El dolor

Dicen los que saben que no hay nada mejor que “entrarle al toro por los cuernos”, así que toca el turno al espinoso tema del dolor. Es imposible negar la existencia de éste en una lidia, y menos suponer que el toro jamás lo experimenta o experimentará (salvo, quizás, en las corridas incruentas).

La oreja de Van Gogh

Dicen que hay amores que matan y admiraciones que mutilan, y en la provincia francesa de Arles, en el abril de 1888, su fiesta brava cautivaba el corazón y los pinceles de Vincent van Gogh, quien en un lienzo de 73 x 92 centímetros pintaría su plaza de toros, apenas en diciembre de ese mismo año.

Los toros de Bukowski

Con arrabalescos escenarios transcritos de sus realidades, Charles Bukowski se dedicó a exorcizar sus demonios, dándoles el carácter de sórdidas divinidades cuya mayor belleza y cualidades radicaban en la propia decadencia.

Sin Manolete

Si la bruja de Blair existiera ¿cuál sería su maldición fílmica?

Seguramente, que aquella cinta que intentara seguir los pasos mercantiles The Blair Witch Project antes de su estreno, creando toda una atmósfera de expectativa taquillera, fuera condenada a permanecer en la oscuridad, enlatada.

¿Discriminación?

Ahora que vivimos en el mundo de lo políticamente correcto, en el que llamar negros a los negros, gordos a los gordos o discapacitados a los discapacitados es sinónimo de racismo o discriminación, por llegar a los extremos, qué tal el panorama con las cuestiones de género, cuando se aduce que una mujer no es lo suficientemente diestra para desempeñar un trabajo.