QrR

Cabaret

En el tono de Tona
(Karina Vargas)

EN EL TONO DE TONA
Rafael Tonatiuh


Aquí dentro la vida es hermosa,
las chicas son hermosas,
hasta la orquesta es hermosa.

Maestro de ceremonias,
película 'Cabaret' (1972)

Cuando vi la película Cabaret (Bob Fose, 1972) me sorprendió que no saliera Sasha Montenegro, Carmen Salinas ni Alfonso Zayas, sino Liza Minelli, Michael York y un montón de nazis.

En México tenemos una idea popular de cabaret que dista ligeramente del cabaret clásico, el de: Julián Pastor, la Kitsch Company, Jesusa Rodríguez, Lilianan Felipe, Tito Vasconcelos y Las Reinas Chulas, entre una variedad de artistas. En ambos casos se consume alcohol, pero el cabaret que popularmente conocemos, el de Daniel Santos cantando "Vírgen de media noche" con la Sonora Santanera, pertenece a un tipo de centro nocturno predecesor del teibol, y que de alguna manera se ve reflejado en el cine de ficheras de los años setenta y ochenta. De esa confusión se usó el término "cabaretera" como algo peyorativo y sexista (no recuerdo que se usara "cabaretero" para denostar).

En ese tipo de cabaret había una orquesta, chicas que fichaban (cobraban por bailar o hacerte compañía) y si eran de lujo, bailaban y cantaban afamadas vedetes que acompañaban a chipocludos en su mesa (una amiga mía, fotógrafa de la revista para caballeros Su otro yo, de los setenta, me dijo: "Pregúntame cuántas botellas de champagne descorchaba Gloriella"). El atractivo principal era el sexo, desde la compra de fichas hasta "pagar la salida" de una artista, aunque también resaltaba el ambiente festivo y el baile, como remedio a los males del alma.

Yo conocí el Bombay, el Barba Azul y el ya desaparecido Run Run (una vez le dije a un camarada periodista: "Las chicas del Run Run te mandan saludar" y contestó: "Qué bueno que me dices eso, ¡esa noche no me acuerdo dónde anduve!").

Ese mundo expresionista quedó retratado bajo la lente de la fotógrafa Eugenia Arenas, en su exposición Amor de cabaret, todo el mes de agosto, para el que quiera conocer las noches de cabaret de día en el metro Pino Suárez, DF. Eugenia logra transmitir la esencia de aquella cabaretera en su intimidad. Imágenes fantasiosas y conmovedoras.

El cabaret popular genera alegría, pero el cabaret clásico, el del Moulin Rouge, El Hábito, El Vicio, van un poco más allá: procuran la felicidad, ofreciendo arte, con una despiadada crítica política y ponen un granito de arena para mejorar el mundo. En el cabaret popular casi no se hacía humor político (aunque en el burlesque los cómicos sí lo practicaban, pues su público era puro prole explotado, y la transexy Francis tuvo broncas con Salinas por el chiste de la auténtica Presidensoda: "Mucha coca, dos orejitas de limón y una madre de presidente"). El caso es que por fin llegó la fiesta cabaretera al DF.

El XIII Festival Internacional de cabaret inicia el 13 de agosto, con "La nave de las locas" de Tito Vasconcelos, presentando Sor Juana y el pirata, y los shows continuarán hasta el 29 de agosto, consulta la cartelera en la página www.festivaldecabaret.com y échale un ojo, pa' que veas las sedes, además del Teatro Bar El Vicio, en Madrid 13, Coyoacán (algunas con entrada gratuita). Vienen de Chile, Colombia, España, Argentina. Hay mucho de dónde escoger, yo recomiendo a Fernando Rivera Calderón y sus exesposas en concierto (una especie de Escuela de rocanrol con ex que necesitan su pensión); Petunia sola en Sanbornts, de César Enríquez Cabaret (las desventuras de quien te sirve tus molletes en traje regional); The Lovers (el animal amante), de la sensual española Roma Calderón, una pinup que con su ukulele hace lounge experimental; Muñecos de papel (teatro de papel de Papel Palkul, Marisol Gasé, Tacho y Alejandro Benítez), todos los shows de Las Reinas Chulas (Chichis pa' la banda, Pimpilenchas, Rivotrip, Todos sobre mi abuela); también Roberta y otras chicas del montón, Astrid Hadad, Pedro Kóminik, Pía Tedesco (España), Nadia Granados La Fulminante (Colombia) y el Concilio Iberoamericano de Cabareteras: Ponte flamenca y te hago un tango bien ranchero.

Además El Encuentro de Monerxs y El Vicio Académico, con cursos para cualquiera con espíritu diversionista; el año pasado tomé uno de payaso callejero con Chacovachi y otro de comicidad con Mariela Acosta (ambos de Argentina). Nos ponían a correr y hacer ejercicios de improvisación. Al parecer soy mas gracioso comentando cosas que frente al público, pues no hice reír a nadie, pero cómo me divertí. Habrá una clase magisterial de Mónica Raya sobre vestuario para cabaret, Ana Francis: Narrativas no sexistas, Cecilia Sotres y Nora Huerta sobre dramatrurgia, Pía Tedesco y La conexión con el público, Alina Poulain y El Cabaret en redes sociales, el siempre aclamado curso de burlesque de Lucy Von Mambo La Encueratriz, y mucho más para escoger. En fin, como dijera mi amiga la escritora Beatriz Rivas: vámonos a cabaretear. 

< Anterior | Siguiente >