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Michelle L´amour, encuerarse es un arte

The Most Naked Woman, Michelle L´amour.
The Most Naked Woman, Michelle L´amour. (Especial)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Juan Alberto Vázquez


Los aplausos de una pequeña audiencia le dan la bienvenida. Michelle avanza por el escenario y toma asiento en un banco tipo pianista con una cubierta blanca que soportará al contraste. Viste tacones negros, medias caladas, sin falda pero con un frac de pingüino. Una diminuta tanga que apenas cubre lo necesario, es rematada en la parte alta del trasero, con una corbata de moño. De espaldas al público y con las choteadas notas de “La Quinta de Beethoven”, se levanta la caída del frac para dejar al descubierto sus frondosas nalgas que ensayan un bamboleo coordinado para ofrecer la versión más singular de la popular canción (https://www.youtube.com/watch?v=LFjk2Grd_lw).

Mientras practicantes de las más diversas disciplinas artísticas siempre andan en busca del curador que les justifique sus jaladas, Michelle ni se inmuta por eso: “Realmente no tengo un mensaje y no le agrego etiquetas feministas o políticas a lo que hago”, suele decir en algunas de las entrevistas que ha ofrecido. “Solo quiero que la gente sonría y al parecer lo consigo; eso puede sonar superficial, pero no creo que haya nada malo en ello, pues cuando alguien sale a divertirse, en realidad lo quieren hacer en lugar de escuchar lo que tú tienes qué opinar de política”. Es decir que cualquiera (o casi) que sube a un escenario o tiene posibilidad de exponer su trabajo al público quiere aparentar un grado de seriedad mientras que L`Amour remata: “mi show es una verdadera tomadura de pelo”.

La “Mujer más desnuda del mundo”, como se re bautizó, busca que luego de sus show los asistentes terminen como si acabaran de tener relaciones sexuales o como si desearan tenerlas. “Cuando vemos a personas haciendo intentos de ejercicio al final del show sabemos que hemos hecho un buen trabajo”.

El de mover las nalgas al ritmo de Beehtoven es sólo uno de los muchos pequeños actos que se ha inventado L´Amour en su búsqueda por refrescar el género del neo-burlesque, tan viejo como la democracia y en ocasiones tan decadente como los mismos actos de desnudismo, que ha llevado a que muchas ciudades del orbe, como por ejemplo la Ciudad de México, hayan desistido de apoyar este género ante al avasallamiento de los table dance y su tediosa aunque más participativa rutina.

The Most Naked Woman, Michelle L´amour, tiene 35 años y desde los 22  ha hecho de su cuerpecito su fuente de ingreso, tras de 7 años de estudiar danza clásica, hip hop y baile moderno y de titularse en la especialidad de finanzas en la  Universidad de Illinois. Su destreza e imaginación la han llevado a realizar presentaciones en la televisión de su país (como en la emisión USA GotTalent, donde quizás ofreció su actuación más floja en los mass media).

Su fama crece al grado de que ya tiene otra etiqueta: “El culo que va pow”, por lo explosivo de algunas rutinas en las que tan bien explota sus posaderas. Además de dar clases de baile erótico (“me gusta lo que hace por las mujeres; a veces me frustro por alguien pero luego me llega el mail de una mujer que se comenzó a sentir bien consigo misma”), ya se convirtió en una habitual en los festivales del género que se celebran en muchos estados de Norteamérica, además de Australia, Nueva Zelanda y algunos países de Europa.

“Creo que soy una exhibicionista”, dice como si al hablar se desnudara también. “En algún momento me di cuenta de que me la paso mejor sin ropa y cuando hice mi primer streaptease me gustó tanto que sentí me enganchaba por completo y al instante”. Desde ese momento, nació la leyenda que a los tres años la llevó a conseguir el título de Miss Mundo Exótico 2005 con la rutina “Blancanieves”.

Otro de los actos cómico-eróticos que realiza Michelle es el Bustout muy en el estilo del neo burlesque, tan clásico que parece sacado de los tiempos de la mafia, con un maestro de ceremonias y una banda de jazz en vivo y con el que muestra un profundo respeto por la tradición.

En su cuerpo nada espectacular destacan sus nalgas frondosas algo caídas tipo mujer medieval, pero las cuales están bien entrenadas para ser parte primordial del éxito de esta bailarina, la cual utiliza casi como ninguna, permanentes desplantes de humor. En otra pieza, gira como bailarina de ballet aunque con zapatos de tacón, haciendo temblar su trasero por espacio de minuto y medio, provocando la locura y el éxtasis entre los asistentes.

   Mientras algún avispado empresario decide traerla al país, se pueden admirar sus rutinas en su página (http://michellelamour.com/)  o en YouTube.


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