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Hola mi amor, soy Gurruchaga

Gurruchaga
(Especial)

EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Jairo Calixto Albarrán

Entre polución, la movida y Sabina, este es el resultado de una cálida charla con el fundador de la Orquesta Mondragón.

* * *

¿Por qué tienes el alma llena de polución?

Tengo llena de polución el alma, el pelo, la cara, todo lo tengo lleno de polución. La canción “Corazón de neón”, que es a la que te refieres, es una canción estupenda que hicimos con el maestro Joaquín Sabina y habla de ciudades, de gente que entiende que la vida es algo más que vivir en un país con muros y con vallas; el sentido abierto y cosmopolita de una ciudad es lo que reivindicamos. Entonces, en estos momentos que tanto se habla de fronteras y de espacios cerrados, una canción abierta como la que compusimos, que se grabó en el 87, sigue estando muy vigente y en este disco nuevo que presento: Anda muerto Satanás, canto “Corazón de neón” con Alejandra Guzmán.

¿Cómo te convenció de darle la canción?

Le gustó la canción, la letra y el hecho de que fuera de Joaquín Sabina, la grabamos hace años en Bolonia, Italia, ahí donde nació Pasolini y otros tantos, hicimos la canción y luego la incluimos en un disco que se editó aquí, pero ahora la hemos incorporado a esta antología de duetos, ya que poco es el disco de nuestro aniversario, hacemos este año cuatro décadas de la Orquesta Mondragón.

Y sigue siendo un demonio…

Un demonio, eso decía mi madre, “¡Ay, es que este chico es un demonio!”. Pero el título del álbum no es nuestro, el “Anda suelto Satanás” es una vieja canción de Luis Eduardo Aute, quien también canta conmigo en este disco y aprovecho para mandarle un fuerte abrazo, él aquí en México tiene muchos seguidores, él está saliendo de una crisis cardiaca, ha tenido un coma y bueno, esa canción la comparto con él y el día 15 de noviembre en el Lunario a las 9 de la noche, se la dedicaré a todos los mexicanos y a nuestro querido Luis Eduardo Aute, que de momento no sabemos si va a volver a andar, pero hace un mes prácticamente lo habían desahuciado, entonces a ver qué pasa.

¿En qué momento te aficionaste a los enanos… a los liliputienses… a la gente chaparra?

Me vino la afición un poco por un espectáculo que hay en España, que se llama El bombero torero, mi padre me llevaba a verlo, a mí los toros me aburrían una barbaridad, pero ver a los siete enanitos venga por aquí y por tal y haciendo bromas, pues me hizo gracia y luego no soy el único al que le gustan los enanos, se te mezcla Fellini, se te mezcla Buñuel…

También está Herzog, que decía que los enanos empiezan desde pequeños.

Y me he hecho amigo de muchos de ellos, he tenido a enanos en la orquesta actuando, recuerdo que me trataban estupendamente, les daba trabajo en mis shows de televisión allí en Viaje con nosotros…

¡Y comen poco!

Comen poco, pero tienen muy mala leche, y más que “enanos”, debes de llamarles “pequeños”, por ejemplo: “Oye, pequeño, ¿qué te iba a decir?”, porque si lo llamas enano, hace “¡arrrgh!” y se va. Pero es un mundo estupendo, Terry Gilliam también es muy fan de los enanos y qué decir de Velázquez, quien ha retratado mejor que nadie a los enanos. Sí, soy muy fan, también había enanos en Debajo del volcán, donde actuaba El  indio Fernández bajo la dirección de John Houston, había un enano que no sé qué hacía con el brazo, tienen muy mala leche, pero trabajan muy bien. Popocho, que es mi compañero, que es bajito, pero no pequeño y era el jefe y luego no se entendía muy bien con Pedro, que con contarte que los músicos, las bailarinas y el coro íbamos en un autobús y los enanos iban con Popocho en un microbús, hacíamos la gira así, era graciosísimo.

Todo en homenaje a El bombero torero…

Sí, me ha gustado siempre eso más, a mí los toros no me gustan, los veo muy agresivos, no me disgustan tampoco, pero todo ese mundo que aparece también en El mago de Oz, en Freaks

Una locura siempre pasaba en el escenario, había perversión, violación consensuada…

Bueno violación no, había una canción que se llamaba “Muñeca hinchable”, pero no había nada de violación, era un espectáculo que si no, no hubiéramos tenido el éxito que tuvimos por tantos años en España. Tenía unos toquecitos de sexo, pero muy humorísticos. Te besa Popocho y no crees que sea un salido sexual, no había nada de sexual o escatológico, eran canciones que estaban muy bien, que respondían también con unas ganas de desfogarse de una tradición de espectáculos, de letras, de canciones muy ancladas en la dictadura. Eso ha pasado también en el mundo del cine con Fellini, David Lynch, Marco Ferreri.

