QrR

Bolsita de pantalla

EN EL TONO DEL TONA
Rafael Tonatiuh


Un Oscar no logra que te traigan el coche más rápido.
Groucho Marx

La noche del miércoles 13 de julio fui a una taquería que tenía dos promociones: tacos al 2X1 y buffet. Calculé que me saldría más barata la segunda opción y opté por elegirla. Pedí un caldito de pollo, un taco de bistec y otro de chuleta ahumada. Me sorprendió que los tacos sencillos fueran dobles y grandes y me sacié más rápido de lo que yo creía, notando que me hubiera convenido más elegir la primera opción.

Con tal de sacarle el mayor provecho posible a mi culinaria inversión (y aunque se había disipado mi hambre), pedí más de cenar. Le pregunté al mesero si las flautas las vendían de una en una, me contestó que la orden es de tres, pero que si yo quería me traía una sola; acepté gustoso. Cuando me la trajeron le di dos mordiscos y la hice un lado, pues realmente estaba más que satisfecho.

En los buffets no puedes pedir la comida para llevar ni dejar restos en el plato, pues te cobran aparte lo que no consumiste en el local. Hace muchos años ya había enfrentado un problema semejante y lo resolví haciendo “bolitas de taco de bistec” para meterlas dentro de una botella oscura de cerveza. Esta ocasión era más complicado hacer “bolitas de flauta”.

Miré dentro de mi portafolio, a ver si encontraba dónde guardar la flauta; hallé una bolsa de plástico que albergaba las páginas de un guión impreso. Saqué el guión y miré la bolsa blanca con la leyenda: Telemundo. Allí podría meter la flauta y llevármela a mi casa.

En 2000, además de ingresar como trabajador del entonces recién fundado MILENIO Diario, gané un premio Pantalla de Cristal por la letra del videoclip “El rap del condón”, producido por Canal Once. Desde entonces recibo la revista Pantalla Profesional Telemundo. Por aquel entonces tenía mayor contacto con el mundo laboral audiovisual; ahora, como ya estoy más metido en el periódico, cuando alguien me pregunta sobre temas de producción los remito a la agenda de Telemundo, cuya revista me llega en prácticas bolsitas en las que puedo transportar diversas cosas, como guiones impresos.

Estaba sentado de espaldas a la pared, mirando hacia las mesas y una parrilla con barra. Busqué las posibles cámaras instaladas con la mirada; solo había una frente a la caja. Disimuladamente saqué las hojas impresas de la bolsa y la puse a un lado del asiento. Me percaté de que nadie me estuviera viendo. Me pareció que un cocinero de la parrilla cachó mis intenciones. Me hice pendejo. Le di tres mordiditas a mi flauta y le sonreí al mesero. Miré hacia la barra, el cocinero me sorprendió viéndolo; maldición, ojalá piense que soy gay. Mi paranoia me sugirió que yo tenía pinta de sospechoso y estaba siendo observado; sabrá Dios cuantas veces, cientos de clientes como yo, sentados ahí mismo, intentan repetir mi acción y el cocinero-halcón los delata para que en la entrada los detenga la policía, los expongan ante los niños y obliguen a pagar, y yo allí, en Google Noticias: TRABAJADOR DE MILENIO SACA A ESCONDIDAS UNA FLAUTA DE UN BUFFET. El mesero interrumpió mi ensueño: “¿Va a ordenar otra cosita? Para que se la vayan preparando” (pensé que miraba mi flauta). “Esteee, ¿cómo es el chile mixto?” (mordí mi flauta), le pregunté. “Es un chile poblano con tocino, chorizo, cebolla y queso fundido” (el diálogo tornábase cada vez más alburero). “Ah, pos tráigame uno, por favor” (para no levantar sospechas).

Me trajeron dos tacos. Mordí el primero, era demasiado. Sin pensarlo dos veces, metí mi chile mixto dentro de la bolsa de Telemundo. Rápidamente pensé: “¡Pendejo! El mesero se va a dar cuenta de que te comiste demasiado rápido el taco faltante”. El cocinero me miró, sonriente; me eché medio taco dentro de boca, para que todos los meseros y cocineros informantes del mundo sepan que yo me como los tacos rápido, y no vayan a andar creyendo que me los guardo dentro de una bolsa de Telemundo para llevármelos a mi casa.

Afortunadamente logré salir de allí sin que me dijeran nada. A la mañana siguiente, al calentar el taco, descubrí que éste se había convertido en una pasta dura, corroborando mi sospecha de que los tacos que te sirven en los buffets tiene un ingrediente que los pone feos si no se consumen al instante.

Espero que si mis amigos de Telemundo leen esto, no se ofendan ni dejen de mandarme la revista, que además de contener una información interesante y precisa, las bolsitas que la contienen me son de gran utilidad.

< Anterior | Siguiente >