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Quince minutos de Isabelle Dufresne

Isabelle Dufresne
(Ric Reyes)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Karina Vargas

Más allá de los libros, la filmografía o las obras plásticas que conforman el legado de Isabelle, su importancia radica en haber sido musa y confidente de Warhol y de Dalí

La vida de Isabelle Collin Dufresne comenzó el 6 de septiembre de 1935 en La Tronche, Francia, a partir de ahí, lo demás fue renacer. Al cumplir dieciocho años y tras recibir su título como licenciada en Artes por Le Sacre Coeur, en Grenoble, se encaminó hacia Nueva York. De su estrecha relación con el genio Salvador Dalí, que comenzó en 1955, en la que fungió como inspiración, ayudante y alumna, logró reconocerse como surreal y concluyó que a los genios como él no se les ve felices sino algo superior.

A través de este mentor, en 1963 se introdujo al reivindicador mundo del arte pop, el cual dotó de sentido a su carrera artística y la convirtió en una superstar de la creciente Silver Factory, en la que compartió protagonismo con Andy Warhol, Holly Woodlawn, Candy Darling, Joe Dallesandro, Lou Reed, Edie Sedwick y muchos más. Así, un año después, en el apogeo de este mistico grupo, los controvertidos filmes de Paul Morrissey y los cada vez más reconocidos trabajos de Warhol, nació un personaje de melena abundante, estrecha cintura y personalidad intrigante, llamada “Ultra Violet”. Con ella nació también, un testigo fiel del devenir de la nueva era artística, en la que se impulsó un reordenamiento de los valores pictóricos, minimizando la importancia de la firma, retando al elitismo incorporando elementos ordinarios y, por fin, la unicidad ya no fue un valor vigente.

Sobre esto y la frase célebre de Warhol en la que manifiesta que “todos podemos tener nuestros quince minutos de fama”, años después escribió sus memorias en donde afirmó que la factoría “fue un movimiento que ayudó a establecer las bases de la pornografía hard-core, las drogas pestilentes y la plaga del SIDA”, y que sus integrantes “querían fama y por eso se liaban con gente famosa”. Además, se puede leer sobre sus vivencias al lado del que llama “la reina del pop art”, Andy Warhol. Declarando que: “conoció al rey del arte pop y su nombre era Marcel Duchamp”.

Una crítica del New York Times sobre esta obra traducida a catorce idiomas, sugiere que un subtítulo del libro pudo ser “El crecimiento de una groupie” y sintetiza sus palabras como un intento de redimir religiosamente los actos del pasado. Descripción poco alejada a lo que pretendía Dufresne.

En 1973 fue declarada “clínicamente muerta” por una aparente sobredosis de metanfetaminas. Después de recuperarse, decidió exorcizar el catolicismo inculcado en sus primeros años y se reencontró en la religión mormona.

Ultra Violet  continuó con su trabajo artístico actuando en pocos filmes, haciendo instalaciones y desarrollando el principio artístico que se atrevió a explotar hasta 1981 merodeando de Niza a Nueva York. Un ejemplo del trabajo de esta artista es un cuadro denominado “Mickeylangelo”, en el que se reproduce de manera garabateada “La creación de Adán” del renacentista Miguel Ángel y se sobrepone la cara del ratón Mickey en la de Adán. Otro es un vidrio pintado de morado enmarcado con un marco original del periodo barroco. Si bien, las obras de esta súper estrella no han alcanzado la fama que su época logró y es incierto el futuro que éstas tengan, queda el registro de la transición artística entre el Renacimiento y el postmodernismo.

Hace tres años se estrenó un breve documental titulado “Ultra Violet for sixteen minutes”, dirigido por David Henry Gerson. Quien retomó la fórmula de los video retratos de quince minutos inventados por Warhol. En este corto se ve a una Isabelle tranquila, saludable, viejita y paciente, libre de argumentar que: “la existencia es para descubrir quién eres, un proceso evolutivo en el que entre más te acerques a tu naturaleza más feliz podrás ser… es complejo, no pretendo tener la respuesta de todo, sólo deseo ver las cosas de una manera más completa”.

Finalmente, a causa de cáncer y después de encontrar varios modos de revivir, el 14 de junio del año que corre a pesar de haber sobrevivido a la vorágine de los años sesenta, Ultra Violet e Isabelle se han reencontrado con Andy, Dalí y todos los personajes y artistas que contribuyeron a restablecer las reglas del ARTE, alargando de manera infinita sus ansiados quince minutos de fama.


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