Música mexicana para descargar

1. A unos días de despedirse de su blog, Momus (Nick Currie) recomendó My City vs. Your City y comentó las tendencias que este servicio gratuito le permitió observar. Entre ellas, que los mexicanos prefieren la música extranjera a la mexicana. My City vs. Your City se alimenta con datos de lastfm para encontrar los grupos más escuchados en una ciudad y compararlos con los favoritos de otras ciudades.

Walter Schmidt en vivo

A la una de la mañana del 30 de enero Walter Schmidt subió al escenario de Garage, en el Barrio Antiguo de Monterrey. Como Carlos Robledo se había caído del cartel unas semanas antes, fue Ángel Sánchez quien presentó cada tema y acompañó con bajo y secuencias de laptop los sonidos que Schmidt sacaba al teclado.

The Knife: Tomorrow, in a Year

Cuatro años después de Silent Shout, su tercer LP que los puso en la mira de todo el mundo, el grupo sueco The Knife presenta un nuevo disco en el que se inician en un género que es cercano a sus presentaciones dramáticas y estilizadas, pero con el que no estaban familiarizados: la ópera.

Girl Talk en Monterrey

Divertida la presentación de Girl Talk el sábado pasado. Divertida como sus trabajos "Night Ripper" y "Feed the Animals", pero tampoco pasó mucho más de lo que hay en esos discos. Si te los pones seguidos en una fiesta casera con buena provisión etílica, hasta podría ponerse mejor.

In Sea, un disco de Aarktica

1. Los discos de Aarktica, junto a los de Stars of the Lid y Eluvium, son de lo que más me gusta en la música ambient de esta década. Prefería sus primeros álbumes, porque del más reciente me entusiasmaban ciertos tracks, no el disco completo, impersonal y distante incluso para un proyecto cuyo nombre evoca páramos helados. Por eso me alegra escuchar ahora In Sea, el LP que Aarktica estrenó este otoño, de los más equilibrados de su carrera y el que mejor destila la experiencia acumulada.

Piano Magic (con Brendan Perry) - "Ovations"

Estos días he estado escuchando nuevas canciones con la voz de Brendan Perry. No se trata de un trabajo como solista, menos de un regreso de Dead Can Dance. Son parte de Ovations, el nuevo disco de Piano Magic.

Una de las gracias de Piano Magic ha sido su capacidad para adoptar diferentes estilos. Esto fue más evidente en Disaffected (2005), lo tocabas y si la gente alrededor no lo conocía, podía pensar que se trataba de varios grupos. Uno que hacía synthpop, uno de rock, uno más siniestro y otro de folk.

Vidas ejemplares: ¿cuánto por la bruja?

El primero de junio avisé en twitter que había visto, aquí en Monterrey, un esqueleto en una venta de garage. El negocio prosperó y ahora es un bazar en toda regla, con muebles antiguos y trebejos curiosos. Hace una hora pasé por ahí a bordo de un ruta 17. El chofer detuvo el camión a media calle y le gritó al dueño del sitio "¿Cuánto por la bruja?". El dueño, que es la versión Colonia Independencia de Kevin Smith, salió para informarle que la botarga de bruja que exhiben a la entrada de la tienda cuesta $2500, y que además tenía una de Frankenstein al mismo precio.

Dos niños, muchos niños

1. El año pasado comentábamos aquí las diferentes reacciones de una sociedad cuando se le pide actuar en conjunto. Decíamos que cuando percibe una amenaza dispersa y sin responsables definidos, la respuesta tiende a ser dispersa. Cuando se responsabiliza directamente a un individuo o un grupo de individuos, la sociedad tiende a cerrar filas para enfrentarlos, así sea en el nivel de la simple adhesión moral.

Alisita, la niña de los Rosenbaum

A propósito de dos nuevas biografías, Jonathan Chait publicó en The New Republic un perfil de Ayn Rand ("Wealthcare", 14 de septiembre de 2009) y la influencia de sus ideas en la derecha estadounidense, particularmente en teoría económica. La nota es extensa y clara, pero lo que más me llamó la atención fue esta anécdota de la infancia de Alisa Rosenbaum, luego conocida como Ayn Rand. La traducción es mía:

Esperando el Kindle barato

Cuando comenzó a hablarse del Kindle la tentación era apodarlo el iPod para libros electrónicos. Con todo y lo bien que se vendió, tenía varios problemas para convertirse en eso: su precio (comenzó en 400 dólares) y que era un producto de Amazon (en todo el mundo hay distribuidores y servicios directos de Mac, Amazon no es ese tipo de empresa).