Un itinerario del pensamiento moderno: La experiencia judía

La filósofa húngara Ágnes Heller dio una conferencia magistral en la FIL.
La filósofa húngara Ágnes Heller dio una conferencia magistral en la FIL. (Jimena Muñoz )

(Teresa Jasso) “Todas las lecturas de Marx son diferentes, en cualquier momento que yo me pongo a leer a Marx leo algo diferente, esta es mi lectura actual”, dijo la filósofa húngara Ágnes Heller durante su conferencia magistral Un itinerario del pensamiento moderno: La experiencia judía, en el marco del Encuentro Internacional de Ciencias Sociales de la FIL.

 Alguna vez  -inicia el relato del presentador-, hablando durante una entrevista sobre su experiencia del Holocausto, Heller dijo que le es necesario responder dos preguntas fundamentales; la primera trata sobre el hecho del holocausto: ¿Cómo fue posible que pasara esto… cómo puedo entenderlo?,  la segunda se refiere a la forma de vivir en un régimen totalitario: ¿Cómo puede pasar esto… cómo puede la gente hacer cosas como estas?

La cita estaba pactada en punto de las 18:00, las sillas del auditorio se llenaron, después algunos recargados en la pared de los pasillos laterales, luego otros sentados sobre el piso alfombrado y hasta que el responsable de recibir en la puerta se transformó en el encargado de evitar el paso ya que “no cabe nadie más”, respondía ante la insistencia de algunos que, al menos, pedían la oportunidad de tomarle una foto a la filosofa, escritora y ensayista.

Su proyecto de investigación se divide en tres enfoques: La primera es el de la ética general, la segunda es el enfoque de la filosofía moral y la tercera teoría de la conducta. Todo este proyecto que sólo trata de responder la siguiente pregunta: Las personas buenas existen, ¿cómo son posible?

Durante su conferencia sobre los intelectuales judíos, Heller se concentró en Carlos Marx, “uno de los judíos más conocido y quizá también sea el mejor filósofo alemán de todos (…) Carlos Marx como filósofo alemán judío”.

Dijo que este tema no se debe a su identidad personal sino del auto entendimiento de esta persona “Carlos Marx no se identifico nunca como un alemán, como un judío y ni siquiera como un marxista, nosotros sabemos muy bien cómo respondió cuando le preguntó alguien si él era marxista y él dijo Yo no soy marxista, soy Carlos Marx”.

Él se identificó a sí mismo como un hombre moderno e idéntico sólo a sí mismo, dijo la escritora, ni judío, ni cristiano, solamente él.

Para Hellen, al hablar de Marx se puede encontrar un significado empírico –como científico- y uno trascendental  -como filósofo-, pero es sólo en el primero que se le puede comprender.


< Anterior | Siguiente >