Ciencia hasta por las orejas

Después de varias jornadas maratónicas, llegamos a la mitad de la Sexta Conferencia Mundial de Periodismo Científico, en el corazón de Londres, y el saldo parcial es muy positivo, aunque como suele ocurrir las bondades llegan por otras partes.

Conferencia de periodistas

Dice un refrán que aves del mismo plumaje vuelan juntas, pero la fauna de los periodistas científicos, al menos la que conozco, tiende a estar formada más por individualistas que por gente de equipo (con excepción de algunos grupos, como el de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, en la UNAM). Pero fuera de esos contados núcleos, los demás operamos, malamente, desde atalayas personales.

Catastrofismo en la ciencia

Acaban de publicarse más resultados educativos y otra vez andamos como placa de tráiler, hasta atrás y llenos de lodo. Tenemos profesores ignorantes, ineptos y flojos que sin embargo son mimados hasta la ignominia, dice el más reciente sopetón firmado por la OCDE.

Después del margallate en que se ha convertido una teorizada y elogiada pero inexistente e inútil alianza por la educación, está claro que seguimos en el hoyo. Requiescat in pace: nunca pudo librarse de la peste de un sindicalismo cavernario y cínico.

La violencia, ¿desde el gen?

Siempre es de lo más delicado mezclar en una misma historia genes y conducta. Porque se puede colar la idea de que haya un determinismo genético, de que haya una condena biológica a ciertas actitudes o comportamientos, cuando sabemos bien que somos, como quería Ortega y Gasset, herencia y circunstancia. Somos hijos de nuestra herencia genética y también de nuestra formación.

Controversia inventada

En su edición de ayer, la carta noticiosa de la Sociedad Escéptica (www.skeptic.com) ofrece un poderoso escrito de la doctora Harriet Hall, a propósito de la supuesta controversia sobre la conexión entre vacunas y autismo.

El dictamen de la autora es simple. No hay tal controversia. “La comunidad científica llegó a un consenso claro de que las vacunas no causan autismo”. Punto.

Los frutos de Acapulco

El viernes pasado, más de 180 personas nos pasamos todo el día encerrados en un hotelazo de Acapulco con una misión nada fácil: tratar de encontrar mejores modos de decirle al pueblo de México que la ciencia, la investigación, la innovación que se hacen en el país nos convienen a todos, y que es importante por ello apoyar con todas las fuerzas el afán de nuestros científicos.

Convocaron el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, al mando de Juan Pedro Laclette, y la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica, que dirige Estrella Burgos.

Protochanga del Mediaceno

El dibujo de Goya dice que los sueños de la razón engendran monstruos. En una remota paráfrasis que espero se me perdone en atención a mi lamentable estado neuronal, yo digo que acabamos de presenciar una de las peculiaridades que engendra la nueva ensalada multimedia en que se está convirtiendo el universo de la información.

Claro que hablo de Ida, el ejemplar de Darwinius masillae que después de un periplo misterioso destinado a estimular la multiplicación de los dólares, fue presentado al mundo en un acto circense en el Museo Estadunidense de Historia Natural.

El genoma del mexicano

Pues salieron al fin los datos de la primera fase del Proyecto de Diversidad Genómica de Mexicanos y si bien algunos resultaron ser confirmación de lo obvio, todos fueron interesantes y nos ayudarán a poner en evidencia muchísimas cosas.

Mexicanos sin complejos

A lo mejor me pueden llamar mexinaco, pero el caso es que siempre me da muchísimo gusto darme cuenta de la presencia de científicos mexicanos en ámbitos internacionales, en particular cuando hablamos de investigación de altos vuelos, y en esta ocasión tenemos al mismo tiempo a dos equipos participando en estudios de primer nivel.

Influenza

Es importante aclarar algunos puntos. La epidemia con visos de pandemia por la que estamos pasando es una epidemia de influenza. No es “influenza porcina”, porque ésa sólo les da a los marranos.

Uno de los misterios acerca del agente detrás de esta epidemia poco a poco tiende a esclarecerse. Es un virus de la familia A/H1N1, pero se trata de un mutante, un híbrido formado a partir de una recomposición múltiple en esos “calderos” llamados puercos.