La “esquina” de México, ideal para el trabajo sexual

La situación fronteriza de la entidad facilita el tráfico de personas hacia Estados Unidos y a entidades cercanas como Sonora y Chihuahua.

Tijuana

Baja California se mantiene como un foco rojo en el fenómeno de la trata de personas, que incluye el trabajo sexual. Tijuana y Mexicali son las ciudades con más personas que ejercen este oficio, afirma el asesor de grupos vulnerables y activista social, Jorge Bedoya López.

La situación fronteriza de la entidad facilita el tráfico de personas hacia Estados Unidos y a entidades cercanas como Sonora y Chihuahua; muchos hombres y mujeres provenientes del sur de México se quedan a ofrecer un servicio sexual en la frontera, precisa el especialista.

"De aquí puede surgir gente que es víctima de trata, que pasa a Estados Unidos o que también es reclutada en este territorio. La mayoría de las víctimas de trata no son del estado porque es más fácil explotar a una persona fuera de su estado. Gente de Chiapas, de Michoacán, Tlaxcala, que es traída con engaños", dijo.

En Tijuana, el punto más conflictivo, se han detectado redes de proxenetas de Puebla y Tlaxcala, que están operando con el traslado de hombres y mujeres de esas entidades, afirma el director del Centro Binacional de Derechos Humanos (CBDH), Víctor Clark Alfaro.

"Se trata de una red histórica, quizá una de las redes más viejas en Tijuana del tráfico de mujeres, casi adolescentes, que llegan procedentes del estados del sur. Usualmente quienes se dedican a introducirlas, me refiero a los proxenetas, son principalmente de Puebla y principalmente de Tlaxcala, de algunos lugares que se han vuelto bastante conocidos, entre ellos Tenancingo", especificó.

La falta de acción de las autoridades genera impunidad. A pesar del esfuerzo de las víctimas de trata por denunciar a su explotador, no hay una respuesta a tiempo para resguardar su integridad, enfatiza Clark Alfaro.

"Una de las trabajadoras sexuales que hemos defendido se atrevió a denunciar a su proxeneta. Hablamos a la Procuraduría General de Justicia del Estado y no obstante que la denuncia se hizo hace tres meses, hace aproximadamente dos semanas que enviaron la denuncia a Puebla; a pesar de que se estaba poniendo en riesgo a quien denunciaba y el discurso del estado del interés de desarticular estas redes", critica.

Pero, también hay quienes no denuncian, afirma Bedoya López. A diferencia de los 90, cuando se detectaron redes de trata en Baja California, las estrategias de convencimiento por parte de los "padrotes" han cambiado, y la sumisión de las trabajadoras responde ya no al maltrato físico y engaños.

"Ahora lo que se utilice no es tanto el secuestro, no es llevarte a la fuerza, sino el convencerte, es decir, 'te voy a ofrecer un mejor nivel de vida, educación, cruzar a Estados Unidos'; algo que no sucede es la denuncia: la víctima no va a denunciar porque generalmente es alguien cercano a ella, el padre, un padrastro y muchas veces el novio", apunta el activista.

Bedoya López admite que aunque no hay redadas contra las personas que se dedican a este oficio, sí hay casos de abuso de autoridad contra la comunidad de diversidad sexual.

En la Zona Norte, como se conoce el área de tolerancia -ubicada en el primer cuadro de Tijuana- la comunidad transexual es blanco constante de abusos de autoridad, principalmente a manos de policías municipales, sostiene la dirigente de la Asociación de Fomento al Respeto a la Comunidad Lésbico, Gay, Bisexual y Rransexual, Rubí Juárez.

"Que los problemas que tienen las chicas trans (transgénero) trabajando en la prostitución, es la autoridad. La autoridad de repente las detenía, las obligaba a tener relaciones con ellos, de repente llevarlas a una delegación y ponerlas a humillarlas: mandarlas con los hombres, desnudarlas ahí enfrente, las golpeaban, todo un rollo de abuso de autoridad y derechos humanos de las personas", dijo.

De 2011 cuando se promulgó la Ley contra la Trata en Baja California, al tercer trimestre de 2013, se detectaron 139 víctimas de explotación laboral y sexual, según reportes de la Unidad Estatal Contra Trata Humana, de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Derivado de las denuncias de las víctimas se detuvieron a 73 presuntos responsables, 53 de ellos están en prisión y cuatro tienen sentencia.