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“La  Llorona” y sus intérpretes

“La  Llorona” y sus  intérpretes
“La  Llorona” y sus intérpretes (Héctor Tellez)

Forma parte de la cultura popular de México y prácticamente no hay quien no la haya cantado en algún momento de su vida. Ha estado allí siempre, tanto, que ya nadie se pregunta acerca de su génesis o desarrollo.

 

“La Llorona” es un son istmeño tradicional, una canción que, se presume, llegó de España y antes ya había sido “infectada” por los moros. Susana Harp, quien la ha grabado cinco veces sin repetir ninguno de sus versos, cuenta que Andrés Henestrosa decía que la “música mexicana es canto español en pupilas nativas”. En su más reciente grabación, Misterios gozosos. Cantos de ida y vuelta, interpreta el tema en árabe, español y zapoteco. “Es una melodía muy linda —afirma— y toda la armonía que maneja es totalmente flamenca. Al igual que “La Sandunga”, a “La Llorona” mucha gente le ha aumentado versos; hay más de 500 y es muy fácil hacer versiones de ella sin repetir la letra”.

Para Ely Guerra, “hay melodías que te marcan y que quisieras haber escrito. La leyenda de La Llorona me gustó desde muy chica y cuando escuché la canción por primera vez me marcó, supongo que me impresionó saber que el autor había escrito muchos versos. En mi imaginario siento que la escribió un hombre de campo al que quizá nunca educaron o cultivaron y te encuentras que Dios utiliza a los que no sabemos nada para decir que él es el mero mero”.

La lista de quienes la han interpretado va desde Lola Beltrán, David Záizar y Lucha Villa hasta Nana Mouskouri, Óscar Chávez y Joan Baez; pero la mayoría coincide en que su mejor intérprete era Chavela Vargas, al grado de que ella y el tema estaban fusionados.

Eugenia León no solo la ha cantado para el público; también lo hizo para Chavela Vargas, lo cual fue una vivencia única: “Fue en Bellas Artes, durante la presentación de su disco Luna negra, y sentí un poco de vergüenza sabiendo que esa era la canción de toda su vida”. Al hacer memoria, recuerda que la primera vez que escuchó la composición fue precisamente con Chavela “cantándola en televisión o cuando escuché los primeros discos de bandas oaxaqueñas. Lo que puedo decir es que para todos es una sensación de haber conocido siempre la existencia de ‘La Llorona”.

A Ely Guerra, de las versiones que ha escuchado, la que más huella le ha dejado también es la de Chavela Vargas: “Me conmovió escucharla, pero no solo interpretar la pieza, sino hablando a su público, explicando lo que es ser un cantante que lleva la verdad, que tiene un mensaje. Cuando la escuché con un discurso así y cantando la pieza… sin duda uno quiere ser así”.

Por su parte, Iraida Noriega, quien grabó su propia versión del tema en el disco Caracolito, señala que “pareciera que ‘La Llorona’ se ha venido escribiendo en colectividad y esto la hace muy hermosa y universal. Yo ciertamente agregué mis propios versos y siento que así seguirá pasando de boca en boca con versos nuevos y retocados”.

¿Qué lleva a estas voces a visitar y revisitar un tema tan popular?  Noriega dice que en su caso se trata de “un gesto de completud más que de madurez. Crecí en una familia donde el jazz y la música cubana era lo que me rodeaba pero no había presencia del folclor. Ya en mis andanzas en la independencia encontré mucha identificación con este y simplemente ha sido darle ese lugar en la construcción de mi herencia y de mi persona”.

Ely Guerra, quien ha plasmado en tres ocasiones el tema —la primera con su grupo en el disco Bimexicano, otra más con Alondra de la Parra en Travieso carmesí y la más reciente en El origen, al lado de Eugenia León y Tania Libertad— comenta que ella siente “formar parte de la música tradicional y que es muy emocionante cuando miramos atrás e indagamos en la forma en que otros escribían y desarrollaban su música y su poesía, pero al mismo tiempo retrataban la época que les tocó vivir. Y temo decirte que son superiores a nosotros, que tenemos que aplicarnos mucho para escribir canciones que expliquen el momento que vivimos los mexicanos”.

De acuerdo con Eugenia León, regresar a estas composiciones es “el reconocimiento de que han resistido el desgaste del tiempo porque son clásicas, universales, por eso es un prestigio cantar canciones de calidad probada. Es una manera de ser parte de la historia”.

Susana Harp la escuchaba “desde muy niña porque es una pieza entrañable y emblemática para Oaxaca entera, al igual que ‘La Sandunga’, ‘La Petenera’y ‘La Malagueña’. Me interesa hacer discos temáticos y por eso me pregunto qué quiero provocar; lo que me gusta es contar historias dentro de un disco, no solo escoger 13 canciones bonitas”.

Ni ruptura, ni olvido. “La Llorona” está ahí y allí seguirá inamovible, mostrando diferentes rostros, distintas versiones de sí misma, pero al mismo tiempo siendo única.

Concluye Susana Harp: “Es una pieza que no puede estar fuera de ningún velorio ni fuera de ninguna fiesta oaxaqueña, es una pieza que tiene esta dualidad, por lo menos en Oaxaca”.

DAVID CORTÉS

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