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Alberoni, el erotismo y el amor

Pino navideño

Francesco Alberoni es profesor de sociología de la Università San Pio V de Roma y columnista del periódico Corriere della Sera, aunque es más conocido a escala mundial por sus estudios en el campo de la sociología de movimientos y de individuos, en especial sobre la naturaleza del amor y las relaciones entre los individuos y los grupos.

En 1979 publicó su trabajo de mayor éxito a escala mundial, que sentó las bases para otros de sus libros: Enamoramiento y amor, en el que sostiene que la experiencia de enamorarse es, en esencia, la condición naciente de un movimiento colectivo compuesto por dos personas.

En la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara visité diversos stands para ubicar sus mejores libros sobre sexualidad (recuerden que este término engloba muchísimos aspectos, entre ellos los vínculos afectivos y el erotismo). En el de Gedisa Editorial me topé con una colección que ya conocía: la Biblioteca Alberoni. Ahí me quedé un buen rato, viendo casi todos los ejemplares que la integran.

Semanas antes de ir a la FIL, un querido amigo me regaló Sexo y amor. Semanas después, Luis López Rosales, responsable de medios en Gedisa, me facilitó El erotismo. Me interesaba escribir sobre estos dos volúmenes en particular porque el segundo, escrito en 1986, sienta las bases del primero, que es el más nuevo en la colección; data de 2005.

En el prólogo de El erotismo, el italiano afirma que su objetivo no es hablar sobre las numerosas formas de la conducta erótica presentes en la sociedad, sino “dar un instrumento de introspección y conocimiento de sí mismo. Su estructura literaria no ha sido concebida para conducir al lector al conocimiento de lo externo, sino de lo interno”, llevándonos así por las diferencias entre hombres y mujeres, las incomprensiones, las malas interpretaciones pero también las convergencias, tratando de profundizar en el espíritu humano.

Decía, hace 28 años, cuando lo escribió, que “la vida sexual, emotiva, amorosa y erótica de las mujeres y de los hombres de los próximos años será distinta, pero no totalmente diferente con respecto a la actual”. Y leyéndolo, descubrimos que es verdad: hay estímulos, situaciones, acciones, deseos que funcionan mejor en las mujeres que en los hombres y viceversa. Hay formas de reaccionar, de actuar, que siguen siendo exactamente las mismas en la sociedad contemporánea.

El erotismo de Alberoni es justo lo que él promete: un viaje al interior de cada uno y del género opuesto que se puede leer tal cual está escrito o adaptar lo escrito a los tiempos que corren, con más mujeres que trabajan, que retrasan la maternidad, que no quieren casarse, con internet, redes sociales, aplicaciones y demás. Es un ejercicio interesante en el que nos acompañan, cortesía de Francesco, otros estudiosos de estos temas como Bataille, Havelock Ellis, Bruckner y Finkielkraut, Fourier, más escritores de ficción que han abordado el tema como Roth, Huxley, Colette, Highsmith, Navokov, DH Lawrence, Anaïs Nin, Pauline Réage, Kundera…

En Sexo y amor retoma el asunto del placer, el deseo, el gozo, pero los une con el del lazo afectivo. “A menudo, sexualidad y amor se nos presentan fundidos, pero suelen ser dos estados de ánimo que suelen entrar en conflicto, reconciliarse y oponerse de nuevo a lo largo de nuestras vidas”, indica. Por ello, el primer capítulo lo dedica a “La complejidad del erotismo”.

Si se ha hecho la lectura del ejemplar de 1985, se tendrán las bases que conforman el pensamiento de Alberoni en este sentido, situación que llevará al lector a disfrutar y entender mejor este paseo por el lado impersonal del sexo (drogas, prostitución, pornografía), de nuevo las diferencias entre hombres y mujeres, los deseos, lo que alimenta la sexualidad personal, la pasión, el enamoramiento, las experiencias amorosas, las relaciones duraderas, las que terminan.

En este caso, el sociólogo no sólo recurre a conceptos de otros eruditos; también integra entrevistas, confidencias, cartas que ha recogido en la consulta, coloquios, reuniones.

Leer a Francesco Alberoni es una experiencia que les recomiendo. Puede ser que no estén de acuerdo con todo lo que dice o que, como en mi caso, alimenten sus ideas con otras lecturas ya hechas o descalifiquen algunas más que se contraponen a sus propias exploraciones (internas y externas) del ser, pero es un hecho que son invitaciones para reflexionar sobre estas dos áreas tan importantes de la existencia: el amor y el erotismo.  

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EL BUZÓN DE VERÓTIKA

A mi esposo le diagnosticaron hace dos semanas diabetes tipo 2. Llegamos a esta conclusión después de que llevaba un año padeciendo disfunción eréctil (tiene 55 años). También le encontraron bajos niveles de testosterona y le recetaron, además de los medicamentos para la diabetes (que podrá dejarlos si sigue una dieta y hace ejercicio), inyecciones de testosterona y Viagra. Mi pregunta es: ¿son compatibles estos últimos?

Jazmín

Querida amiga, es común que los hombres mayores de 45 años presenten una caída de sus niveles de testosterona, hormona que mantiene en buen estado la función sexual, la masa ósea y muscular, el nivel de glóbulos rojos y otras cuestiones. Cuando sus niveles son bajos, puede disminuir la función cognitiva y presentarse problemas de salud en general y en particular la sexual.

A mediados de este año se llevó a cabo el Segundo Congreso de Sexología y Educación Sexual de la Federación Sexológica Argentina y durante las conferencias, el doctor Raúl Alberto Belén (sexólogo, urólogo y andrólogo de la Universidad Nacional de Córdoba) señaló que recientemente los bajos niveles de testosterona se han asociado con el síndrome metabólico y, precisamente, la diabetes tipo II, ambas condiciones asociadas con la enfermedad cardiovascular.

“El envejecimiento, niveles bajos de testosterona, la disfunción eréctil y las enfermedades cardiovasculares están  relacionadas entre sí. La terapia con testosterona se debe considerar en los hombres hipogonadales que cumplan con criterios rigurosos para el diagnóstico de deficiencia de andrógenos”, señala Belén.

Estudios han demostrado que el tratamiento de sustitución de la testosterona tiene efectos beneficiosos sobre factores de riesgo de la diabetes, como la obesidad central, la sensibilidad a la insulina, el control de la glucosa y los perfiles de lípidos en sangre.

La combinación de testosterona y Viagra puede ser más efectiva que el consumo único de la píldora azul para atender la disfunción eréctil, aunque sólo bajo ciertas circunstancias clínicas. El endocrinólogo es quien debe decidir si es el caso, como en el de tu marido.

Te recuerdo que estos tres padecimientos (diabetes 2, déficit de testosterona y disfunción eréctil) son de “causa y efecto”. Es decir, los problemas de erección están ligados a los dos primeros. Si con los fármacos, la dieta y el ejercicio los niveles de glucosa y de testosterona regresan a un nivel normal, entonces probablemente las erecciones de tu esposo mejorarán, así que podrá dejar (o espaciar) el consumo de Viagra.

Es muy importante que le den seguimiento a su problemática médica y se realice los estudios pertinentes cuando el doctor indique, intentando que consuma menos fármacos. Así que a cuidarse, comer bien, ejercitarse y disfrutar de esa libido que seguramente volverá a él. Un abrazo.

Verónica Maza Bustamante

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@draverotika

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