El fomento a lectura está fuera de la Expo

El autor Javier Mosquera, visitó una preparatoria en el municipio de Jamay.
El autor Javier Mosquera, visitó una preparatoria en el municipio de Jamay. (Jimena Muñoz )

(Erika Orendain)

El programa Ecos de la FIL se lleva a cabo desde 2002, y celebra el espíritu mismo de la lectura: acercar el mundo a quienes abren un libro, cuestionarlos, servir de espejo ante sí y brindar la oportunidad de cambiar toda su historia personal.

Sobre el programa, Ana Márquez Cervantes, Auxiliar de Contenidos de la Feria Internacional del Libro, informó que es un esfuerzo dirigido a los alumnos de preparatoria del Sistema de Educación Media Superior de la Universidad de Guadalajara que no tienen oportunidad de asistir a la feria debido a falta de recursos, interés o tiempo, y que se pierden de ver a los autores directamente.

Benito Taibo, quien a decir de las organizadoras de esta serie de eventos es uno de los favoritos que acude año con año a diversas preparatorias, comentó sobre este tema: "La relevancia de Ecos es crear lectores, que es crear ciudadanía, crear conciencia crítica, crear universo, leer es resistir. En el libro está lo mejor de nosotros mismos, está el escudo contra las flechas de la imbecilidad y la banalidad que oscurecen el cielo. Estamos nosotros en nuestro pulso, en nuestro latido, en nuestra respiración".

María Elizabeth Hernández Sánchez, Jefa de la Unidad de Vinculación de la Coordinación de Extensión y Difusión del Sistema de Educación Media Superior, explicó sobre los alcances del programa que año con año miles de jóvenes son atendidos por los autores visitantes.

“En general son bastantes los beneficiarios del programa Ecos de la FIL, sobre todo de las preparatorias regionales, las que no corresponden a la zona metropolitana de Guadalajara. El impacto que se tiene es que es para ellos grandioso conocer a un escritor que vaya a su escuela y que sea alguien que leyeron. Dentro del programa Fomento a la lectura, los promotores de lectura los acercan a los escritores que van a ir, es decir, llega el escritor y ya lo conocen los muchachos, cuando lo ven en persona para ellos es estupendo conocer al ser humano que hizo estas historias. Son 92 escritores y aproximadamente 96 sesiones programadas para este 2013; desde el 2002 comenzó este programa y continúa a la fecha”, indicó Hernández.

 

Incluso quienes han sido parte por primera vez de este programa, como el escritor Alberto C. Olivar, de Venezuela, opinan que el potencial de este acto es único: “Si en mi época de estudiante me hubieran llevado al salón un escritor, sin duda no lo hubiera olvidado, quizá esos jóvenes nunca lean un libro escrito por mí, pero jamás olvidarán que alguien que viene de Venezuela los visitó y habló con ellos. Son estímulos que quedan para toda la vida, incluso para mí. Es una experiencia muy positiva y la feria tiene que darle boom a este proyecto”.

 


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