CONFESIONES DE UNA DAMA MALPORTADA

Para Yannick, esperando que nunca deje de aparecer en mis sueños.

PIDO DE ENTRADA UNA DISCULPA A TODOS LOS SEGUIDORES DE ESTE ESPACIO POR MI AUSENCIA; MAS ADELANTE PROCEDO A EXPLICAR EL MOTIVO DE LA MISMA CON LA PROMESA DE QUE ESTE RINCON DE CONFESIONES VOLVERA A CIRCULAR CON LA NORMALIDAD DE SIEMPRE.

“Pues me casé por bruta, si no ¿por qué habría de ser?”, le comenté hace tiempo a una señora joven que me miraba con los ojos muy abiertos, casi con miedo, como si esta servidora tuviera en vez de tripas, un panal de virus H1N1.

Los consejos de mis amigos...

(Y las respuestas que no me animé a darles)

Podré o no estar de acuerdo con ellos; podré o no aplicarlos, pero igual se los agradezco.

Cómo sobrevivir a una ruptura amorosa

¿Quién no ha pasado por esto? ¡Albricias! Después de tantos años haciéndonos la misma pregunta, por fin tengo un manual para saber cómo se sobrevive a esa sensación que es como tener un nido hirviente de abejas en el centro del pecho.

La mentira nuestra de cada día

TACONES CERCANOS

POR VIOLETTA VERDU

LA MENTIRA NUESTRA DE CADA DIA

¿Qué dirían de mi, si supieran…

• Que alguna vez de mi vida fui tan insegura que dejé de ir a la escuela porque mi cabello era un desastre?
• Que llegué a ser tan autodestructiva que me rodeaba de gente que me hacía daño y que ingería alcohol por mil razones ajenas al placer de disfrutar una copa?
• Qué pasé una temporada tratando de comprarme la historia del matrimonio feliz, jugando a engañar a todos y yéndome a la cama noche a noche con un extraño al lado?

Esa traidora llamada imaginación

Peco de tener mucha imaginación, lo cual para ciertos fines es muy práctico (como el hecho de tener una columna semanal y balconear a todo mundo, pero gracias a que la mente me permite disfrazar personajes y situaciones, no estoy expuesta a que más de uno me agarre a periodicazos); no obstante, he aprendido que en el día a día, andar pajareando con la mente no deja los mejores resultados.

El camino de regreso

Aquella mañana estaba en una junta cuando sonó mi celular. “¡Mag, estoy ocupadísima, habla luego!”, grité en voz baja –¿a poco nunca lo han hecho?– y colgué. Al cabo de una hora, revisé el mensaje de texto de mi amiga, con código rojo: “Houston, we have a problem!”. Más tarde, recibí otro, esta vez de Abril: “Quién sabe que trae Magdalena, pero urge. Donde siempre a las 9. Habrá tequila”. ¡Uta!, tequila en martes...

¿Sexo en la primera cita?

Pues verán… no es que nunca en mi vida lo haya hecho, pero todo depende de las circunstancias. Pienso en esto porque todavía no me repongo del shock que me ocasionó el personaje con el que salí la primera vez (y última, obvio) y se mostró altamente ofendido cuando le dije que no iba a pasar la noche con él. Es que también: a fuerza ni los zapatos entran, ¿de dónde él decidió que por el sólo hecho de que yo tengo una columna en la que escribo de las relaciones entre solteros era mi obligación encamarme con él? No, no, chicos, no va por ahí la cosa.

¡Uf, qué día!

“Tauro: grandes sorpresas te esperarán este día y cada una será una lección”. Leí mi horóscopo con desgano y me pregunté si todo lo que dicen los horóscopos será cierto. Y claro, para mi maldita suerte, justo ese día, los astros se alinearon para confirmarme que en efecto, no mienten. ¡Pobre de esta tauro!

¡Uf, qué día!

“Tauro: grandes sorpresas te esperarán este día y cada una será una lección”. Leí mi horóscopo con desgano y me pregunté si todo lo que dicen los horóscopos será cierto. Y claro, para mi maldita suerte, justo ese día, los astros se alinearon para confirmarme que en efecto, no mienten. ¡Pobre de esta tauro!