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Especial de preguntas

El Sexódromo 2015-01-03 Especial de preguntas
Especial de preguntas (Sandoval)

Cada semana recibo cartas de lectores y amigos de las redes sociales en las que me preguntan un sinfín de cosas relacionadas con la sexualidad, y como no quiero que este año avance sin que haya contestado las que tengo aún en el tintero, esta semana y la próxima responderé algunas en este espacio. ¡Abrazos a todas y todos por el año que comienza! ¡Que lleguen muchos orgasmos a sus vidas!


Mi novio tiene la fijación de besarme el cuello durante mucho rato. A mí me gusta, lo disfruto como loca, así que le dejo hacer y deshacer. El problema es que después de cada sesión aparecen moretones o zonas enrojecidas en esa parte de mi cuerpo. Se notan mucho; me da pena llegar así a mi trabajo, sobre todo cuando hace calor y no quiero llevar cuello alto. ¿Hay algún truco para suavizar esas huellas de la pasión?

“Yenis”

Ah, mi estimada Yenis, sé de lo que me hablas. El cuello es una de las zonas erógenas por excelencia, y se siente bien rico que le pasen la lengua por arriba, por abajo, por un lado, por el otro, mordiendo un poquito, succionando suavecito, aunque pasen a la fase superior de la mordida: los chupetones. En inglés se les conoce como hickey, kiss mark, love bite y bug bite. Por lo regular permanece en la piel entre cinco y 12 días. Lamento decirte que no hay manera de eliminarlos. La forma más sencilla de ocultarlos es usando una blusa con cuello alto o una bufanda, así sea el mes de mayo. Si ya sabes que tu Romeo tiene esas mañas eróticas, entonces búscate una mascada de tela muy ligera, de esas que son como gasas. Las de seda son menos abrigadoras que las de lana. También puedes encontrar alguna bonita gargantilla de esas que van pegadas al cuello y son anchas. 

Se dice que la aplicación de hielo suele reducir un poco el color y la duración del chupetón, así como pasar por encima de él una pequeña cucharita de frío metal seguida de compresas calientes, para promover el flujo sanguíneo. También se pueden cubrir con corrector y maquillaje en un tono bronceado. Si te funcionan estos tips, avísame, para pasar la voz.    

 

Cada vez que hacemos el amor mi novia y yo, ella sangra después de unas horas o al día siguiente. ¿Es normal? Y no entendemos por qué, al hacerle yo sexo oral, ella tiene gases vaginales. Me dice que antes no le pasaba y es incómodo para ella.

“Zef”

Sobre el sangrado, los motivos pueden ser diversos, estimado Zef, pero es mucho más común de lo que se cree: aproximadamente una de cada 20 mujeres lo viven. En numerosos casos se debe a un exceso de fricción durante la penetración o una mala lubricación, lo que genera heridas leves en el interior de la vagina, particularmente en el cérvix (o cuello del útero), el extremo inferior y más estrecho del útero, el cual puede sangrar en ese momento o un poco después. En ese caso lo mejor es esperar. Si no es doloroso pueden suponer que fue debido a ello. El sangrado tendría que ser escaso y durar máximo un día. Les recomiendo que tengan a la mano un lubricante, pues al colocarlo en la vulva y el pene lograrán hacer más suave la acción.

Algunas infecciones de transmisión sexual, como la clamidia, pueden causar sangrados, pero deben estar acompañados de secreción vaginal irregular, ardor al orinar, irritación, mal olor, comezón. La inflamación en la vagina también hace que aparezcan estos goteos. La endometriosis, el cáncer cervical, la presencia de miomas o quistes, algunos anticonceptivos y medicamentos para tratar la menopausia pueden generar esta situación, por lo que en caso de que no suceda como lo describo en el párrafo anterior, es necesario que visiten a un o una ginecólog@.

Sobre los sonidos que escuchan durante el sexo oral, ¡son súper normales! No son “gases”, sino la expulsión del aire que entró en la vagina durante el cunnilingus, la estimulación manual o la penetración. También suele ser común que se den. No se puede controlar su emisión, pero tendrían que ensayar nuevas posturas en las que no sea tan fácil que entre el aire allá donde las arañas tejen su nido. O asumirlos, disfrutarlos, reír juntos o simplemente seguir gozando como si nada hubiera sonado.

 No le pasaba antes porque quizá con otras parejas no se acomodaba como contigo o no la estimulaban como tú, pero eso es lo divertido y excitante del erotismo: cada encuentro puede ser diferente a los anteriores. ¡Así que a disfrutarlo!

 

¿Es normal defecar sin querer durante el encuentro sexual?

“Jenny”

Amiga mía, no me dices si te refieres a hacerlo durante la penetración anal o vaginal. Si te sucede durante la primera, es de lo más común, así que no te preocupes. Es parte del chou y tanto tú como tu pareja deben estar concientes de que eso puede suceder. No es cosa del otro mundo, es una mera reacción del cuerpo, así que usen preservativo, tomen medidas higiénicas y sigan adelante.

Si te sucede cuando la penetración es vaginal, entonces no es tan común. Probablemente tenga que ver con que el pene comprime las paredes del intestino que se encuentran cerca de la pared posterior de la vagina. En este caso, te recomiendo que te fijes cuál es la posición en donde sientes las ganas de defecar para que la cambien de inmediato. Si con eso no se vuelve a repetir el incidente, entonces tenía que ver con ello. Si no es así, deberías preguntarle a tu ginecólogo a qué se debe.

 Ahora que si lo haces por deseo, porque quieres, y a tu pareja le gusta o no le molesta, entonces disfrútalo. Recuerda que en la sexualidad no podemos hablar de lo que es “normal” o “anormal”, sino de lo que hacemos por placer, con consenso, de manera sana y segura. Si te excita llevarlo a cabo y quien(es) está(n) contigo no tienen problema con ello, adelante. En caso de que no sea así, debes respetar sus deseos y no hacerlo con esa persona. 

 

La mujer exótica, sensual, atrevida, candente, amante del placer, ¿puede ser la esposa? ¿Se puede “hacer” este tipo de mujer que uno tanto busca o uno tiene que resignarse a aburrirse en la cama al vivir con alguien que no sea así pero que ama debido a otros motivos?

“Luis”

Luisito, aunque te entiendo, el adjetivo “exótica” me parece que puede tener diversas aplicaciones, así que me concentraré en lo de sensual, atrevida, candente y pasional. Sí, por supuesto que una mujer casada puede ser así, y serlo con su esposo. Las hay en abundancia, aunque no lo creas. También aquellas que son así pero no lo expresan por miedo al qué dirán.

Vivimos en una sociedad de doble moral, en donde los hombres anhelan tener en sus camas a una mujer apasionada pero les aterra que sea su esposa, la madre de sus hijos, porque esto podría ser, en sus mentes conservadoras, sinónimo de mujer infiel, descocada, mala madre, parrandera, etcétera. Pero no (siempre) es así. No veo que una forma de ser anule a la otra, es decir, que si somos explosivas en el colchón entonces “no nos demos a respetar” o ignoremos a los hijos.

Una mujer que no es así, si tiene el temperamento, puede aprender a expresarse eróticamente con la ayuda de la pareja. Es necesario que los hombres (u otras mujeres, si son pareja homosexual) les den la confianza necesaria para expresar esta parte importante de sus vidas. Que las animen a ser así, que les demuestren su amor a la par de su pasión y que juntos descubran nuevos paraísos practicando, investigando, estudiando y sintiendo. Se abrirá un mundo bajo sus pies, ya verás.

VERÓNICA MAZA BUSTAMANTE

@draverotika

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