QrR

Anticoncepción en adolescentes

Sexodromo
(Sandoval)

EL SEXÓDROMO
Verónica Maza Bustamante

Esta semana tuve la oportunidad de asistir al Primer Encuentro de Embajadores por la Educación Sexual, en Cocoyoc, Morelos. Se trataron diversos temas por demás interesantes, pero el hilo conductor fue la anticoncepción en mujeres jóvenes, porque resulta que México ocupa el primer lugar en embarazos adolescentes entre los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con una tasa de natalidad en jóvenes entre 15 y 19 años de 64.2 por cada mil.

Corina Martínez, coordinadora de Políticas Públicas de Mexfam, señaló en su conferencia que el promedio de hijos nacidos vivos entre los grupos de edad de 12 a 19 años ha sido el más alto en las últimas dos décadas, siendo los estados con mayor incidencia en este sentido, Guerrero, Nuevo León, Chiapas, Coahuila, Durango, Tabasco y Sonora, según el Inegi.

En las ciudades es más sencillo obtener información al respecto, así como adquirir métodos anticonceptivos (incluso en el Distrito Federal la interrupción del embarazo antes de las 12 semanas es legal), pero en las zonas rurales esta situación es muy diferente. En general, hay tres factores que propician la maternidad a edad temprana y sin desearla: socioculturales, políticos y de desarrollo, y familiares.

La violencia sexual, los usos y costumbres, la falta de educación integral en sexualidad, la explotación sexual, las barreras para el acceso a métodos anticonceptivos, la ausencia de políticas de salud sexual integral, la falta de accesibilidad a servicios de salud amigables, el poco empoderamiento de los derechos de las y los adolescentes y jóvenes, la violencia intrafamiliar, la comunicación familiar deficiente, los recursos económicos limitados y l@s chav@s en situación de calle son algunos de los factores que han hecho que de 2003  a 2012 se pasara de un promedio diario de 17 nacimientos en madres menores de 15 años a 30 partos, y de las chicas menores de 19 años, de 105 nacimientos en 2003 a mil 252 en 2012.

Como pueden leer, la cantidad ha aumentado considerablemente. Los números hablan por sí solos, pero más allá del registro de población, el impacto en la vida de todas estas chavas es aún más tremendo. Tener un hijo a esas edades genera deserción escolar, discriminación social, posibilidades de desarrollo y laborales limitadas, pobreza y, agregaría yo, infelicidad en muchos casos.

¿Estamos los padres capacitados para atender a los hijos adolescentes en ese momento de cambios tan radicales, para apoyarlos en su toma de decisiones, para hablar con ellos de manera directa, informada, actual? Yo diría que, en general, no. 

Existe capacitación para padres en diversas instituciones mexicanas, como Amssac, Imesex y Mexfam, pero les hace falta mayor difusión. Por ejemplo, la sexóloga Paulina Millán dio un taller a los asistentes al encuentro en donde nos hizo regresar a nuestra adolescencia, a ese momento en que nos enamoramos por primera vez, sentimos deseo, tuvimos nuestro primer encuentro erótico. Juntos, rememoramos nuestros principales temores, dudas, aciertos o desgracias, en un emotivo ejercicio para comprender —o recordar— que los y las adolescentes son capaces de tomar decisiones, de entender razones y de adquirir sus propios valores (de nada sirve imponerles los propios), siendo inútil tratarlos como incapacitados.

De acuerdo con el Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, “toda persona tiene el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada, sobre el número y el  espaciamiento de sus hijos. Toda persona tiene derecho a la protección de la salud”. Eso aplica en los más jóvenes. Pero resulta que el 80.1 por ciento de mujeres en edad fértil, no usaron ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual.

El doctor Víctor Hugo Mundo Cuervo señaló en su intervención que la planificación familiar desde el inicio de la vida sexual activa ayuda a evitar riesgos para la salud relacionados con el embarazo, lo cual disminuye la mortalidad materna; reduce la tasa de embarazos no deseados, disminuyendo la necesidad de efectuar abortos en condiciones de riesgo; baja la mortalidad de los menores de un año; da poder de decisión y mejores posibilidades de educación a las jóvenes.

A los padres, sobre todo aquellos que han tenido una educación tradicional y conservadora, les resulta imposible hablar con sus retoños en plena ebullición hormonal sobre este tema, pero es necesario. No basta con dejarles un condón o un folleto en el buró; es importante hablar con ellos tanto del impacto de un embarazo no deseado (sean hombres o mujeres) como de la anticoncepción. También del placer, porque tener acceso a él es uno de los derechos sexuales de los y las adolescentes y jóvenes (es muy importante remitirse a ellos, como mencionaba dos columnas atrás, cuando hablé de la educación sexual integral).

La Organización Mundial de la Salud recomienda que, durante toda la existencia fértil de las personas que no anhelan reproducirse, se use la anticoncepción doble: un método hormonal, quirúrgico o de barrera junto con preservativo. Así se evitan tanto las gestaciones como el contagio de infecciones.   

De entre las diversas opciones anticonceptivas que hay en el mercado, Víctor Hugo Mundo Cuervo recomendó dos para las mujeres más jóvenes: Yasmín y Qlaira. Ambos tienen ventajas extras a su función de evitar la concepción, siendo también indicados para tratar padecimientos relacionados con el ciclo menstrual.

La primera píldora tiene como activos la drospirenona y el etinilestradiol. Es el único anticonceptivo indicado para el tratamiento de los síntomas asociados al Trastorno Disfórico  Premenstrual, la forma más severa del Síndrome Premenstrual, el cual es más común de lo que se cree. Porque si bien ya estamos acostumbrad@s a que antes de “nuestros días” las mujeres nos ponemos como energúmenas, se nos inflama el vientre, nos deprimimos un poco, nos sentimos fatigadas, son numerosas las que tienen estos síntomas más otros como ansiedad, nerviosismo, insomnio, cambios en el apetito, dolores de cabeza y abatimiento. Además, disminuye la aparición e intensidad de acné y ayuda a no retener líquidos, por lo que no sólo mantienen sino que, en muchos casos, disminuye ligeramente el peso corporal.

Qlaira contiene valerato de estradiol y dienogest.Es el primer anticonceptivo oral probado clínicamente para tratar el sangrado menstrual abundante en mujeres sin una patología orgánica, proporcionándoles un tratamiento no invasivo, de acción corta que preserva la salud reproductiva. Al minimizar el sangrado, las chicas se sienten más cómodas, no se ven obligadas a modificar sus hábitos o actividades cotidianas y tienen mucho menos cólicos.

Opciones existen. Información también. Es importante que los padres, como lo recordó Paulina Millán, se pongan en los zapatos de los hijos entre 12 y 19 años (edades que se contemplan como parte de la adolescencia), los escuchen, los aconsejen. Hablar de anticoncepción y ofrecerles la posibilidad de elegir un método anticonceptivo no hará que su vida sexual comience a menor edad ni que se vuelvan “promiscu@s” o le den poco valor al despertar erótico. Por el contrario: generará hombres y mujeres capaces de decidir, de buscar una buena salud sexual, de ser responsables de su cuerpo, de sus deseos y que reconozcan sus derechos sexuales.

Sé que es un tema espinoso, pero los invito a reflexionar sobre él. La próxima semana hablaremos más al respecto.

 @draverotika

Facebook: La Doctora Verótika

elsexodromo@hotmail.com

< Anterior | Siguiente >