Y todo muy circense, muy camaleónico…

No, no es muy circense, no es la pista de circo Tornato, hay muchas canciones que tienen otro toque y Sabina quizá nos ayudó con sus letras a alejarnos un poco del circo, o sea que le daban un carácter más optimista, más noctámbulo, bueno, más maduro, porque “Ponte la peluca” con el paso del tiempo que es muy buena, tiene una letra fascinante dentro de cien años todo es igual, sin pelos, sin dientes, quizás serás muy gracioso pero tú no lo verás, porque estarás sin pelo en la eternidad. Ahora que estamos en fiesta de muertos, esa canción tiene una profundidad como la de “Olvídate de mí”, “Corazón de neón” o muchas otras que me ha hecho Joaquín. Yo creo que no tiene por qué ser peyorativo, es un gran circo el del rock & roll, cogimos un disco de los Rolling Stones llamado Rock’n’ Roll Circus y llamamos así a un disco directo que hicimos. Yo reivindico el circo, iba bastante, me gustaban mucho los payasos…

En México ya no hay circos, ya les quitaron los animalitos, ya no hay leones, ni elefantes…

 En España se está perdiendo, a mí los elefantes me hacían más gracia cuando echaban agua, me gustaba mucho la sirena cuando se metía a una piscina, había a un lagarto y un cocodrilo que debía estar disecado y, bueno, yo estaba todo fascinado viendo esas cosas, el circo siempre me ha gustado.

También había otro circo, de otra manera, me refiero a todo eso que aquí se llamó “La movida”. ¿Cómo lo recuerdas a la distancia? 

No es como diríamos la Factory de Andy Warhol, ahí éramos gente de la periferia, de provincia, venida de México, gente cubana, uno que otro catalán, de Galicia, algún vasco… creo que todo coincidió, fue una década en la que venía, gobernaban otras opciones políticas, la gente no estaba tan identificada con el antiguo régimen; habían unas ganas de sacar en música, pintura y en muchas manifestaciones artísticas como el cine de Almodóvar, etc.

¿Crees que te faltó ser una chica Almodóvar?

No, intervine en una película de Almodóvar al principio y creo que la chica de Almodóvar realmente ha sido, por lo menos para mí, Carmen Maura y la más almodovariana. Pues coincidía todo eso en el tiempo, venía después de una década de censura, de hecho hasta el año 81 tenías que presentar los papeles con unas letras para que vieran si estaba bien o estaba mal el sensor.

Tienes una declaración muy interesante: “Los políticos son aburridos y además parecen vendedores de lavadoras”

Ahora ni eso, el espectáculo que han dado, y lo digo sin entrar en nombres, entre ellos, todos los políticos traicionándose, matándose, golpes de Estado dentro de un partido o del otro, traiciones como las de Julio César, yo creo que el espectáculo, que no tenemos gobierno ya va a ser un año, por fin lo va a haber, pero con unas concesiones muy duras para la gente. Uno vota una cosa y los políticos elegidos cambian de chip, es normal que uno se abstenga en las próximas elecciones, o sea eso me parece el timo de la estampita, son pésimos oradores y son engañadores mentirosos, todos. Me parece un espanto. Ahora mismo, España está en una situación espantosa. El único que lo está haciendo de una manera decente, y no soy especialmente monárquico pero lo respeto, es el rey, el resto es impresentable, tanto del lado de la derecha como de la izquierda. Porque hay muchas cosas de la cultura que es lo que nos toca de cerca, no están incentivadas, tienen impuestos prohibitivos para que los actores cobren menos, los productores no se lancen a producir también por el famoso IVA de 21%, en fin, es un desastre lo que hay ahora.

Quedémonos con “Ellos las prefieren gordas”…

O con cualquier otra canción, como “Olvídate de mí” por ejemplo, se la cantaría a Rajoy, pero qué decepcionante que luego entre ellos, y pasa en todos los países, hacen cambalaches, en fin, cuando gobiernan todos muerden la mano. En todos lados tenemos noticias todos los días.

Veo que tocamos una fibra sensible.

La fibra es el ciudadano, porque yo soy ciudadano y cada vez estamos peor, hay que decirlo las imágenes de Siria, ¿por qué se mete ese Putin en esa guerra que nadie le ha llamado?, u otras cosas que ves del vecino, el paro, no hay trabajo y hablo desde España, veo la televisión y duele mucho, igual que aquí, pues la violencia impone. Nosotros cantamos sentimientos, emociones que pueden tener una fibra más de humor o más seria.

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