Juan Alberto VázquezEl GángsterFundador de MILENIO Semanal, desde entonces se desempeña como reportero de la sección de Mil Cosas Más, QRR y El Ángel Exterminador en el diario y también en el programa Política Zero de Milenio Televisión. Es socio del restaurante Black Horse de la colonia Condesa del Distrito Federal, sitio en el cual se desempeña como dj jueves y/o sábados bajo el seudónimo de Papagato, personaje que prefiere los géneros soul, funk, indie, latin y acid jazz.
Se venden tangas usadas
Un fetichismo masculino no por poco conocido, menos recurrente, es el de coleccionar tangas o bragas, que aumentan su valor si conservan efluvios de quien la portó. El fenómeno de la venta de prendas femeninas usadas que, como tal, surgió en Japón, se asentó con éxito en Europa y Estados Unidos, pero en México aun está en pañales
Obama: hasta ahí llegó
Perdonen que no me una al coro de optimistas que miran al presidente electo estadounidense como el superhéroe de occidente, aunque lo venden como un dechado de virtudes y sea “joven, guapo y muy bronceado” (Silvio Berlusconi, dixit). Y es que los retos son tan monstruosos que ni las supuestas habilidades y voluntad del chico maravilla, parecen suficientes
Acepto que fue impresionante.
Obama: hasta ahí llegó
Acepto que fue impresionante.
Como testigo virtual de la jornada electoral en los Estados Unidos recibí varias lecciones y una gran inyección de ánimo que por algunos minutos me hermanó con parte de ese espectro ambiguo conocido como mundo occidental, a pesar de que en México sufríamos una especie de coitus interruptus con el accidente donde murieron 14 personas entre ellas, el ex Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño y el ex asesor en temas de seguridad, José Luis Santiago Vasconcelos.
Obama: hasta ahí llegó
Perdonen que no me una al coro de optimistas que miran al presidente electo estadounidense como el superhéroe de occidente, lleno de virtudes, “joven, guapo y muy bronceado” (Silvio Berlusconi, dixit). Y es que los retos son tan monstruosos que ni las supuestas habilidades y voluntad del chico maravilla, parecen suficientes
Acepto que fue impresionante.
Cómo hacer una película porno
Ahora cualquiera pueda “cantar” como ha quedado demostrado en los reality shows que fabrican ídolos. Del mismo modo, los giros copernicanos y la lucha de clases nos han demostrado que la riqueza no viene en los genes y que tampoco se necesita tener un talento sobrenatural para preparar un platillo suculento.
Jame´s Adiction
En la jornada que despedía su gira por América, y aunque precedida de un “this song is a fucking cheese”, James interpretó “She´s a star”, que fue la gran ausente el día anterior en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. En su último concierto del año en el continente, ofrecieron el mismo repertorio que han venido reiterando, donde mezclan temas de su nuevo álbum Hey Ma, con los clásicos que les han dado fama y fortuna, más algunos temas oscuros para los fans muy exquisitos y conocedores, que los hay en cada ciudad.
100 cosas qué hacer antes de morir
100 cosas qué hacer antes de morir
Hace unos días falleció Dave Freeman, el coautor de la famosa guía de viajes 100 cosas para hacer antes de morir, que inspiró muchas listas similares, como la que a continuación desplegamos, que es la versión en la que no necesitas ser millonario para cumplirla
Juan Alberto Vázquez
1. Bailar Slam.
2. Masturbarse con un bistec.
3. Soportar que un amigo tuyo se ponga muy borracho y tener la paciencia de aguantar su desmadrito.
4. Montar un burro (pero no dejar que el burro te monte a ti).
Llamadas de Madrugada
Llamadas inesperadas
Me encuentro volando sobre pasajes oníricos donde ríos cristalinos coquetean con la vegetación. Diviso un poker de ninfas desnudas que se bañan en aguas tibias y me invitan a detenerme. Caigo de bruces sobre el agua con una erección monumental, y en el momento que siento los tibios cuerpos de las Lolitas a mi lado, el timbre del teléfono me devuelve a la realidad
Juan Alberto Vázquez
¿En qué estás pensando?
Tarde o temprano llega la pregunta. Conoces a una mujer. Tú le gustas y ella a ti. Creen que pueden lograr algo juntos y entonces comienza la, no por muy conocida, en ocasiones ardua labor por ceder o ganar territorio, como si fuera un juego de ajedrez. Ahí te va mi peón pero voy por tu reina, reina. Ellas irremediablemente utilizan su físico (o su flor) como moneda de cambio y tú tienes qué dejar de ser el patán que tanto te gusta para convertirte en un lobo domesticado —como dice una salsita—, que las vaya desnudando a ternuritas.
¿Por qué no te callas?
Conforme avanzan los años, es cada vez más difícil decir a las mujeres lo que pensamos de ellas. No importa que lo intentemos con una crítica reconstructiva facial, o que seamos víctimas de un incontrolable ataque de sinceridad.
