Sin esperar ser retribuidos, los voluntarios son héroes anónimos

Otorgan su tiempo y esfuerzo por el bien de la comunidad; este 5 de diciembre se celebra el Día Mundial del Voluntariado
Son voluntarios héroes anónimos, sin esperar ser retribuidos

Tijuana

Hacer reír y vivir aventuras fantásticas a los niños con cáncer del Hospital General de Tijuana (HGT), quienes observan atentos sus historias, participativos y sonrientes, es la mayor satisfacción de la cuentacuentos profesional Grissel Avilés Leyva, quien participa como voluntaria para motivar a los pacientes, sin recibir nada a cambio.

Al contar sus historias es extrovertida y divertida pero fuera de personaje es una mujer de pocas palabras y con gran vocación de ayuda.

En el marco del Día Internacional de los Voluntarios, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y celebrado este jueves, hay quienes ayudan a los demás desinteresadamente.

A los 25 años, Oscar Mondaca arriesga su vida como bombero y socorrista de la Cruz Roja; lo hace desde los 17 sin que se le retribuya económicamente.

Trabaja turnos de hasta 48 horas en el cuerpo de Bomberos de Tijuana y en sus días "libres" ayuda salvando personas como técnico en rescate urbano.

Menciona que en ocasiones es mucho el cansancio pero el gusto por ayudar le da fuerzas.

"A mí me sirvió mucho, te aleja de vandalismo, te aleja de muchas cosas y estás haciendo una labor altruista. Lejos de mandar a sus hijos o a sus conocidos a una guardería o a un centro de adaptación social, hay que verlo como que estamos sirviendo a la comunidad, estamos devolviendo algo...", expuso.

Los voluntarios son fundamentales para apoyar a la población ante una situación de desastre natural, como el terremoto de 2010 en Mexicali, en el que miles de personas participaron en acciones de ayuda humanitaria.

Tatiana Ramírez es voluntaria y se disfraza de payasa para alegrar a niños internados en el hospital de Cruz Roja Tijuana.

Por más de 7 años fue rescatista de emergencias médicas; ahora dar alegría a los enfermos es su motivación.

Indicó que todos los días hay personas que sufren un accidente o están en etapa terminal de una enfermedad; hacerlos reír deja sus problemas de lado.

"Muchas veces nos enfrascamos en nuestro trabajo, en nuestra familia; también nosotros tenemos que dar lo que queremos recibir y muchas veces está afuera, no nada más en casa. Entonces la gente se debe desprender un poco de tantas cosas y a lo mejor hay gente que pueda ser voluntario, aportando la economía y otros que la utilizamos para llevárselos a la comunidad. entonces es un trabajo en equipo de una manera u otra", refirió.