QrR

Solo quiero caminar

Solo quiero caminar
Solo quiero caminar (Apache pirata)

A pie llegó al hospital donde falleció, en Xpu Ha, Quintana Roo, México; Francisco Sánchez Gómez, mejor conocido como Paco de Lucía (por su madre), nacido en el número 6 de la calle de San Francisco de Algeciras, Cádiz, España, el 21 de diciembre de 1947. Tenía 66 años y una larga trayectoria musical a cuestas.

A finales de los años sesenta, él y el cantaor Camarón de la Isla desempolvaron las formas tradicionales del cante flamenco y, sin perder su esencia, incursionaron en la fusión con otros géneros, como el jazz y el rock, no solo en sus arreglos, sino incorporando instrumentos como el sintetizador, el bajo eléctrico y la batería.

Sin embargo, a diferencia de Camarón, Paco de Lucía ha sido criticado por algunos puristas del flamenco, pues al internacionalizarse (a partir del éxito que tuvo tocando con los jazzistas Al Di Meola y John McLaughlin) se le acusó de “comercial” (o pertenecer al “mainstream”, como dicen ahora los hipsters).

Antonio Sánchez Pecino, padre de Paco de Lucía, había producido los primeros discos que ambos artistas grabaron juntos, pero su exclusión de La leyenda del tiempo (1979), obra maestra de Camarón, para contratar a Ricardo Pachón, provocó la enemistad entre ambos artistas, hasta que volvieron a reunirse en Como el agua (1981).

Con todo, tanto en Paco de Lucía como en Camarón de la Isla prevalece un rasgo fundamentalmente gitano: el sentimiento por encima de lo escrito. Camarón nunca cantó las letras con las mismas palabras del autor, y Paco dijo en una entrevista de 1984: “Cuando toco viejos temas siempre los modifico, pues lo que está grabado me aburre”.

Los críticos de Paco de Lucía decían: “Velocidad no es lo mismo que filin’”, y su ejemplo recurrente era B.B. King, bluesista que tocaba despacio, pero con sentimiento. Hay algo de razón en esto, cuando los ejecutantes impresionan con su apantallante (pero fría) interpretación para cubrir la falta de talento, pero eso no encaja cuando se combina el virtuosismo con una propuesta musical. Revisemos algunos momentos claves en la carrera de Paco de Lucía.

Mayo de 1962, Teatro de Villamarta, Jerez de la Frontera, en el Festival-Concurso Internacional de Arte Flamenco triunfan dos hermanos adolescentes de pantalones cortos: Los Chiquitos de Algeciras. Paco, el guitarrista, tiene solo quince años, y el jurado, severo conocedor, se impresiona por la madurez con que el chiquillo ha asimilado la experiencia de tantos guitarristas de antaño: Niño Ricardo, Ramón Montoya, Niño Sabicas, Miguel Borrul, etcétera.

En 1965, junto con otros artistas, Paco de Lucía sale a recorrer el mundo con el espectáculo Festival Flamenco Gitano, y en 1968 graba Fantasía flamenca, del cual, escribió el crítico G. Klingestein: “Este flamenco de Paco de Lucía suena como si hubiese sido producido en la Escuela de Viena por Schönberg, pero no nacido en Viena, sino en Granada. En Alegrías, soleares y bulerías se sugiere, por el sencillo contraste del ritmo y la variedad de flasetas sincopadas, un polirritmo que solo se oía en constelaciones duales de cantante y guitarrista acompañante”. Esto (que suena muy erudito), no impide que Paco de Lucía, en su deambular por otras tierras, vaya asimilando formas musicales populares y las incorpore al flamenco, que no es música de academia, sino expresión de la sangre gitana.

Un día sin fecha de los años setenta, Paco de Lucía, mediante el percusionista Carlos Caitro Soto de la Colina, conoce el cajón peruano, y lo introduce entre sus acompañantes, tocado por Rubem Dantas (quien también acompañara a otros músicos flamencos). Ésta casi desapercibida aportación parece que tuviera un origen andaluz, árabe o africano, al grado que muchos cuadros flamencos de la actualidad cuentan con un auténtico percusionista “de cajón”.

En 1973 graba el disco Fuente y caudal (remasterizado dos veces: 1990 y 2003), que contiene la rumba Entre dos aguas, primer gran éxito flamenco que vende millones de copias en todo el mundo y coloca al flamenco en lugares de popularidad antes exclusivas del pop y el rock.

Japón, Suiza, Holanda, Brasil se interesan por el guitarrista y viaja de acá para allá, llevando a su “hija de la gran puta” (como llama a su guitarra) por escenarios de todo el mundo. Hasta el Comité Central de la antigua URSS grabó uno de sus conciertos “para retransmitirlo en el futuro”.

Finalmente, y a pesar de no haber estudiado en ninguna escuela (su padre le enseñó a tocar la guitarra en casa), Paco de Lucía recupera a Manuel de Falla y Joaquín Rodrigo de la música clásica para devolverlos al folclor.

Doctor honoris causa por la Universidad de Cádiz y el Berklee College of Music, premio Príncipe de Asturias 2004, el velocista que corrió sobre el brazo de “esa hija de la gran puta” prosigue su camino, persiguiendo su famosa copla: “Solo quiero caminar, como corre la lluvia en el cristal, como corre el río hacia la mar”.

Rafael Tonatiuh

< Anterior | Siguiente >