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Kiko Veneno, un catalán muy fino

Kiko Veneno
(Tacho)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Ana Laura Santos


Desde joven tuvo claro que quería vivir de y por la música. En 1973 viajó a Estados Unidos donde se reencontró con el flamenco. Poco después, regresó convertido en un hippie a Sevilla luego de haber escuchado a Bob Dylan.

En 1975 conoció a los hermanos Raimundo y Rafael Amador, con quienes creó Veneno, un trío de rock experimental donde destacó la guitarra flamenca. Aunque en su momento no tuvieron repercusión, hoy por hoy es uno de los referentes del rock español.

“Veneno fue un grupo de vida muy efímera, estuvimos juntos, del 77 al 79 e hicimos poquísimas actuaciones, en dos años haríamos seis. Fue muy traumática la desaparición de Veneno y cuando seguí mi carrera en solitario pensé de alguna forma recuperar ese apellido para que no se perdiera la leyenda”, contó Kiko.

Tras la separación, los hermanos Amador crearon Pata Negra, agrupación que fusionó el blues con el flamenco y que ellos bautizarían como blusería (una contracción entre blues y bulería). Ellos procedían del famoso barrio sevillano de Las Tres Mil Viviendas, gitanos de pura cepa (Kiko era el payo hippie que se reencontró con el flamenco en un país que no era el suyo).

Para 1979 colaboró con el cantaor Camarón de la Isla en su disco La leyenda del tiempo, con uno de los temas más famosos de la música ibérica “Volando voy”, el cual ha sido versionado por artistas como Chambao y Manu Chao.

En la época de la Movida, grabó en Madrid su primer disco en solitario Seré mecánico por ti (1981). De regreso a Andalucía, en 1984, grabó en compañía de Raimundo Amador un maxisingle llamado Si tú, si yo.

Sus andanzas lo llevaron a incursionar en diferentes estilos que dieron vida a Pequeños salvajes (1987) y El pueblo guapeao (1989), que pasaron sin pena ni gloria. Durante ese tiempo colaboró en el programa La Bola de Cristal, de Televisión Española. También produjo el primer disco de Martirio y encontró un trabajo en la Diputación de Sevilla que le daría la estabilidad económica necesaria durante seis años.

Santiago Auserón, alias Juan Perro, vocalista de Radio Futura y viejo amigo de Kiko, le presentó al productor inglés Joe Dworniak. Después de un año de componer, se fueron a Londres y nació Échate un cantecito (1992).

“Digamos que el cantecito tiene algunas rumbas como ‘En un Mercedes blanco’ y ‘Echo de menos’, y hubo un momento en que se produjo un efecto de multiplicación donde nacieron otros grupos. Es indudable que Veneno abrió puertas a una nueva forma de entender la música con la guitarra flamenca”, apuntó.

En 1993 hicieron la gira “Juan Perro y Kiko Veneno vienen dando el cante”, donde recorrieron España. Échate un cantecito se vuelve la punta de lanza en la carrera de Kiko.

En 1995 grabó de nuevo con Dworniak Está muy bien eso del cariño (1995) y en 1997 editó Punta paloma en los estudios de José María Sagrista, músico de Triana. Para este trabajo, además participar de nuevo con Joe, colaboraron artistas de la talla de Vicente Amigo, Tomatito y Santiago Segura.

En 1998 nació Puro Veneno, un puñado de temas grabados anteriormente, pero esta vez a dúo donde destacan las colaboraciones de Albert Pla y Andrés Calamaro. Para 2000 grabó La familia Pollo y en 2003 El hombre invisible, en el cual invitó a Jorge Drexler y Pau Donés (Jarabe de Palo).

Su periplo musical lo encontró con el virtuoso guitarrista Diego Pozo, El Ratón, (ahora músico habitual de Kiko) y el Canijo de Los Delinqüentes (grupo que le debe el nombre al propio Veneno), así como con Jairo, de Muchachito Bombo Infierno y el bailaor y cantaor Tomasito. Juntos formaron G5 y grabaron Tu cara, tu papi en 2006.

En ese año vino a México a la FIL de Guadalajara, al DF y a León junto con Los Delinqüentes y Raimundo Amado. “En el Lunario, tocó conmigo Julieta Venegas, canté un tema de ella y ella cantó conmigo ‘El Lobo López’”. Para 2009 grabó en Argentina “Desde que te perdí” junto a Kevin Johansen.

En 2011 nace Dice la gente y dos años después sacó Sensación térmica. Al mismo tiempo que se editaba ese último disco, viajó a Montevideo con el músico uruguayo Martín Buscaglia y compusieron El pimiento indomable, disco que acaba de ver la luz en España.

El pimiento indomable, cuenta Kiko, es un nombre grupal. “Este disco no suena ni a los discos míos, ni a los de Martín. El nombre representa la rebeldía del pimiento, que aunque le metas ahí todo tipo de productos, siempre conserva su sabor agreste, su sabor salvaje, su sabor rebelde.”

Kiko Veneno es como el pimiento: indomable. Volando va, volando viene.

El músico se presentará en solitario en el DF el 12 y 25 de noviembre a las 9:00 pm en el Bataclán, Condesa, y el sábado 22 de noviembre, 9:00 pm en el Centro Cultural España.

@alaurita

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