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Momias en la nieve

Momias en la nieve
(Karina Vargas)

PREGÚNTALE AL PROFESOR SABELOTONA
Rafael Tonatiuh

EL PROFESOR SABELOTONA ES UN VETUSTO CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD DE LA BARRA.
CONTESTA TODO TIPO DE PREGUNTAS A CAMBIO DE UN TRAGO


Profesor Sabelotona:
Sobre las momias halladas en el Pico de Orizaba, ¿se puede decir con propiedad que fueron "rescatadas" si fallecieron hace más de 50 años?

Nomás D. Preguntón

Amigo Preguntón:
No serán rescatadas de las garras de la muerte, pero sí de los traficantes de momias, quienes primeramente las sacan al mercado negro de momias, en las catacumbas de Guanajuato, al que llegan compradores hasta del mismísimo Egipto.

Las momias son muy delicadas y es muy costoso darles mantenimiento, en cualquier estornudo pueden hacerse polvo; quienes se dedican a la exhibición de momias prefieren cambiarlas por momias nuevecitas, de hace apenas 50 años, sin que nadie se entere, al cabo los que vienen a verlas ni notan la diferencia. Es como decir que "la Pinal no se ve tan grande como La Tigresa".

También las venden a las compañías que pagaron seguros de vida, pues presentando la momia en cuerpo presente, tienen derecho a reclamar la devolución del pago, ya que el cliente no andaba muerto sino andaba de criogenizado.

En el PRI las usan como líderes sindicales, lo cual está muy bien para una momia, cuya única función consiste en ser exhibida, cual líder sindical condenando el alza de precios ante los medios. Nomás que en ese partido producen sus propias momias.

También hay que rescatar a las momias de los traficantes de trasplantes de órganos, pos se quedaron atascadas en la nieve y sus órganos aún conservan propiedades que se cotizan bien, cual salchichas en el refri.

Una buena iniciativa consistiría en mandar a una bola de delincuentes como expedición para buscar y rescatar más momias en la nieve; por un lado, esos malandrines ya no caben en los reclusorios, y por otro, a la mejor se quedan momificados por el camino, coadyuvando a la industria del tráfico de momias, gravemente afectada cuando intervienen rescatistas espontáneos, que nadie solicitó.


Profesor:
La fiscal argentina Viviana Fein aún no cree en la hipótesis del suicido inducido de Alberto Nisman. Lo que yo me pregunto es cómo puede uno inducir a otro a suicidarse.
Preguntonta

Amable Preguntonta:
Esa práctica bárbara es de lo más común y corriente y se llama matrimonio, pero lo que se discute en el caso del fallecido fiscal es si se disparó voluntariamente en la cabeza o alguien lo obligó a matarse, lo cual nos llevaría a buscar a esa persona como la verdadera autora intelectual del crimen, generando un embrollo jurídico, ya que la víctima, el autor material y los testigos fueron todos acribillados por una misma persona, quien también murió en la masacre, y todos se llevaron a la tumba el nombre de quien dio la orden.

Desde mi particular punto de vista, todo suicida es culpable de su propia muerte, ya sea por decisión propia... o por decisión propia (pues si alguien te induce a hacer una burrada, tú le haces caso por decisión propia). Es como esas mamás que le dicen a su hijo "ya no te juntes con fulanito, porque te mete ideas y te va a pegar lo lilo", como si lo gay se contagiara.

Solo hay una manera para convencer a alguien de quitarse la vida: convenciéndola de que le va a ir peor en vida; si una labia persuasiva le hace jalar el gatillo, para algunos observadores podrá ser el resultado de un chantaje, pero para el suicida fue el último gran negocio de su vida, pues "lo otro iba a estar más gacho" (o al menos eso dijo quien lo convenció y le vendió la pistola).

Algún sofista replicará que quizás el suicida "no era él y en realidad no deseaba quitarse la vida", pues por un desorden mental escuchó una voz que le ordenaba matarse o alguien le hipnotizó o estaba bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica en exceso o se le metió el demonio o se disparó a sí misma por pendeja, como quien mete un autogol; en fin, en todos esos casos observamos que el suicida no era consciente de sí mismo y le cedió su voluntad a vaya usted saber qué cosa; bueno, pues esa persona peligrosa es culpable de haber puesto en riesgo la vida de personas inocentes, y qué suerte para los demás que primero se llevara a sí mismo por delante, antes que a otro.

El suicidio inducido es un pésimo ejemplo para la sociedad y debiera castigarse con la pena de muerte. Una buena iniciativa sería llevar el cuerpo del suicida a la silla eléctrica, para que aprenda a respetar.


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