¡Ay dolor, ya me volviste a dar!

Para José Antonio, el dolor de garganta es quizá uno de sus peores dolores. Desde los nueve años, le extirparon las anginas y cada vez que se enferma de la garganta, debe recurrir a antiinflamatorios y analgésicos para no caer en cama. Para algunos, este tipo de afección no sería incapacitante, pero cada quien tiene una percepción diferente del dolor.

Y es que, como explica la doctora Alicia Kassian Rank, de la Clínica del Dolor del Hospital General de México, hay diferentes tipos de dolor. Principalmente se divide en nociceptivo –dolor osteomuscular y visceral- y neuropático –originado en el daño de los nervios-. Aunque hay otras divisiones: dolor agudo (cuando te cortas o te das un golpe) y crónico (que dura más de tres meses); dolor oncológico (debido a cáncer) o no oncológico.

"Definitivamente estamos más familiarizados con el dolor nociceptivo u osteomuscular –de músculos y huesos- y visceral, que es mucho más fácil de manejar con analgésicos como el naproxeno. Además, lo detectamos rápidamente", explica la doctora Kassian. El naproxeno sódico es un antiinflamatorio no esteroide, muy efectivo para aliviar el dolor, la inflamación, la fiebre y la rigidez. Funciona al reducir las hormonas que causan inflamación y controla dolores moderados o severos incluidos los de cabeza, garganta o musculares. Alli-viax es un antiinflamatorio no esteroide que contiene naproxeno sódico.

Y es que estos dolores pueden ser un literal dolor de cabeza para el 57 por ciento de la población de México, según una encuesta realizada en 2012 por la compañía GFK. Prácticamente seis de cada diez personas en nuestro país sufre de dolor de cabeza o migraña de forma frecuente, lo que coloca a nuestro país en el primer lugar. Tan sólo en Guadalajara, la encuesta encontró que siete de cada diez personas sufren este dolor. Otros dolores, como el cólico menstrual o el dolor por haber realizado mucho ejercicio o algún esfuerzo físico, son avisos de una inflamación en el organismo y se pueden controlar de forma muy efectiva con naproxeno.

El peor dolor del mundo

Entre los peores dolores que puede sentir una persona está el dolor postquirúrgico (después de una cirugía mayor); el dolor isquémico, causado por la falta de circulación sanguínea en un miembro u órgano y la neuralgia trigeminal (dolor de la cara causado por neuropatía), opina la doctora Kassian. Aunque esto también depende de un complejo fenómeno conocido como "umbral de dolor".

El umbral del dolor depende de muchas condicionantes: la edad, las experiencias con el dolor, factores genéticos, el sexo e incluso culturales: en el México rural, es común que las mujeres aprendan a "aguantar" el dolor de parto y por eso, las mujeres en general toleran mejor el dolor que los hombres.

¿Pero hay una escala para medir el dolor? La especialista es contundente: "Las escalas para medir el dolor son absolutamente subjetivas porque no hay una forma de medir esa experiencia en cada persona y generalizar".

Los especialistas manejan diferentes parámetros: la escala verbal numérica, que va del 0 como "no hay dolor" al 10, "el mayor dolor posible". Para los niños, se usa mucho una escala con frutas: una uva es "poco dolor" y una sandía es un "dolor muy grande". La Dra. Kassian aclara: "El especialista tiene que creer plenamente en que el paciente sufre dolor y que dependiendo de su umbral, así lo siente".

Dolores que se entrelazan

A veces el dolor emocional, que se conoce como "sufrimiento", puede coincidir con el dolor físico y tener un nexo: si un paciente está sometido a estrés agudo y constante, puede pasar por dolores causados por colitis (inflamación del colon), por ejemplo. "En estos casos, no sólo hay que tratar el dolor, sino buscar el remedio al sufrimiento con un buen manejo psicoterapéutico del estrés o el aprendizaje de estrategias de relajación", complementa la especialista.

Si no se maneja el sufrimiento y se acentúa con el dolor, se establece un círculo vicioso que puede provocar depresión y ansiedad. La Dra. Kassian concluye: "Por eso, ningún dolor es pequeño. Hay que atenderlos inmediatamente con un especialista. La vida no debe vivirse ni con dolor ni con sufrimiento".

Un dolor muy común

Todos hemos sentido -cuando nos acatarramos, pasamos por una gripe o infección de garganta- el dolor, ardor o irritación de la faringe. Es lo que llamamos "dolor de garganta" y las causas son muchas.

Entre sus principales están las infecciones y alergias. Los virus -como los que provocan resfriados- y las bacterias –que originan infecciones de la garganta por estreptococos-, provocan dolor de garganta. La alergia a la caspa de las mascotas, al polen y al moho, son otro motivo para padecer esta molestia.

La amigdalitis, inflamación de las anginas por una infección, es la enfermedad más común en temporada de frío, que causa el atormentador "dolor de garganta".

"El dolor de garganta provocado por una infección viral, no requiere antibióticos porque remite sola en unos días; solo se recomienda tomar algún analgésico antiinflamatorio", explica el Dr. Silvio Jurado, otorrinolaringólogo.

Para aliviar esa pequeña gran molestia, haga lo siguiente:

• Tome analgésicos antiinflamatorios contra el dolor.

• Haga gárgaras con agua salada tibia (1 cucharadita de sal por 1 taza de agua).

• Chupe pastillas para la garganta o caramelos macizos.

• Use un humidificador en su dormitorio o en otras habitaciones en las que pase mucho tiempo.

• Beba abundantes líquidos. Esto ayuda a mantener la garganta lubricada y a prevenir la deshidratación.

Y por supuesto, si hay fiebre u otros síntomas, es indispensable acudir con un médico para que haga un diagnóstico adecuado. El dolor de garganta puede ser síntoma de una enfermedad más grave que el resfriado.



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