Sin respuestas a un año de la muerte de Valeria Tachiquín

Padre de la víctima pide justicia y castigo al oficial de la Patrulla Fronteriza que detonó un arma en nueve ocasiones hacia su hija
Archivo Milenio
(Alexandra Mendoza)

San Diego

Un año ha pasado de la muerte de Valeria Tachiquín Alvarado, residente de Chula Vista que fuera baleada por un agente de la Patrulla Fronteriza cuando éste realizaba un operativo encubierto.

El oficial involucrado fue identificado como Justin Tackett, quién ya tenía antecedentes de mala conducta en otras corporaciones policiacas.

Familiares la víctima, ya han presentado una demanda ante la Corte Federal, pidiendo reparación de daños, al considerar una “negligencia”, el hecho de que Patrulla Fronteriza haya contratado a un agente con malos antecedentes.

Valentín Tachiquín, padre de Valeria quien tenía 32 años cuando murió, lamentó la falta de respuesta por parte de las autoridades tanto del Departamento de Chula Vista como de Patrulla Fronteriza.

"No hemos recibido ninguna información, yo estoy queriendo saber los nombres de las personas que estaban envueltas en la operación y qué fue lo que pasó exactamente. Hasta este momento no sabemos más que lo que escuchamos en medios de comunicación y de ahí en fuera no se nos ha notificado nada."

Valeria Tachiquín Alvarado, madre de cinco hijos, era ciudadana norteamericana y no era la persona que agentes federales buscaban aquella tarde en un operativo encubierto en Chula Vista.

Cuando la mujer intentó huir del lugar, presuntamente habría embestido al oficial con su automóvil quien respondió detonando un arma en nueve ocasiones.

Ante el anuncio de que cambiarán los protocolos para supervisar a este tipo de oficiales, el padre de sandieguina, consideró que la respuesta llega tarde.

"Están reaccionando y no están actuando. Nosotros no necesitamos personas que representen la ley, que de buenas a primeras sean capaces de matar a personas por el simple hecho de que tienen el poder."

La investigación por la muerte de Valeria Tachiquín continúa en la Corte Federal de San Diego, para determinar la responsabilidad del agente Justin Tackett, quien ya había sido señalado en su anterior empleo como una persona no apta para portar un arma.