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¿'Squirt' o no 'squirt'?

El sexódromo.
(Sandoval)

EL SEXÓDROMO
Verónica Maza Bustamante

Un tsunami entre las sábanas. Un chorro inesperado, abundante, o apenas una línea líquida escurriendo por las piernas. El anhelo de muchos y muchas que no siempre llega ni les pasa a todas. Es la tan mentada eyaculación femenina o squirt, como se le conoce en inglés.

Podríamos describirlo como un orgasmo que va acompañado por la emisión de un líquido que no es orina, aunque es común que las mujeres a quienes les sucede la primera vez piensen que es eso. En 2001 se reconoció médicamente el término “próstata femenina” para llamar a las glándulas de Skene, situadas en la pared anterior de la vagina, alrededor del orificio externo de la uretra, pegaditas al Punto G. Están rodeadas de tejido, que incluye la parte del clítoris que llega hasta el interior de la vagina, el cual aumenta su irrigación sanguínea durante la excitación sexual. 

En algunas mujeres (aún no se define si todas tienen la capacidad de expulsar el fluido ni en qué cantidad) las glándulas de Skene producen ese líquido alcalino compuesto de creatinina, la enzima fosfotasa ácida prostática FAP, la proteína PSA, glucosa y fructosa que se expulsa durante el orgasmo o incluso sin necesidad de él, pues en ciertas chicas es expelido poco a poco cuando las glándulas se llenan y no hay actividad erótica que lo saque de golpe, pues no hay que olvidar que la eyaculación y el orgasmo son dos situaciones diferentes que no forzosamente tienen que ir ligadas. Eso sucede en los hombres y también en las mujeres que tienen la capacidad de expulsar esta sustancia, aunque en ellas es común que el squirt se dé antes del orgasmo, no a la par.

De acuerdo con estudios realizados por el doctor Emmanuele Jannini, de la Universidad de L’Aquila, en Italia, tenerlas de un tamaño pequeño podría hacer que el fluido de la eyaculación se vaya a la vagina y no salga al exterior, lo que explicaría la ausencia de este fenómeno.

Del líquido eyaculatorio se ha hablado desde hace siglos. En el Kamasutra se hace referencia al “semen femenino”, mientras que en un poema del siglo VII se le llama “el néctar del amor que salió en abundancia”, y en un texto de la India del siglo XVI se le describe como “una inundación de agua de la pasión”. Para los chinos, era la emanación del “corazón interior” de la “cámara de jade”, como se nombraba a la vagina.

En Occidente, fueron los antiguos griegos los primeros en mencionarlo, en el año 500 AC. Un siglo después, Aristóteles mencionó un fluido que “salía del útero de una mujer durante el disfrute sexual”. Fue a mediados del siglo XVI cuando el ginecólogo holandés Regnier de Graaf dio descripciones detalladas de la “próstata femenina”, la eyaculación y el placer que la estimulación de la misma producía. Años después, con la invención del microscopio, se pudo analizar y se confirmó que estaba desprovisto de espermatozoides y que no era orina. 

Hoy en día sigue habiendo numerosos mitos en torno a ella, tanto de quienes la han experimentado como de los que no. José Díaz, mejor conocido como Ninja Squirt, es una celebridad en España y otros países pues afirma que puede provocar múltiples orgasmos con eyaculación en toda mujer que se ponga en sus manos (literalmente, pues las usa para relajar todo el cuerpo y después estimular los genitales). Hay numerosos testimonios de mujeres que han tenido sesiones con él y afirman que cumple lo que promete.

En el negocio de la pornografía son un éxito los videos en donde chicas logran expulsar fluidos con potencia. La pornstar estadunidense Cytherea es famosa por conseguirlo, aunque ha afirmado que no todo es como se ve en los filmes: existen trucos usados por las actrices, como introducirse antes de la escena un poco de agua, de tal manera que al apretar los músculos salga disparada.

Hace un año, aproximadamente, realicé una serie de entrevistas con mujeres sobre este tema, para una columna que publicaba en una revista. Una respuesta fue unánime: para ellas, la “eyaculación” tenía que ser un chorro abundante que saliera lanzado como agua en tubo de drenaje que se rompe, tal cual se ve en las películas para adultos. No sabían que la emisión podía ser mucho menor.

Judith me contó en aquella ocasión que para su novio, lo mejor era la sensación de que esa cascada era capaz de expulsar el pene de su interior. Entonces, cuando llegaba, él empujaba, creando así un “estira y afloja” que le encantaba a los dos. “A veces es un poco incómodo, porque todo se humedece, hay que cambiar la ropa de cama para poder dormir o prevenir con plásticos. Pero cuando nos olvidamos de todo eso, lo disfrutamos al máximo”, reveló.

Algunos hombres afirman que durante la estimulación manual de esa zona —introduciendo sus dedos en el interior, como si fueran a acariciar el Punto G pero buscando, un poco más atrás, una zona que se siente lisa— han llegado a sentir como si un líquido “rellenara” el espacio que están palpando. No sale ni escurre en su mano, pero sí lo perciben cuando ellas llegan al orgasmo (el cual brinda sensaciones diferentes al que tiene su origen en el clítoris).

¿Cómo se puede alcanzar? Únicamente con la penetración es bastante difícil que suceda, aunque a veces se encuentran las dos partes de un molde que embona a la perfección y se da el caso; como he repetido con frecuencia, todos somos únicos e irrepetibles, y en este asunto del erotismo es imposible generalizar. Para explorar la posibilidad o, cuando menos, la idea de que pase, lo mejor es realizarlo con los dedos. Hay que estimular el clítoris para que el Punto G sea más fácil de localizar gracias al aumento en el flujo sanguíneo por la excitación. El dedo medio se introduce primero, con la palma de la mano viendo hacia el ombligo. Hay una zona rugosa, acanalada, como una nuez. Al presionarla se siente el hueso que está más adelante y, unos milímetros más atrás, hay una zona lisa, como un músculo. Al oprimir, masajear, tocar, apretar, sacudir esta área es posible que den ganas de orinar. Si ellas son capaces de superar esta etapa sin quitarse, entonces tendrán mucho qué ganar.

  Para que salga el fluido, dicen algunas expertas en estas lides, es necesario combinar la estimulación manual con ejercicios de Kegel (contrayendo los músculos pubococcígeos). Cuando se sienta la inminencia del orgasmo, es necesario sacar rápidamente los dedos, mientras ella comienza a pujar. Puede ser que lo consigan, puede ser que no. En realidad eso no tiene importancia. Lo mejor del cachondeo es jugar con la posibilidad, probando cosas novedosas que nos alegren la vida.

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El próximo domingo, el autor de S=EX2. La ciencia del sexo, Pere Estupinyà, y una servidora, realizaremos una orgía científica. Sí, tendremos una conversación con el público asistente sobre aproximaciones científicas, históricas y sexológicas al excitante universo de la sexualidad y el erotismo. Se trata de resolver dudas, compartir ideas, asombrarnos y dejarnos seducir por este apasionante tema.

Están invitados. La cita es el 7 de diciembre, a las 17:30 horas, en la hostería La Bota, ubicada en Peatonal San Jerónimo #40, entre Isabel la Católica y Cinco de Febrero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. La entrada es libre. ¡Los esperamos!


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