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Macías

El ala violenta del Espíritu Santo se incrustó contra el escritorio hecho de nube del Patrono de patronos (también conocido como Jehová, Yahave, Kether, Maradona, etc.)

—¡Soy una paloma libre como el viento!

—Como el pajarraco desconfiado, tacaño y melindroso que eres, leíste hasta la letra más pequeña del contrato, y bajo tu conocimiento firmaste un documento con tu propia ala pecadora: “Mediante tal suma me comprometo a fecundar una sola virgen, con Mesías integrado, en el planeta Tierra, y si llegase a fecundar más de una, estaré violando los derechos de autor concernientes a la obra titulada El regreso del Mesías, autoría de Dios, y por lo tanto, acreedor a la tortura jamás imaginada por una Mente Todo Poderosa y Vengativa”.

—Ejem… Puedo explicarlo…

—Generaste un segundo Mesías. Cambiaste mi trama.

—¿Conoce el restaurante de las monjas laicas que está por el Vaticano? ¿L’Eau Vive, Vía Moterone?

—Por supuesto, yo lo creé. Yo creé todo. ¿Qué tiene que ver?

—Me comí dos tiramisús.

—Tres tiramisús y un par de jägermeisters con la monja. Te vi desde aquí.

—Entonces, a su Omnipotencia no le sorprenderá si le digo que me puse realmente cachondo.

—¿Y eso qué? ¿No puedes usar un condón?

—Yo… es que... fue la sensualidad que propicia ese planeta…, tiramisús, jägermeisters, monjas latinas, bondage… ¡odio la Tierra!

—Te lo he dicho mil veces: puedes visitar la Madre Tierra, puedes visitar a la voluptuosa Venus, hasta puedes visitar al ambiguo Plutón si te place… ¡Pero usa condón!

—¡Siempre lo uso jefazo, se lo juro por usted! Es que me estaba divirtiendo tanto en aquella cocina que emanaba aromas exquisitos a banquetes y orgías paganas, pensé: “Las probabilidades de fecundar por un solo brinco son de una en seis billones de trillones de trillones de…”

—¡Hey! Yo inventé las probabilidades y el poder para lograr que toda probabilidad se cumpla. Para eso es el condón o la vasectomía.

—¡Malditos tiramisús!

—¿Conoces el refrán: “Hay aves que cruzan el pantano y se las come un cocodrilo”?

—Quizás los humanos crean que el hijo de la monja lo engendró otro humano: un obispo, un cardenal, un monaguillo; en la iglesia hay mucho degenere. ¡Nadie se dará cuenta de que nació un segundo Mesías!

—Los médicos que atendieron el parto saben que la monja es virgen.

—¿Ya salió en los noticieros?

—El Vaticano lo supo antes que la prensa, por la llamada de una enfermera chantajista. La guardia suiza pontificia ya se encargó de los testigos, incluyendo la enfermera chantajista.

—Entonces, la sociedad desconoce el nacimiento del segundo Mesías.

—Pero lo sabe el Cónclave. Están planeando un Concilio urgente a puerta cerrada. Acudirán de todas las iglesias, incluso jefes de Estado.

—¿De plano?

—Existe toda una industria montada alrededor de mi Mesías clásico. Si surge otro Mesías vendrá una competencia por el control de los consumidores de artículos sacros. Guerra Santa Mundial. Quizá los budistas apoyen un bando, quizás los islámicos otro. No sé. No me gusta. La posguerra traerá el ateísmo. En fin, volverás a la Tierra, y si se te sube la libido, usa condón.

* * *

El Espíritu Santo, degradado a paloma mensajera, llevó al Concilio a Puerta Cerrada la Resolución Divina: de Dios al Santo Padre Apostólico, Católico y Romano, Francisco Jorge Mario Bergoglio, mi representante legal, y autoridades civiles y religiosas presentes. Al grano: De la parte operativa se encargará la CIA, de la financiera el Vaticano. Que el bebé Francisco Macías, de origen salvadoreño, se entregue a las madres del Convento de Roscrea, Irlanda, para que lo vendan a una familia adinerada texana.

Cuando el Mesías Macías crezca, llamará la atención por sus milagros banales: convertir el whisky Passport en Buchanans, multiplicar la mota, esquiará sobre el agua sin lancha y sin esquíes. Jamás será tomado por un Mesías de peso, como mi Mesías original, sino como un vulgar Marvel de cómic, diseñado para defender la ley o para atacarla, como sea. Algo normal.

Sus milagros dejarán de llamar la atención y se perderá en el anonimato.

A los 33 años, Pancho Macías madurará y entenderá su misión. Confesará ser un violador y asesino buscado en Houston. Morirá como un criminal.

Es un lindo secreto entre nosotros. Descansen. Nadie cambiará su crucifijo por una silla eléctrica.

Rafael Tonatiuh

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