Con gravamen habrá reducción en consumo de refresco, prevé economista

Arantxa Colchero detalló que la reducción en el consumo sería de entre el 10 y 13%; confirmó que en lugares donde los precios son más altos, el consumo es menor

Tijuana

Arantxa Colchero, presidenta del Colegio de Profesores de Economía de la Salud del Instituto Nacional de Salud Pública, habló sobre el controversial gravamen a la comida chatarra y las bebidas azucaradas contemplado en la reforma hacendaria.

Explicó que según el análisis de bases de datos a nivel nacional respecto a cómo gastan los hogares en alimentos y bebidas, pudieron comprobar que si aumenta el precio de este tipo de alimento podría reducirse significativamente su consumo; lo mismo pasa con refrescos.

Detalló que la reducción en el consumo, según los estudios, es de entre el 10 y 13 por ciento y confirmó que en lugares donde los precios son más altos, el consumo es menor.

Colchero expuso que tras analizar cuantitativamente el efecto de los precios, se percataron que hay un comportamiento distinto en el consumo si el precio es más alto.

Refirió que en México hay una tendencia cultural a consumir bebidas y alimentos con alto nivel de azúcar, pero en muchos casos, cuando cambian los precios, los consumidores pasan a opciones más sanas como agua o leche.

Mencionó que con aumentos como el que entrará en vigor en 2014, los más afectados son los más pobres, pero también los que responden más en materia de reducir el consumo.

Colchero expuso que existe suficiente información para distinguir cuáles elementos en el mercado no aportan a la nutrición; sin embargo, destacó la importancia de un etiquetado frontal fácil de entender en los productos, así como la difusión de información pertinente y promoción de la salud.

Mencionó que este gravamen forma parte de un paquete completo que incluye medidas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y varios organismos internacionales, el cual tendrá un efecto directo en la salud.

Afirmó que será una medida efectiva y ahorradora, ya que su implementación no tiene costo y permitirá recaudar fondos con utilidad social, como proveer de agua potable.