a refrescar el sonido de la banda. Él viene del hip hop y tiene un toque diferente, lo ha vuelto un poco más protagónico, nos hemos apoyado mucho en él para las bases rítmicas y hacer algunas secuencias o loops en vivo. Los viajes que  tuvimos el años pasado, los grupos que nos tocó escuchar y ver, los músicos con los que platicamos, todo eso nos involucró en sonidos más actuales y modernos y mucho de eso sale de la tornamesa”.

Además de Glastonbury, Troker realizará conciertos en Austria (Jazfest Wien Porgy & Bess), Suiza, Eslovenia y Francia, lo que habla de una atinada planeación del trabajo. (Además de Crimen sonoro, este año verán la luz dos discos más: 1919 música para cine, extractos de la musicalización de la película El automóvil gris, y Troker 2004. En vivo desde la Puerta 22.)

De esa gestión nacida desde la independencia, dice Samo: “Hace cinco años nos pusimos la meta de internacionalizar a la banda. Nos queremos meter en un circuito mundial en donde podamos tocar en países diferentes todos los años. Este año aplicamos para una feria de negocios de la Música (WOMEX) a la que van programadores de todas partes especializados en world music y jazz; de 850 bandas de todo el mundo escogieron 30 y entramos entre ellas. Creemos que ese mercado nos puede abrir otros lugares como Asia o África. Somos un grupo independiente que gestionamos nuestros recursos para todos nuestros proyectos y hemos crecido mucho en la forma de trabajar”.

Frankie Mares concluye: “Con Troker vamos dando pasos que tal vez la gente siente lentos, pero cada paso que damos es muy fuerte, estamos pisando firme”.

David Cortés

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