José Luis SolísFicciones para vencer el insomnio cotidianoLas minificciones del 84 al 85 aproximan estructuras dialogadas.
Aviso para lectores/colaboradores y una invitación
Estimados lectores y colaboradores,
En el presente mes concluiré el proyecto de “Ficciones para vencer el insomnio cotidiano”, se planteó desde un principio hacer 100 entregas de minicuentos y se logrará a fines de este mes.
97. Ególatra
97. Ególatra
Todas las obras de la galería eran retratos de su persona, él estaba fascinado durante la solemne inauguración.
A pesar de que la colección constaba de 84 obras entre pinturas, fotografías y bustos escultóricos, nadie -de entre los numerosos asistentes- le reconoció.
96. En Alcatraz…
96. En Alcatraz…
En la famosa isla, en la más recóndita celda, en el rincón favorito de la araña, se leía un graffiti:
Inmensa roca
humedad presente y ausente
soledad acompañada.
En un tiempo un celador creyó ver un código de escape en las crípticas oraciones, pasados unos años -cuando la prisión ya no estaba en funciones-, un historiador descubrió un haikú en la inscripción afectada por el paso del tiempo:
roca
humedad
soledad acompañada
94. Trilogía de espejos y despertares
94. Trilogía de espejos y despertares
I
La cucaracha fue castigada y al día siguiente despertó como burócrata.
II
Cuando el Dinosaurio despertó, el paleontólogo seguía ahí.
III
La bella durmiente soñaba que un príncipe la violaba; despertó, estaba sola en un bosque remoto, y un príncipe la besaba sin su permiso…
93. Tetralogía perversa
93. Tetralogía perversa
I. Homenaje póstumo
La platinada rubia de 23 años mandó cremar el envejecido cuerpo de su millonario marido, con las cenizas hará una pasta para crear una fálica figura que le ayude a recordar las noches lejanas en que fueron felices.
II. Hedonismo metafísico
Cuando alguien se masturba en el más allá, un mortal disfruta de un sueño húmedo terrenal.
III. Asesinato
92. Cyberdeja vu
92. Cyberdeja vu
Al ver la página electrónica empezó el trastorno. No sabía si su vida era vislumbrada en la red o la red vislumbraba su vida, o bien, si su existencia digital, pretendía revivir la aburrida existencia análoga a través de fugaces cyberdeja vus.
91. Taxidermista
91. Taxidermista
De pronto, al estar disecando un extraordinario ejemplar de venado cayó en una profundísima depresión. Esa noche soñó que recorría un inmenso museo de historia natural, y junto al diablo, caminaba frente a interminables cantidades de animales disecados, en una sala especial del museo le entregaban una medalla como el mejor taxidermista del mundo conocido.
89. Refinería
89. Refinería
Que fuera el capataz no tenía nada que ver, que ella era joven, bella y humilde tampoco. Lo más seguro es que el ambiente repleto de llamas y olor a azufre eran los culpables. Semidesnuda y a punto de ser penetrada por el jefe de su jefa en la bodega de los artículos de limpieza, recordó cuando de chica le dijeron de los castigos que existían en el infierno. Sintiendo la respiración nauseabunda del jefe de su jefa en el cuello se lo preguntó:
- ¿Qué le sucederá a la gente que peca en el infierno? ¿Será que cuando uno llega a pagar sus pecados… ya no peca?
