Montt se presenta En dosis diarias

Alberto Montt en la presentación de En Dosis diarias.
Alberto Montt en la presentación de En Dosis diarias. (Alejandra Pantoja)

(María Teresa Jasso) “Voy viviendo el día a día y voy viendo qué sale… espero no repetirme, espero encontrar una sorpresa cotidianamente, y aunque no tengo una fórmula y simplemente voy haciendo lo que me sale, a medida que uno va cambiando no se repite. Espero no quedarme estático, ese es el plan”, dijo el dibujante Alberto Montt durante la presentación de su libro En dosis diarias como parte de los invitados especiales a la FIL 2013.

Alberto José Montt Moscoso es originario de Quito, Ecuador; estudió diseño gráfico y es un artista plástico reconocido por su blog de viñetas Dosis diarias donde pública desde el año 2006.

Su historia en el dibujo comienza con la siempre niña Mafalda, de Quino, a quien conoció gracias a sus padres, quienes le regalaron los libros sin saber, dice, que estaban creando las dosis diarias del futuro.7

Autodefinido como “un tipo cualquiera, que le gusta y utiliza el dibujo para tomarle fotografías a su cerebro de vez en cuando, pero que tiene exactamente los mismos problemas que todo mundo… soy uno más de la calle”, Montt se inspira con todo, “desde la comida hasta lo que odio, desde la música, el arte…todo tipo de creación humana me vuelve loco y me moviliza”.

En su blog www.dosisdiarias.com , al igual que en su libro Dosis diarias núm. 1, no quiere trasmitir nada en particular, aclara, simplemente es la recopilación de viñetas que estructura periódicamente sin ningún criterio específico, ni de cronología ni de temática, pero que le sirven un poco para mostrar lo que le choca, lo que ama, lo que vive.

“Es gracioso ver cómo esto del internet se convierte en un virus—dice al referirse al Facebook, Twitter y su blog—que me ha pasado que hay mucha gente que no sabe que yo lo hago y me manda viñetas mías y me dicen: oye, te va a gustar esto… eso es muy gracioso”.

Respecto a su estilo, dijo, es un estilo como esforzado “en el sentido de que no soy un gran dibujante, ni muy experto, entonces lo que tengo que tratar es de solventar las pequeñas incapacidades con gracia o soltura pero es difícil definir el estilo, uno está adentro y es muy complicado etiquetarte.

De los trazos, que en su mayoría son redondeados y con juegos de líneas rectas que enmarcan figuras humanas o de animales, explicó que en realidad no los elige, sólo van saliendo “es un conjunto de incapacidades, de la repetición de un estilo, pero no es una elección… se convierte más bien en una manera, una fórmula. Las historias en cuadros surgieron de una necesidad de montar ideas nomás”.

Montt cuenta que desde que hizo su primera viñeta, a los 18 años, y desde que salió su primer libro en Chile, hace seis o siete años, él ya quería venir a México, pero hasta ahora lo pudo realizar.

“Por ahora, por el momento, estoy tranquilo, contento,  trabajado en una novela gráfica de historias personales de cerca de 150 páginas con anécdotas puntuales contadas a través de 15 capítulos; anécdotas de mi vida que me marcaron de una u otra forma y que espero que salga a mediados del próximo año”, adelantó.


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