QrR

'Mom': un programa sin 12 pasos

Cartel publicitario de la serie 'Mom' (Especial)
Cartel publicitario de la serie 'Mom' (Especial)

Hace algunos días, cuando vi las películas nominadas para el Óscar, me llamó la atención que dos hicieran referencia, de manera tangencial, al alcoholismo: El Lobo de Wall Street y Nebraska. En la primera, se muestra un recuerdo de Jordan Belfort (Leonardio Di Caprio) cuando, alcoholizado y drogado, choca su Lamborghini (nada qué ver en cómo fueron realmente los hechos); también se cuenta un buen chiste cuando una orden judicial le impone dejar de beber, entonces Jordan le invita una cerveza sin alcohol a su amigo Donnie Azoff (Jonah Hill), quien ingenuamente pregunta: “pero si tomas muchas si te emborracha ¿verdad?”

En Nebraska el tema es más directo, al describir la convivencia de un hombre que está dejando de beber, con su padre alcohólico, presentándose el típico cuadro del individuo que tiene que volver a empinar el codo para establecer comunicación con un ser querido.

Quizás no me hubieran llamado tanto la atención esas cintas si recientemente no me hubiera unido a un grupo de Alcohólicos Anónimos (se supone que debemos cuidar nuestro anonimato, pero para dar mi punto de vista sobre la serie de televisión que voy a tratar, es necesario que declare mi enfermedad).

Me dio la impresión de que actualmente el alcoholismo es un tema tabú, que suele soslayarse, no sólo porque es aceptado (inclusive desde muy temprana edad), sino hasta exaltado, al grado de que nadie se considera realmente importante, adulto y libre, si no bebe, pero que muchas personas, ya sean bebedoras sociales o alcohólicas, comienzan a interesarse por el tema al mencionarse en las películas.

Por ello me parece brillante la serie Mom, que conocí gracias a la actriz Maya Mazariegos. Es una serie que pasa por el canal de cable Warner, los martes a las 21:30 horas, con repetición los miércoles, a las once u once y media de la mañana), creada por Chuck Lorre, creador de Roseanne (1990-92), Dharma & Greg (1997-2002), Dos hombres y medio (2003), La Teoría del Big Bang (2007), Mike & Molly (2011) y Mom (2013).

Desde su primera serie, Chuck se caracterizó por tratar temas delicados de manera irónica, ya que en Roseanne se hablaba de discriminación, alcoholismo, drogadicción, aborto, obesidad, violencia doméstica y homosexualidad, entre otros temas, logrando el primer lugar de rating.

El gran éxito de Chuck ha sido La teoría del Big Bang (injustamente desdeñado por los jueces del premio Emmy, que como dice Mayita “están enamorados de Sofía Vergara y su Modern Family”), quien supo explotar el encanto de los nerds (descubierto por la serie británica The It Crowd, de Grahan Linehan, 2006-2013) para mezclarlo con la comedia de relaciones tipo Friends (Martha Kauffman & David Crane, 1994-2004).

Quizás el peor error de Chuck Lorre consista en sostener hasta el presente Dos hombres y medio, después del inevitable despido de Charlie Sheen. Efectivamente, lidiar con un adicto es imposible (particularmente cuando te ataca públicamente, hace que las grabaciones sean una pesadilla y hasta revela tu verdadero nombre por radio), pero Charlie traía el rating, Ashton Kutcher, no (como dice Mayita, Charlie Sheen demuestra cierta cobardía al buscarle pleito al tierno Ashton, si fuera un hombre rudo de verdad se pelearía con Joan Rivers).

Mom trata sobre Christy (Ana Farris), una chica treinteañera que acepta su alcoholismo y voluntariamente acude a Alcóholicos Anónimos en busca de ayuda. Es de clase media baja y trabaja como mesera en un restaurante (donde tuvo una aventura con su propietario, casado y teto), donde el cocinero (bisexual y dealer de mota) tuvo una aventura con su madre Bonnie (magistralmente interpretada por Allison Janney) y donde diariamente tiene que lidiar con clientes que, sin la menor preocupación, beben buen vino.

Bonnie es una señora desmadrosa, con antecedentes que van desde la trata hasta fingirse abogada, ligeramente ninfómana y quien jamás tuvo la intención de dejar de beber (si sigue el programa de los 12 pasos es porque el Estado le puso una restricción). Bonnie, en un apuro económico, se muda con Christy, quien para colmo tiene que lidiar también con su hija Violet (Sadie Calvano), embarazada a los 16 años, con la intención de dar a su bebé en adopción, para no repetir el patrón de vida de Christy.

Mom tiene la virtud de atraer un gran público, desde el alcohólico de closet, el alcohólico asumido (como un servidor), el bebedor social, el abstemio y todo tipo de audiencia, porque la vida del alcohólico tiene muchos puntos de interés: en primer lugar está la situación de lidiar con las tentaciones, luego afrontar los daños que se hicieron durante la actividad alcohólica, y finalmente la actuación responsable dentro del mundo en sobriedad, que, lejos del escapismo y sensación de Ego engrandecido que nos brinda una copa en la mano, obliga tarde o temprano a portarse bien.

No todo borracho es un alcohólico, sólo quienes nos transformamos al beber y no podemos parar. Al aceptar la enfermedad, renunciamos para siempre a la bebida (ya no es como antes, que decíamos “voy a bajarle un poco”). Por eso es muy difícil la aceptación. Mom transmite el mensaje de la mejor manera: con cinismo, valor y un diabólico sentido del humor.

 

Rafael Tonatiuh

 


< Anterior | Siguiente >