QrR

'Coreano Do Nascimento'

Mundos para-lelos
(Fotoarte: Karina Vargas)

MUNDOS PARA-LELOS
Rafael Tonatiuh

Joven brasileño se sometió a diez operaciones para lucir como coreano.
Un buen día, el joven —que tenía cabello rubio y ojos azules— se paró frente al espejo, puso sus dedos al costado de sus ojos y estiró la piel para ver cómo quedaría con los ojos rasgados. “Así era como yo quería tener mis ojos”, dijo al diario brasileño Zero Hora.
El Diario, 6 de junio 2014.

 

Su Fe de Bautizo lo nombraba Vinicius Do Garrincha, brasileño rubio, aunque dentro de sí habitaba Xihan, coreano de pura cepa jokbo manchú.

Desde niño siempre tuvo el comportamiento social de un brasileño normal: bailaba samba, se vestía con muchos colores brillantes y dominaba el balón, pero en la intimidad de su hogar lucía su atuendo hanbok frente a un espejo y pregonaba el Cheondogyo en hangugeo perfecto, ajeno a las murmuraciones de la gente carioca, acusándolo de que “su alegría no es propiamente carnavalesca, sino del tipo de alguien que vence una competencia de artes marciales”.

Trabajó duro, ahorró, viajó a Surcorea, se hizo una cirugía plástica y se convirtió en Xihan. De regreso a su país, en el aeropuerto coreano le hicieron ver que la foto de su pasaporte no coincidía con su apariencia actual y él les explicó que era de descendencia coreana; le dieron visa con doble nacionalidad, por si las moscas. El ministro de Relaciones Exteriores Do Brasil, quien casualmente pasaba por allí, escuchó la conversación y se conmovió ante la posibilidad de que existiera una colonia coreana brasileira, enviando una brigada de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de Corea del Sur, donde descubrieron semejanzas genéticas entre una tribu mongol de su estepa y los tupinamba del Amazonas, reforzándose los lazos comerciales entre ambos pueblos.

Mientras tanto, Xihan descubrió que realmente era oriundo de Corea del Norte atrapado en el cuerpo de un nativo de Corea del Sur y se mandó a operar las orejas estilo Tongdaewön, se hizo el corte de cabello del Amado Líder y se cambió el nombre de Xihan (iluminación matinal) por el de Xihäan (hombre sabio y leal al Estado).

Ganó el primer lugar del concurso de oratoria de la Radio Oficial, con el tema: “Soberanía taoistaconfuciosocialista contra el imperialismo yankee” y lo nombraron Supremo Líder de las Fuerzas Armadas.

Durante cinco años entrenó un ejército de élite para invadir por sorpresa a sus vecinos sureños cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, quien casualmente pasaba por allí, aclaró que Xihäan era brasileño, lo cual le impedía tomar decisiones que competen solo a los coreanos de hueso amarillo del norte. Xihäan respondió sacando su sable y cortándole la cabeza delante de todos, agregando: “Sí, nací en brasil, pero mi corazón se estremece por mi Corea linda y querida”.

Cuando las juventudes patrióticas tuvieron noticias de la nobleza de Xihäahn (extranjero más nuestro que el arroz blanco con hoja de papaya), muchos se fueron de intercambio a Río de Janeiro, se hicieron cirugía plástica, se volvieron negros y armaron batucadas en honor al coreano brasileño más coreano que los norcoreanos y los surcoreanos venido del Hingoo (cuna del mar de caipiriñas).

El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, quien se había enterado de la invasión secreta de Xihäahan, decidió invadir antes a Corea del Sur, nomás por prepotencia, pero el espíritu guerrero de Xihäahan no detuvo su patriótica embestida y conquistó a los invasores norteamericanos.

Xihäahan se convirtió en Xïiihäaan (pimer presidente nortemericano que no es negro ni blanco de los Estados Unidos) y se enamoró perdidamente de su nuevo ministro de Relaciones Exteriores, un hombre rubio quien, a pesar de estar casado con una republicana y haberse declarado totalmente heterosexual ante las cámaras, no tuvo reparo en casarse con Xïiihäaan, pero bajo tres condiciones: 1. Controlar el tráfico de opio. 2. Ser dueño de la Coca-Cola, y 3. Que el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica se operase como mujer coreana (“el tipo de mujer más cachonda”, según declarase una vez ante las cámaras).

De Xïiihäaan emanó Britney Speed  (presidente nortemericano que no es negro ni blanco de los Estados Unidos y Princesa transgénero de la samba pop norcoreana americana aflamencá), quien decidió convertirse en la perra favorita de los bateristas de Detroit.

El pueblo mongol tupinamba del Amazonas, temiendo una dolora invasión por la retaguardia por parte de la irrefrenable Britney Speed, se operó al estilo ruso y buscaron aliarse con las personas de Goryeo, en Ucrania, para crear un Frente Anarco Taoista por la Defensa de los Pueblos Rusos Brasileños Contra el Imperialismo Norcoreano Ruso Americano en Resistencia que tuvo mucha participación maoista-bolivarista, aunque en el fondo a todo les valía madres, pues ya nadie sabía quien parecía qué ni de dónde era quién y nomás se dedicaban al estudio y práctica del candado chino para liberar el axé.

Britney Speed descubrió que lo suyo, lo suyo, lo suyo, era la onda Michael Jackson. Corea, Brasil y Estados Unidos se aliaron bajo el mandato de Billy Jean II (primer ídolo pop taoista-leninista de la colonia afroamericana do Cristo Redentor), declarándole la guerra a los países musulmanes, quienes no aceptaron el reto, argumentando: “¿Qué chiste tiene pelear contra un pueblo que cambia cada cinco minutos y su gente no parece tener amor hacia ninguna raíz étnica en particular?”. Y se inclinaron hacia la Meca.

Eso inspiró a un judío para operarse como la primer transgénero lésbicochiita.

< Anterior | Siguiente >