Sin recursos, asociación que atiende a niños con discapacidad

A pesar de que brinda asistencia a 38 niños, Carita de Dios no ha tenido apoyo del gobierno estatal ni el municipal
(Gabriela Martínez)

Tijuana

La asociación civil Carita de Dios no ha tenido apoyo ni del gobierno estatal ni municipal a pesar de que brinda asistencia a 38 niños que sufren algún tipo de discapacidad, quienes además son hijos de madres solteras que no cuentan con recursos para costear una atención personalizada.

Cerca del 50 por ciento de los pequeños que reciben los servicios son autistas y requieren atención especial.

Adaly Murguía, representante legal del organismo civil, indicó que en los últimos meses los 16 empleados no han podido recibir su salario ante la falta de recursos, a pesar de que un 70 por ciento son voluntarios.

“Apoyos pues sinceramente no tenemos, eventualmente recibimos a veces por un proyecto que metemos a alguna institución de gobierno pero no siempre...  y puedo decirte con toda seguridad que en su tipo aquí en todo Baja California somo únicos. Tengo 12 autistas, pero para cada autista hay un programa personalizado”.

Detalló que en varias ocasiones han solicitado apoyo a los dos gobiernos, pero ambos les han cerrado las puertas bajo el argumento de que no cuentan con dinero.

Manuel Loaiza, consejero de la asociación estima que los gastos ascienden a 50 mil pesos mensuales, entre el pago de salarios, servicios de agua, luz y el material para los talleres.

“Cuando nosotros le pedimos a los padres que nos den 200 pesos a la semana unos se quedan eventualmente y cuando ya nos ponemos duros porque no hay dinero, entonces no traen a los niños y la consecuencia es que los niños que no vienen aquí se quedan amarrados en su casa ¿Que puede ganar una persona en la maquila, que pueda alimentar no solo a su niño sino a los otros? Simplemente ¡No puede!”.

Loaiza señaló que tenían la esperanza de obtener más donativos ahora que consiguieron el permiso para poder deducirlos de impuestos, pero ahora con la aprobación de la reforma hacendaria que disminuyó a dos salarios mínimos la deducción, el ánimo ha decaído.